México apuesta por el séptimo arte: Nuevo estímulo fiscal busca convertir al país en «Hub» audiovisual
El Gobierno Federal ha dado un paso decisivo para consolidar a México como una potencia en las industrias creativas. Tras la publicación de los lineamientos oficiales el pasado 30 de marzo en el Diario Oficial de la Federación (DOF), ha entrado en pleno vigor un ambicioso esquema de beneficios fiscales que promete transformar la producción cinematográfica y audiovisual en territorio nacional hasta el año 2030.
Un impulso de 400 millones de pesos anuales
El nuevo Decreto Presidencial establece un crédito fiscal de hasta el 30% sobre los costos de producción y postproducción realizados en México. Con una bolsa anual de 400 millones de pesos, el programa busca no solo atraer grandes rodajes internacionales, sino fortalecer la cadena de valor local.
El estímulo tiene un tope de 40 millones de pesos por beneficiario y estará disponible para una amplia gama de proyectos, desde largometrajes y series narrativas hasta procesos especializados de efectos visuales (VFX) y animación.
La clave: Un crédito transferible y flexible
A diferencia de otros mecanismos, este estímulo destaca por su transferibilidad. Los beneficiarios (productores residentes en México o extranjeros con productoras locales) podrán vender hasta el 70% del crédito a terceros.
Esto abre la puerta a que fondos de inversión, plataformas de streaming y grupos corporativos ajenos a la industria audiovisual puedan adquirir estos créditos para optimizar su propio Impuesto sobre la Renta (ISR), inyectando liquidez inmediata a los creadores.
«El objetivo es generar empleo especializado y fortalecer la proveeduría nacional, exigiendo que al menos el 70% de los servicios contratados sean mexicanos», señalan los lineamientos.
Reglas claras y umbrales mínimos
Para acceder al beneficio, el Comité Técnico evaluará que los proyectos cumplan con montos mínimos de inversión en el país:
-
$40 millones MXN para largometrajes, series o animación.
-
$20 millones MXN para documentales.
-
$5 millones MXN para procesos exclusivos de postproducción o efectos visuales.
Vigencia y exclusiones
El programa tiene una fecha de caducidad establecida: el 30 de septiembre de 2030. Es importante notar que este estímulo es excluyente con otros beneficios, como el conocido artículo 189 de la Ley del ISR (EFICINE), y requiere que los contribuyentes mantengan una opinión de cumplimiento positiva ante el SAT.
¿Qué sigue para las productoras?
Si tienes un proyecto en puerta, el siguiente paso es la evaluación de elegibilidad. Deberás preparar el paquete de documentación técnica para obtener las constancias del Comité Técnico y analizar la estrategia de transferencia del crédito a posibles inversionistas o proveedores.