Pobreza de aprendizaje podría aumentar hasta un 70% por covid-19
8 Dic 2021.- La educación es uno de los derechos fundamentales de los niños y adolescentes alrededor del mundo, declarado en el artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, lo cual hace obligatoria, gratuita y universal la educación primaria, al igual que en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo tercero. Sin embargo, a lo largo de estos tiempos y principalmente con la aparición del covid-19, la educación ha mermado.
Según datos del Banco Mundial, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) revela que la repercusión es más grave de lo que se pensaba, con el riesgo de que los estudiantes pierdan unos 17 billones de dólares del total de ingresos que percibirán durante toda la vida superando con creces la estimación de 10 billones calculadas en 2020.
Además se estipula que los países de ingresos medios y bajos, los niños que viven en pobreza de aprendizaje, que se estipulan son el 53 por ciento, podría aumentar hasta un 70, esto debido al confinamiento y el cierre de escuelas ocasionado por la pandemia de covid-19 y a la precariedad del aprendizaje a distancia para garantizar la continuidad del aprendizaje durante este tiempo.
Igualmente, se registra en estos países un rezago en escritura y lectura, al igual que en matemáticas y otras materias exactas, además de que se estima que en algunos países la pérdida de aprendizaje pudiera ser proporcional al tiempo en el que las escuelas se encontraron cerradas por el confinamiento.