Muestra PIB EUA señales de recuperación completa.- Banco BASE
29 de julio de 2021.- En el segundo trimestre del 2021, el PIB de Estados Unidos creció a una tasa trimestral anualizada de 6.5%, luego de haber crecido 6.40% durante el trimestre anterior, de acuerdo con la Perspectiva Económica de Banco BASE.
Para facilitar la comparación del crecimiento con la economía mexicana, se utiliza la tasa trimestral, la cual muestra un crecimiento de 1.6%. Mientras que, a tasa anual el PIB avanzó 12.2%, hilando dos crecimientos anuales consecutivos. Con estas cifras, se confirma que el PIB de Estados Unidos logró una recuperación completa, ubicándose 0.7% por encima del PIB del último trimestre del 2019, previo a la pandemia. La actividad económica de Estados Unidos tardó seis trimestres en recuperarse, muy por debajo del periodo de 15 trimestres que le tomó durante la última crisis (del 4T 2007 al 3T 2011).
La recuperación económica de Estados Unidos estuvo impulsada por 1) estímulos fiscales, 2) postura monetaria ampliamente flexible, 3) reapertura económica y 4) el avance de la campaña de vacunación contra el Covid-19, pues en el país el 57% de la población total ya recibió al menos una dosis. Por componente, el consumo representó 7.78 puntos porcentuales de los 6.5 puntos del crecimiento trimestral anualizado, siendo el único componente que contribuyó positivamente. El gasto en gobierno restó 0.27 puntos. Por su parte, la inversión restó 0.57 puntos y las exportaciones netas restaron puntos 0.44 al PIB del segundo trimestre.
¿Qué sigue después de un periodo de recuperación?
En Estados Unidos la NBER es la organización encargada de marcar los ciclos económicos del país, en donde el inicio de la recesión se indicó en febrero del 2020 y su fin en abril del mismo año. Así, la recesión inducida por la pandemia de Covid-19 se convirtió en la recesión más corta en la historia de Estados Unidos, con una duración de dos meses. Anteriormente, la recesión más corta fue en 1980 y duró seis meses (Ver Anexo 1). Después de un periodo de recuperación, el ciclo económico entra en una fase de expansión, que se caracteriza por mostrar un crecimiento estable en la actividad económica, el cual se considera el estado normal de una economía. Es importante mencionar que, una economía puede estar en expansión, aunque algunos indicadores como el empleo permanezcan por debajo de su último pico. Históricamente, el mayor periodo de expansión se observó del 2009 al 2020 (128 meses) justo antes de la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus.
Debido a las condiciones laborales, la Reserva Federal todavía muestra una postura flexible, pues se ha señalado que aún no se cumplen las condiciones necesarias para endurecer su postura y comenzar la reducción en su programa de compras, lo que probablemente podría ocurrir entre el último trimestre de este año y principios del 2022, debido a las presiones inflacionarias que se han observado.
Política Monetaria: Inflación y Empleo. Durante el segundo trimestre del 2021, se observaron presiones inflacionarias significativas, pasando de una inflación anual de 2.6% en marzo a 5.4% en junio. Cabe destacar que, durante abril y mayo, existió un efecto significativo de baja base de comparación, pues en los mismos meses de 2020 el índice de precios mostró avances muy moderados de 0.3% y 0.1%, respectivamente. No obstante, a pesar de que a partir de junio el efecto de base de comparación se fue disipando, la inflación anual continuó al alza. Esto pone en evidencia que, además de un efecto matemático, la inflación anual ha subido por la reapertura económica, y la recuperación acelerada de la demanda frente a una oferta todavía limitada, ocasionando cuellos de botella.
La inflación de junio se ubicó en una tasa anual de 5.4% (Figura 4), registrando su mayor nivel desde agosto del 2008. En su comparación mensual la inflación fue de 0.9%, siendo la mayor desde junio del 2008. La inflación subyacente, la cual sirve como un mejor indicador sobre la tendencia de la inflación a largo plazo, se ubicó en una tasa anual de 4.5%, registrando su mayor nivel desde noviembre de 1991.
En torno a la inflación se pueden identificar cuatro patrones que se han repetido durante los últimos meses:
1) El incremento en precios causado por los bienes o servicios que se dejaron de utilizar durante el confinamiento, lo que causó un desplome en sus precios durante abril y mayo del 2020. Este es el caso por ejemplo de las tarifas aéreas y hoteles, las cuales muestran una inflación acumulada de 11.74% y 15.06% en lo que va del 2021, aunque las tarifas áreas permanecen por debajo de su nivel pre pandemia.
2) Los precios que han aumentado por la escasez de oferta e interrupciones en las cadenas de suministro. Tal es el caso de los autos usados, índice de precios que incrementó 10.5% en junio y acumula una inflación de 43.3% en los primeros seis meses del 2021, ante la crisis de semiconductores que ha limitado la producción automotriz.
3) Las presiones inflacionarias por el incremento en los salarios. En los últimos meses las empresas han mencionado que enfrentan dificultades para atraer personal, lo que ha resultado en un aumento en los salarios ofrecidos.
4) El incremento en los precios de los commodities agrícolas y materias
primas, lo que se traduce en mayores costos para los productores, con la inflación al productor ubicándose en 7.3% en junio, su mayor nivel desde que comienza la serie en 2010.
Debido a las presiones inflacionarias causadas por la escasez en las cadenas de suministro y el incremento en los costos de transporte, los cuales podrían permanecer por varios meses, se ha elevado el pronóstico de inflación. Grupo Financiero Base estima que la inflación promedio del 2021 podría ubicarse cerca de 4.3%, seguida por una inflación promedio de 2.9% en 2022.
Bajo este contexto, es probable que la Fed anuncie una disminución en su programa de compras, durante el último trimestre del 2021 o a principios del 2022. Cabe recordar que, desde julio del 2020 la Fed mantiene un programa de compras mensual de $80,000 millones de dólares en tenencias de valores del Tesoro y $40,000 millones en valores respaldados por hipotecas. Con lo anterior, los activos del balance de la Fed se ubican en 8.2 trillones de dólares mostrando un incremento de 96.8% desde que inició la pandemia.
Mercado Laboral. Durante el segundo trimestre del año, el mercado laboral de Estados Unidos recuperó 1.702 millones de posiciones laborales, mostrando un ritmo de recuperación ligeramente más acelerado comparado al del primer trimestre, cuando se crearon 1.590 millones de empleos. El avance fue apoyado por la reapertura económica ante la campaña de vacunación.
A pesar de la mejoría, el mercado laboral de Estados Unidos aún no logra una recuperación completa, ya que el total de empleos todavía se ubica 6.764 millones por debajo de su nivel pre pandemia de febrero del 2020. Lo que indica una recuperación del 69.8% de los 22 millones de empleos que se perdieron entre marzo y abril de 2020.
Hacia adelante, asumiendo que el mercado laboral se recupera a un ritmo promedio de 500 mil empleos por mes (ligeramente por debajo del promedio de 546 mil observado en el segundo trimestre), la recuperación completa se podría observar entre julio y agosto del 2022.
De acuerdo con este supuesto, el mercado laboral tardaría 27 meses en recuperarse, muy por debajo del periodo de 76 meses que le tomó en la crisis anterior del 2008 (Figura 7). Lo anterior, debido principalmente a la naturaleza de la crisis actual, en la que la mayoría de los empleos se perdieron por las medidas de confinamiento.
Durante el segundo trimestre del año el 57.4% de los empleos creados fueron en el sector de ocio y hospitalidad, en donde se recuperaron 977 mil empleos entre abril y junio, aunque todavía faltan 2.181 millones para regresar al nivel que se observaba previo a la pandemia.
A pesar de que todavía existe un gran número de personas que buscan empleo, las empresas han enfrentado dificultades para atraer personal calificado. Lo anterior se puede deber a cuatro razones principales:
1) Los padres de familia que se ven en la necesidad de estar en casa, debido a que algunas escuelas y guarderías permanecen cerradas.
2) Algunas personas reciben más dinero a través del seguro por desempleo que con su sueldo anterior.
3) Un incremento en los retiros y jubilaciones, ya que, cerca de 436 mil personas de los 2 millones que salieron de la fuerza laboral desde febrero del 2020, son mayores a 55 años por lo que un gran porcentaje de ellos podría decidir retirarse.
4) Un posible desajuste entre las habilidades requeridas por las empresas y las ofrecidas por los trabajadores, lo que obliga a algunas personas a cambiar su carrera profesional, creando desempleo estructural.
De las cuatro razones mencionadas, se espera que la primera y la segunda se vayan disipando hacia septiembre, con el regreso a clases y la expiración de los apoyos por desempleo adicionales en el resto de los estados, recordando que 25 estados ya eliminaron este apoyo federal incluido en el último paquete de estímulos.
No obstante, el cuarto factor es el que más preocupa, pues las vacantes laborales aumentaron hasta 9.209 millones en mayo, siendo su mayor nivel en registro (serie inicia en diciembre del 2000), elevándose en 2.5 millones en lo que va del 2021. Lo anterior, aunado a la tasa de desempleo que permanece elevada1, es señal de que se podría observar desempleo estructural, pues a pesar de que existen personas disponibles para trabajar, las vacantes no se ajustan con sus habilidades. Un factor adicional que impulsa este desajuste es el avance tecnológico, el cual se ha acelerado con la pandemia.
Ante este contexto, la tasa de desempleo a junio se ubica en 5.9%, por arriba de la tasa que se observaba previo a la pandemia de 3.5%. Por su parte, la tasa desempleo amplia se ubica en 9.8% (Vs. 7.0% pre pandemia), la cual toma en cuenta a las personas sub ocupadas, es decir aquellas que están trabajando medio tiempo y están dispuestas a trabajar más horas. Hacia adelante, se estima que la tasa desempleo podría cerrar el 2021 en un nivel cercano a 4.8%. Será importante también la evolución de las tasas de desempleo por sub grupo de población pues la Reserva Federal ha enfatizado en la importancia de una recuperación homogénea. Al mes de junio, la población asiática muestra un incremento de 3.4 puntos con respecto a su nivel pre pandemia, seguido por los afroamericanos (+3.2 pts) e hispano-latinos (+3.0 pts) mientras que la población blanca muestra un aumento de 2.2 puntos en su tasa de desempleo.
Desempeño por componente del PIB
Consumo. El consumo privado es el principal motor de la economía estadounidense, representando cerca del 70% del PIB de Estados Unidos. Durante el segundo trimestre del 2021, el consumo aumentó a una tasa trimestral anualizada de 11.8%, después de haber crecido 11.4% en el primer trimestre del año. En los últimos meses, el consumo se vio impulsado por cuatro factores principales:
1) Los estímulos fiscales. Durante marzo y abril, se repartió la tercera ronda de cheques directos lo que aumentó el ingreso percibido de los consumidores.
2) El avance en el proceso de vacunación. Estados Unidos ha logrado una campaña de vacunación efectiva, aunque en las últimas semanas ésta ha avanzado a un menor ritmo, pues algunas personas se mantienen escépticas. De acuerdo a los Centros de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) el 60% de la población adulta estadounidense ya está completamente vacunada.
3) El relajamiento de las medidas de restricción, especialmente en el sector servicios. A partir de mayo, los distintos estados de la economía estadounidense comenzaron a reabrir por completo, logrando una reapertura completa en julio del 2021.
4) La temporada de verano. El periodo vacacional ha impulsado el consumo, sobre todo en el sector servicios el cual mostró un avance trimestral anualizado de 12%. Adicionalmente, algunos indicadores de alta frecuencia como el número de pasajeros que pasan a través de los puntos de control de los aeropuertos muestra una recuperación de 244% a julio, con respecto al mismo mes del 2020, aunque permanece 7% debajo del nivel pre pandemia.
Al cierre del segundo trimestre, las ventas minoristas mostraron un crecimiento de 19.8% con respecto al nivel de febrero del 2020 (pre pandemia). Durante el trimestre, se observó una tendencia hacia el consumo de categorías relacionadas al sector servicios y actividades en el exterior, destacándose restaurantes y bares (+11.6% trimestral), tiendas de ropa (+3.3%) y estaciones de gasolina (+1.3%), como se observa en las barras amarillas de la Figura 9. Las ventas en línea continúan mostrando avances, al incrementarse 1.2% durante junio. Desde que comenzó el confinamiento las ventas por internet se han acelerado, pues el confinamiento obligó a los consumidores a cambiar sus hábitos de consumo, una tendencia que parece prevalecer a pesar de la reapertura económica. Con respecto al nivel pre pandemia, las ventas en línea muestran un incremento de 34.1%.
La Curva de Beverigde refleja la relación negativa entre las vacantes y el desempleo. Se espera que, durante recesiones, haya pocas vacantes y un alto desempleo, mientras que durante las expansiones hay más vacantes y la tasa de desempleo es baja. No obstante, si las vacantes aumentan y la tasa de desempleo permanece elevada, se podría hablar de desempleo estructural, pues indica que no existe eficacia entre la oferta y la demanda.
En contraste, las ventas de los distribuidores de vehículos de motor y piezas de repuesto, disminuyeron 2.4% en el trimestre, tras hilar dos meses a la baja. En los últimos meses, las ventas del sector automotriz se han visto limitadas por las disrupciones en las cadenas de suministro, especialmente por la escasez de semiconductores, la cual se podría extender hacia el resto del año.
Se espera que el consumo de los estadounidenses continúe al alza, pues los estímulos entregados han impulsado la tasa de ahorro promedio a 12.3% comparado al nivel pre pandemia de 8.3%, lo que les permitirá aumentar su gasto futuro, especialmente en el sector servicios. Adicionalmente, algunos estados como California han anunciado nuevos estímulos directos, lo que contribuirá al incremento en el consumo privado. A pesar del alza en el consumo, el Índice de Confianza al Consumidor publicado por la Universidad de Michigan mostró una contracción de 4.7 puntos en la lectura preliminar de julio, ubicándose en 80.8 puntos. Al interior, las expectativas de inflación incrementaron a su mayor nivel desde junio del 2008.
Inversión Privada. Durante el segundo trimestre del 2021 la inversión privada disminuyó a una tasa trimestral anualizada de 3.5%. Al interior la inversión fija incrementó 3.0%, con un avance de 8.0% en la inversión no residencial. Desde el inicio de la pandemia, las empresas han impulsado su inversión en equipo y maquinaria, preparándose para la realidad post pandemia, sobre todo ante la aceleración en la automatización. Las ordenes de bienes de capital excluyendo aeronaves (proxy de la inversión), incrementaron 3.75% desde marzo, lo que indica que continúa la tendencia alza.
Por su parte, la inversión residencial mostró una contracción de 9.8% trimestral anualizada. El sector residencial de Estados Unidos se fortaleció, ante la preferencia de los ciudadanos por casas con mayor espacio, alejadas del centro de la ciudad. Sin embargo, esto ha llevado a una escasez en la oferta de casas, limitando así el crecimiento del sector residencial en los últimos meses. Al mes de mayo, los inventarios de viviendas se ubican en 1.2 millones, mostrando una contracción anual de 20.6%. Debido a la oferta limitada y la gran demanda, el tiempo promedio que se tarda en vender una casa se ha reducido a 14 días, mucho menor a los 39 días que se observaba hace un año. Asimismo, los precios de las casas promediaron 363,300 dólares durante junio, mostrando un aumento anual de 23.4%.
A pesar del auge que se ha observado en el sector inmobiliario desde el inicio de la pandemia, este parece estar desacelerándose, pues las ventas de viviendas existentes disminuyeron consecutivamente de febrero a mayo, mientras que las ventas de viviendas nuevas ya hilan tres meses a la baja. Lo anterior podría estar relacionado con el aumento en lastasas hipotecarias, aunado al incremento en los precios de las viviendas, razón por la que los consumidores señalan que no es un buen momento para comprar casas, de acuerdo al Indicador de Confianza de la U. de Michigan.
Balanza Comercial. En el segundo trimestre del año las exportaciones de Estados Unidos aumentaron a una tasa trimestral anualizada de 6.0%, mientras que las importaciones incrementaron 7.8%. Al mes de mayo, la balanza comercial de Estados Unidos mostró un déficit de 71.24 mil millones de dólares (mdd), mostrando un crecimiento mensual de 3.14% y registrando el segundo mayor déficit en la historia, únicamente después del observado en marzo del 2021 de 75.02 mil mdd. El elevado déficit comercial es evidencia de la fortaleza en la demanda interna de Estados Unidos, apoyada por los estímulos monetarios y fiscales, lo que ha permitido que la economía estadounidense se recupere a un mayor ritmo que el resto del mundo.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, México continúa siendo el principal socio comercial de Estados Unidos, al representar el 14.7% de su comercio internacional, seguido de Canadá con 14.5%, China con 13.9%, Japón con 4.8% y Alemania con 4.5%. Específicamente en mayo, el principal socio comercial de Estados Unidos fue Canadá, representando el 14.5% del comercio internacional de Estados Unidos en este mes y desplazando a México a la segunda posición con 14.4%.
Del total de las importaciones provenientes de México, casi el 58% pertenecen a tres sectores en específico, siendo estos el motor de crecimiento para la economía mexicana, recordando que el 80% de las exportaciones de México se destinan a Estados Unidos. Dichos sectores son: 1) fabricación de equipo de transporte (31.59% del total), 2) fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y de otros equipos (17.47%) y 3) fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (8.86%). Sin embargo, las importaciones desde México del sector de equipo de transporte promedian una contracción de 0.66% en los primeros cinco meses del año, ante la escasez de semiconductores que continúa afectando a las plantas automotrices en México.
Con respecto a la relación comercial entre China y Estados Unidos, hay que recordar que en el acuerdo Fase Uno se fijó una meta de 193 mil millones de dólares (en exportaciones de Estados Unidos a China) para el 2021. Al quinto mes del año, se registró un avance de 44.4 mil millones de dólares, equivalente al 62% de la meta fijada para este periodo de 71.3 mil millones (Figura 13). El cumplimiento del acuerdo Fase Uno se ha complicado ante los problemas en las cadenas de suministro, por lo que es poco probable que se alcance la meta fijada para el cierre del año, lo que podría complicar la relación entre ambas economías.
Adicionalmente, al cierre del trimestre se comenzaron a observar nuevas tensiones entre ambos países. El Departamento de Comercio de EUA, agregó 14 nuevas empresas chinas a su Lista de Entidades, la cual restringe el comercio con ciertas empresas, personas o gobiernos extranjeros. Las empresas fueron agregadas debido a que se relacionan con actividades que abusan de los derechos humanos.
Asimismo, la Casa Blanca advirtió a las empresas estadounidenses sobre el riesgo de hacer negocios en Hong Kong, debido a que China sigue reforzando su control sobre el territorio Gasto de gobierno. En el segundo trimestre del 2021, el gasto del gobierno restó 0.27 puntos al crecimiento del PIB, disminuyendo a una tasa trimestral anualizada de 1.5%. A junio se reportó un déficit público de 173 mil millones de dólares, mucho menor al observado en junio del 2020, de 864 mil millones de dólares. La diferencia se debe a una mayor recaudación de impuestos en el 2021, luego de que se había permitido una extensión en la fecha de pago. Así, el déficit acumulado en los primeros nueve meses del año fiscal asciende a 2.2 billones de dólares u 11.5% como proporción del PIB, menor al déficit de 2.7 que se observaba en el mismo periodo del 2020.
Por su parte, la deuda del gobierno como porcentaje del PIB se mantiene en un nivel cercano al 100% y se espera que la cifra se mantenga cercana al 102% como proporción del PIB durante el 2021, siendo el mayor nivel desde 1946 tras la Segunda Guerra Mundial, cuando alcanzó un nivel de 106%. Durante junio se anunció un acuerdo bipartidista de 1.2 billones de dólares de gasto en infraestructura durante los próximos 8 años, lo que supondría un aumento de 579 mil mdd en gasto con respecto a la política actual. En cuanto a su financiamiento, se planea utilizar una diversidad de ingresos, en donde la mayoría de ellos no resultarían en un incremento en la deuda. A diferencia del plan inicial de Joe Biden, el acuerdo bipartidista no considera incrementos en los impuestos corporativos, lo que se considera positivo para el crecimiento económico, pues un aumento en estos impuestos podría desincentivar la inversión de las empresas.
En caso de que se apruebe, se espera que el paquete de infraestructura resulte en un mayor crecimiento económico en el largo plazo.
Es probable que, durante los primeros 10 años el gasto rebase a los ingresos incrementando la deuda federal, manteniéndose por arriba del 100% como proporción del PIB. Sin embargo, después de este periodo se podrían observar los efectos de una mayor productividad, lo que incrementa los salarios y el gasto de los ciudadanos. En el corto plazo, los efectos serían principalmente en el mercado laboral, pues las obras de infraestructura requieren una gran cantidad de mano de obra.
Mercado de Capitales. En el segundo trimestre del año, el Dow Jones cerró el trimestre en un nivel de 34,502.51 puntos, lo que equivale a un rendimiento trimestral de 4.61%. El último máximo histórico de este índice se alcanzó el 26 de julio, en 35,150.37 puntos, y acumula 35 sesiones en lo que va del 2021 alcanzando máximos históricos. El S&P 500 cerró en un nivel de 4,297.50 puntos (+8.17% trimestral). Este índice alcanzó el último máximo histórico el 26 de julio, en 4,422.73 puntos, lo que representó su jornada número 52 en el 2021 con máximos históricos. Por su parte, el NASDAQ cerró el segundo trimestre en un nivel de 14,503.95 puntos, 9.49% por encima del trimestre inmediato anterior. Este índice acumula 26 sesiones en las que ha alcanzado un nuevo máximo histórico en el 2021, siendo el más reciente en 14,863.65 puntos el 26 de julio.
Hacia adelante se espera que sigan las interrupciones en las cadenas de suministro, sobre todo ante la nueva ola de contagios, lo que podría seguir presionando al alza los precios a nivel global. Los bancos centrales, que algunos ya han comenzado a moderar sus posturas monetarias para mitigar los efectos sobre la inflación, podrían verse forzados a seguir haciéndolo. El mercado bursátil global ha sido particularmente sensible a la especulación en torno a la postura monetaria de la Fed, cuyos miembros siguen asegurando que las presiones inflacionarias son de carácter transitorio, aunque han admitido que han sido más duraderas de lo esperado. Por lo tanto, de aumentar el ritmo de propagación de la cepa Delta, la Fed podría verse forzada a reducir el ritmo de compra de bonos y/o incrementar la tasa de interés, lo que tendría un efecto negativo sobre los mercados a nivel internacional. Debido a la fuerza de la tendencia al alza en algunos mercados, impulsada en gran medida por los estímulos monetarios, existe la posibilidad de que se dé un mercado bajista a nivel global, o ‘bear market’ que implica caídas superiores al 20% desde un máximo reciente.
Expectativas económicas
Durante el resto del año se espera que el crecimiento de la economía estadounidense continúe con su recuperación acelerada, para cerrar el 2021 con un crecimiento cercano al 6.5%. En base a un modelo de nowcasting realizado, se estima que durante el tercer trimestre del año se podría observar un crecimiento trimestral anualizado cercano al 7%, como se observa en la Figura 15. A pesar de que los casos de coronavirus en Estados Unidos han aumentado 209% en el último mes, las muertes han disminuido 5%. Lo anterior es resultado de la eficiente campaña de vacunación por lo que es poco probable que esta nueva ola de contagios se vea reflejada en el crecimiento de la economía estadounidense. Para el año 2022 se espera que el ritmo de crecimiento de la economía de Estados Unidos se estabilice, mostrando un crecimiento anual de entre 3% y 3.5%, apoyado todavía por los estímulos y planes de gasto fiscal.
Reportacero