Vitaminas para la memoria
Por María Dolores Ortega
Estimados, les imploro que demos vitaminas a nuestra memoria, y no olvidemos el saqueo, el cinismo, el robo que nos han hecho a las millones de familias que sí trabajamos por nuestro País.
Me resisto a creer que manipulaciones y teatros políticos puedan más que las realidades tristes y desesperantes que vivimos, que escuchamos, que observamos, que leemos, día a día.
Seamos firmes y no permitamos distracciones de “dimes y diretes”, enfoquemos nuestra conciencia en los hechos.
Esos hechos, lo que nos dicen es una historia triste para nuestro querido México.
Tasas de crecimiento económico mediocre de 2% anual, en la actual administración federal, una tasa de inflación de más de 6%, una alta tasa de interés de referencia del 7%, una depreciación del peso de más de 40%, una deuda pública creciente cuya proporción alcanza más de 50% del Producto Interno Bruto, todo en lo que va del sexenio.
Menos apoyos para la actividad emprendedora, un 45% de menos asignación presupuestal al Fondo Nacional Emprendedor; menores apoyos económicos a la generación de empleo formal, cuando la tasa de informalidad laboral es de más de 50 por ciento%…
Esa es sólo una parte de la triste historia en materia económica que vivimos.
Y los únicos responsables de esos indicadores son nuestros Gobernantes, por sus decisiones, por su mala administración, por su política fallida.
No lo olvidemos, demos vitaminas a nuestra memoria.
En 2018, seguramente habrá el mayor portafolio de candidatos a la Presidencia de la República para escoger, seamos firmes en nuestra convicción y no caigamos ante discursos románticos.
Nos espera un escenario de promesas, ¡cuidado! porque serán de nuevo como gotas de lluvia que caerán, para luego evaporarse, debemos identificar las que si darán valor a México.
Leamos e investiguemos más, pero, sobre todo no olvidemos lo que ya nos han hecho.
Dicen que el pasado no importa, que es el presente y el futuro lo relevante, como economista les aseguro que sin pasado no podemos construir el presente.
Y nuestro pasado e incluso presente es, de nuevo, una triste realidad.
También dicen y así lo respaldan las estadísticas, que los jóvenes tienen más poder ahora, son mi esperanza.
Sin embargo, también los de más de 40 podemos hacer que nuestros hijos y nietos tengan la oportunidad de conocer un México grandioso. No sometido al poder de nadie, mucho menos al de un partido político, peor aún inmerso en la corrupción, en la impunidad, en el cinismo que ahora impera.
Demos vitaminas a nuestra memoria, y empecemos en el 2018 a castigar, a hacer que paguen por el saqueo que han hecho a nuestro valiosísimo País.
La Lic. Ortega Paredes, es Economista de la UANL; laboró para Grupo Reforma, y es analista de temas económicos, fiscales y laborales. @Doloresop