Bajaría precios de energía en México acceso a mercado de gas shale de EUA
“Los recientes cambios regulatorios son propensos a garantizar el éxito del mercado de la electricidad al por mayor”, consideró la calificadora.
Añadió que los precios de la electricidad en México han sido altos en relación a los precios internacionales.
“Respecto a los precios de la electricidad industrial en EUA, son aproximadamente 70% mayores, sobre todo debido a la dependencia de México a la producción a base de petróleo. Los menores precios del petróleo han contribuido a reducir esta brecha aumentando la producción, aunque no de forma sostenida”, indica Fitch.
La calificadora considera que tener acceso al gas shale de EUA podría reducir los costos de combustible, contribuyendo a tener precios más competitivos, los cuales fomentarían inversiones industriales internacionales, de modo que lleven a cabo sus operaciones a México.
“El precio del combustible determina aproximadamente el 80% del coste de la electricidad en México. Algunos de los ahorros potenciales en la generación de energía se puede atribuir a la capacidad del país para aprovechar los recursos de gas abundantes procedentes de campos de gas shale de Estados Unidos”, explica Fitch.
Añade que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) actualmente tiene planes para realizar una gran expansión en su red nacional de gasoductos mediante la conversión de siete plantas a finales de 2016 y con la construcción de nueve nuevas centrales de ciclo combinado.
“México planea invertir $146,000 millones de dólares en el sistema eléctrico a partir de ahora hasta 2029. Una inversión de $33,000 millones fortalecerá las redes de transmisión y distribución, lo que reduce las pérdidas, aumentando la conectividad y ayudando a que los suministros de combustible lleguen a los sitios de generación de energía”, indica la calificadora.
Adicionalmente, señala, una inversión de $113,000 millones de dólares en la generación eléctrica ayudará a crear una matriz energética basada en el gas natural y en energías renovables, con la adición de 60 gigawatts de capacidad instalada adicional, con más del 40% producida por medio de gas.
Fitch considera que reducir los costos de electricidad al sector industrial, el cual representan aproximadamente el 57% del consumo total del país, es importante porque ayuda a que el país sea más competitivo en los mercados mundiales.
Respecto al marco regulatorio reciente, la calificadora señala que para el sector eléctrico de México se incluye la Ley de Transición Energética, así como objetivos de energía limpia.
“El propósito de la ley es regular el uso de energía sostenible, así como las obligaciones de las empresas generadoras de energía con respecto a la energía limpia y también la reducción de las emisiones contaminantes de la industria de la energía eléctrica, lo que garantiza la competitividad de los sectores productivos”, explica Fitch.
Añade que los objetivos de energía limpia sirven como objetivos porcentuales mínimos relacionados con la generación y consumo de energía eléctrica limpia en México.
México genera alrededor del 12% de su energía de fuentes renovables. Uno de los principales medios para hacer cumplir sus objetivos de energía limpia es mediante los Certificados de Energía Limpia (CEL).
“La Secretaría de Energía establecerá los requisitos de los CEL, que serán cubiertos por la producción de una cierta cantidad de energía limpia, por la compra de la energía de productores de energía limpia o por la compra directa de CEL”, señala Fitch.
De acuerdo con los reglamentos, cada CEL representará 1 Mega Watt-hora (MWh) producidos a partir de una fuente de energía limpia. Los requisitos los CEL no se aplicarán hasta el año 2018, brindando tiempo para adaptarse a las nuevas reglas.
La Comisión Reguladora de Energía (CRE), explica Fitch, verificará el cumplimiento de los objetivos de energía limpia y establecerá las normas administrativas correspondientes.
El proceso de CEL es nuevo en México, señala la calificadora, los productores de electricidad y los grandes consumidores de electricidad que dependen en gran medida de los combustibles fósiles comprarán los certificados al gobierno, el cual, a su vez invertirá esos fondos, ya sea en el desarrollo de proyectos de energía limpia en las regiones en las que no está disponible o en la expansión de proyectos existentes.
“La emisión de CEL servirá como un incentivo ecológico y un mecanismo de regulación para cumplir los objetivos de energía limpia del país”, concluye Fitch.
Javier Rojas