México y Francia destinan 100 millones de euros a transición energética con enfoque social
El proyecto contempla además 2.4 millones de euros en cooperación técnica para fortalecer la planeación energética, impulsar energías limpias y reducir brechas sociales.
Ciudad de México.- México y Francia pusieron en marcha el proyecto de cooperación Transición Energética Justa (TEJ), una iniciativa que busca fortalecer la planeación del sector eléctrico y acompañar el crecimiento de las energías renovables con medidas de inclusión social y desarrollo económico.
El proyecto es impulsado por el Gobierno de México y la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y contempla un crédito de 100 millones de euros, además de hasta 2.4 millones de euros en cooperación técnica.
La iniciativa se desarrolla en el marco del Bicentenario de las relaciones diplomáticas entre México y Francia y está alineada con el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Sectorial de la Secretaría de Energía (SENER).
El programa contempla tres mecanismos. El primero consiste en cooperación técnica para mejorar las herramientas de análisis y planeación energética, mediante 12 actividades de investigación, asistencia especializada e intercambio de experiencias.
Entre los trabajos se encuentran modelos de generación y demanda de electricidad de largo plazo, escenarios climáticos, mecanismos de financiamiento para infraestructura de transmisión y generación renovable, así como apoyo para elaborar el Plan de Transición Energética del estado de Campeche.
El segundo mecanismo corresponde al préstamo de política pública por 100 millones de euros, con un plazo de siete años, que será gestionado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
El tercer componente establece una agenda de trabajo entre México y Francia para dar seguimiento a compromisos relacionados con la planeación y coordinación institucional, el financiamiento del sistema eléctrico y la justicia energética con perspectiva social y de género.
Transición energética con enfoque social
Uno de los objetivos del programa será identificar y atender las brechas que enfrentan distintos sectores de la población ante el crecimiento de la demanda energética.
De acuerdo con un estudio citado del Centro de Estudios Espinosa Yglesias, los hogares de menores ingresos destinan en promedio 16% de su ingreso familiar al gasto energético.
Ante esta situación, el proyecto contempla una colaboración con El Colegio de México para desarrollar una metodología que permita identificar comunidades con dificultades de acceso a electricidad y combustibles domésticos.
Otro eje será reducir la brecha de género en el sector energético. Según datos de Iniciativa Climática de México citados en el proyecto, las mujeres representan entre 20% y 25% de la fuerza laboral del sector.
El programa busca generar información sobre las condiciones de participación de las mujeres para diseñar acciones relacionadas con capacitación, empleo y desarrollo profesional.
La tercera línea de acción estará enfocada en fortalecer las cadenas productivas locales, mediante un análisis de las capacidades de empresas y proveedores mexicanos para incorporarse a las cadenas de valor de las energías limpias.
El proyecto también contempla acompañar a estados y comunidades dependientes de los combustibles fósiles mediante planes de reconversión laboral y diversificación económica.
Alexia Levesque, directora regional para México, Cuba y Centroamérica de la AFD, señaló que la cooperación busca integrar las dimensiones técnica, ambiental y social de la transición energética.
La agenda contempla mesas técnicas periódicas entre especialistas de México y Francia para evaluar el avance de los proyectos de investigación y facilitar su aplicación en las regiones seleccionadas.