Colaborador Invitado

México al borde del colapso

Convoca a pobreza franciscana en los bueyes del compadre, pero busca sembrar el caos y erigirse dictador.

ACCIONES Y RAZONES/Efraín Klériga/Julio 29, 2022

Andrés Manuel López Obrador cayó en su ratonera, se cae su plan aeroportuario, se le cae su plan energético y lo peor, cae su popularidad, el único bien que lo sostiene.
Entre negros nubarrones se incluyen su salud, la zapatiza que le van a pegar en el TMEC, la recesión en Estados Unidos, y las denuncias de narcopresidente por legisladores de EUA en campaña.

Según CID Gallup, una encuestadora puertoriqueña que, por obviedad no necesita cuidar las formas con el tirano macuspano, la popularidad de López cayó al 38 por ciento y su desempeño al 39 por ciento.

Con un servicio de deuda creciente, tras haber dilapidado los ingresos petroleros subsidiando gasolinas, y con la amenaza de una fuerte recesión, a punto está de cerrarse la ratonera.

Me pregunto si al anunciar qué hará con la Terminal 2 presentará en su show a Chico Che cantando: “Ahora les voy a contar/ Como es que el sapo se mata/ El solito sin querer/ Un día salta y se ensarta”.

Nadie sino él mismo, incluyó al viejo Aeropuerto Benito Juárez dentro de un su plan aeroportuario que incluía Toluca y Santa Lucía y por ello es culpable de que la seguridad aérea fuera degradada a Nivel Dos.

Aunque intenta culpar a gobiernos anteriores de los hundimientos en las pistas del vetusto AICM y de la Terminal 2, no puede, porque el plan neoliberal era desaparecerlo y usar solamente Texcoco.

De no haber cancelado el Nuevo Aeropuerto de Ciudad de México, a un costó altísimo y pasando la deuda privada a deuda pública, el NAIM ya estaría operando y generando miles de nuevos empleos.

El mismo López se encargó de rasgarse las vestiduras y afirmó que “lo que estaba de por medio en la construcción del aeropuerto de Texcoco era el quedarse con los terrenos del actual aeropuerto.

“Llegué a ver hasta el anteproyecto. Ya tenían pensado hacer una especie de Santa Fe en las 600 hectáreas del actual aeropuerto”, declaró el 30 de octubre de 2018 para justificar cancelar el NAIM.

Ahora para no hablar de lo que ocurre con su fallido plan aéreo, avienta la culpa hasta Vicente Fox, habla de vicios de construcción, pero calla sobre la falta de mantenimiento.

“Lo que casi no se habla es que la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México presenta problemas estructurales desde su construcción”, dijo con desvergüenza en su matiné.

Previendo que viene una recesión fuerte, López anunció que su gobierno vivirá o sobrevivirá, mejor dicho, con “pobreza franciscana”, aunque esta no incluye al Tren Maya ni a Dos Bocas.

Ignorante en el manejo presupuestal y económico, López Obrador volverá a hacer recortes con el dedo, mochando presupuestos sin saber qué corta, y aprovechando el viaje para empobrecer al INE.

Fiel a su plan de hacer de México una República Bananera y provocar estallidos sociales, se piensa que puede anunciar el 16 de septiembre la intención de cancelar el TMEC, aunque carezca de autoridad para ello.

Sumado a la carencia de recursos, al empoderamiento del narcotráfico, al desmonte de los aparatos de salud y educación públicos, México entraría en el caos que le permitiría pescar a río revuelto.

Es claro que a López Obrador no le interesa el bienestar de los mexicanos, ni el progreso del país, vaya, ni siquiera su corcholata, lo que quiere es la oportunidad de convertirse en un Il Duce.

Y de ser cierto los de su mala salud, se complica más… Parafraseando a un clásico; “Existe el rumor de que EPN (AMLO) está enfermo. Ni lo creo, ni lo deseo. Pero es una buena salida para su renuncia por su evidente incapacidad”.

User007@mxpress.mx

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