Colaborador Invitado

El oro y su estatus como activo refugio

Por Ana Victoria Azuara Rodríguez

Históricamente el oro ha sido empleado para salvaguardar valor, característica que mantiene por tratarse de un metal con propiedades intrínsecas que no se alteran a través del tiempo. Por este motivo, el oro, al igual que otros activos libres de riesgo como los bonos del Tesoro estadounidense, los bonos alemanes o en el caso de divisas, el franco suizo, también es usado para salvaguardar valor ante escenarios de mayor incertidumbre económica.

Como claro ejemplo, en el 2011 cuando la agencia calificadora Standard and Poor’s disminuyó la calificación de la deuda soberana de Estados Unidos de “AAA” a “AA+”, la aversión al riesgo presionó al alza al precio del oro, para alcanzar un máximo histórico de 1,921.15 dólares por onza.

No obstante, en la actualidad el incremento en la aversión al riesgo en los mercados globales, debido al aumento en las tensiones comerciales y geopolíticas, no ha elevado la demanda por oro. De hecho, las tenencias de fondos de inversión o ETF’s respaldados por oro, han disminuido en 6% desde el mes de mayo, hasta un nivel de 67.66 millones de onzas troy, tras alcanzar un máximo no visto desde el 2013 de 72 millones de onzas troy en el mes de mayo. Esto hace que los participantes del mercado se pregunten: ¿Qué ha sucedido para causar que el atractivo por oro se disminuya? Asimismo, surge la duda de si dicha tendencia continuará en el largo plazo.

La disminución en el precio del oro y la menor demanda observada, se debe principalmente al fortalecimiento del dólar estadounidense, el cual, desde el mes de mayo, cuando los ETF’s comenzaron a disminuir, se ha fortalecido 3% de acuerdo al índice ponderado del dólar. De hecho, a partir de ese periodo, el índice ha alcanzado un máximo anual de alrededor de 1,198.90 puntos. Entre las causas que han fortalecido al dólar se encuentra el hecho de que la economía de Estados Unidos ha mostrado un muy buen desempeño, factor por el cual, los índices accionarios de dicho país han alcanzado nuevos máximos históricos. El fortalecimiento del dólar tiene un efecto adverso sobre los commodities como el oro, ya que están denominados en dólares, por lo que se vuelven menos accesibles para inversionistas que tienen otras divisas.

Otro factor que no sólo ha fortalecido al dólar, sino que también ha disminuido el atractivo del oro, ha sido la expectativa de que la Reserva Federal seguirá su proceso de normalización de política monetaria en un contexto de inflación controlada. Cabe destacar que los incrementos en la tasa de referencia de los bancos centrales, disminuyen la demanda del oro como activo de inversión, ya que los commodities no generan rendimientos. Asimismo, el hecho de que la inflación se mantenga por debajo de 3%, significa que el dinero ha conservado su valor, lo que modera la demanda por activos para salvaguardar valor.

Aunque estos factores han jugado un papel importante para limitar la demanda por oro y presionar a la baja el precio del metal, es probable que el precio del oro pueda retomar su estatus como activo refugio, elevando su precio. Para que esto suceda, lo único que se necesita es que el crecimiento económico global comience a mostrar signos de desaceleración, apuntando a una recesión económica o crisis. De hecho, algunos bancos centrales argumentan que la economía de Estados Unidos pudiera estar dirigiéndose a una recesión, derivado del ciclo económico en el que se encuentra, el deterioro en sus finanzas públicas y el incremento en la deuda corporativa. Asimismo, a nivel global, las crecientes tensiones comerciales y las afectaciones negativas que éstas puedan traer consigo, incrementan el riesgo de una desaceleración económica global.

Si bien, una crisis económica fortalecería al dólar estadounidense, también llevaría a que la Fed se desvíe de su camino actual y adopte una postura más acomodaticia, lo que en conjunto con la postura actual del Banco Central Europeo, el Banco de Japón y de Inglaterra, apoyarían la demanda por oro como activo refugio. Sin embargo, esta expectativa es de mediano y largo plazo. Por lo pronto, en el corto plazo se espera que el precio del oro siga presionado a la baja, cotizando cerca de 1,190 dólares por onza.

Por Ana Victoria Azuara Rodríguez

Analista Económico Financiero de Banco BASE

aazuara@bancobase.com


 

 

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