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Mejora apertura comercial desempeño productivo de industria maquiladora en México.- CEPAL

31 de agosto de 2020.- Germán Osorio Novela es Profesor de tiempo completo en la Facultad de Economía, Alejandro Mungaray Lagarda es Profesor de tiempo la Facultad de Economía, y Edison Jiménez López es Doctor en Ciencias Económicas, todos ellos de la Universidad Autónoma de Baja California publicaron un artículo en la Revista de CEPAL intitulado: “La industria manufacturera en México: una historia de producción sin distribución”.

Los investigadores concluyen que la investigación muestra que la estrategia de impulsar la industria manufacturera de México a partir de su apertura comercial, tecnológica y de inversión extranjera por medio de la industria maquiladora ha mejorado su desempeño productivo.

Esta mejora se asocia especialmente a la consolidación de la segunda y tercera etapa de desarrollo de dicho sector, en las que se buscó el incremento de la productividad asociado a la adquisición de capital y a la inversión en investigación y desarrollo.

Queda demostrado estadísticamente que la producción manufacturera sigue utilizando un nivel considerable de mano de obra, por lo que el incremento en capital y tecnología no ha cambiado la estructura del uso de los factores. Sin embargo, este incremento sí ha impulsado procesos flexibles de producción que han provocado la transición de los rendimientos a escala de decrecientes a crecientes en los últimos veinte años.

Esto ha favorecido los ingresos de las empresas, que se han consolidado en los mercados de competencia internacional y han adquirido mayor resistencia ante escenarios recesivos y de crisis: se observa estadísticamente que el desequilibrio económico que se produjo en México durante la crisis de 2008 no resultó significativo para el comportamiento de las tasas de crecimiento del bienestar económico de los empresarios.

Los datos empíricos obtenidos también permiten argumentar que este desarrollo productivo no se ha traducido en una mejora del bienestar económico de los trabajadores, algo que se ve reflejado en las tasas de crecimiento de sus remuneraciones medias reales por hora de trabajo.

A pesar de ser cada vez más productivos gracias a las inversiones en tecnología, los procesos de aprendizaje y la reducción de los tiempos de ocio durante la jornada laboral, los trabajadores solo pueden aumentar sus ingresos a partir del incremento de las horas trabajadas, y no por medio de mecanismos contractuales de distribución del incremento de productividad.

Se puede concluir que aún no se han establecido los elementos adecuados, tanto por parte de las empresas como por parte del sector gubernamental, para que el desarrollo de la industria manufacturera se refleje también en el aumento del bienestar económico de sus trabajadores a través de remuneraciones mejores y más justas, acordes con el incremento de la productividad.

A pesar de que la industria manufacturera de México se encuentra ahora en una etapa altamente productiva o de tercera generación, otros estudios (Ocegueda, 2003), también dan cuenta del círculo vicioso que existe entre la gran proporción de mano de obra ocupada en el sector y las bajas remuneraciones que recibe.

La perspectiva que se presenta en este trabajo apunta a la necesidad de seguir reflexionando sobre la estrategia de desarrollo de la industria manufacturera para promover con mayor intensidad no solo la generación de empleos, sino también condiciones que estimulen una retribución equitativa de las ganancias a los trabajadores sobre la base de su desempeño productivo, asociado a elementos de innovación y aprendizaje.

“Este debate abre la posibilidad de que en futuras investigaciones se aborde, además del bienestar económico, la influencia del desarrollo empresarial en la resolución de desafíos relacionados con el bienestar social, en general, y las condiciones de vida de los trabajadores, en particular”, concluye.

 

 

Reportacero

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