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Precios de materias primas e inflación

Por Ernesto Sepúlveda

A consecuencia del estallamiento de la emergencia sanitaria ocasionada por la pandemia de Covid-19, los precios de las materias primas sufrieron una severa caída. Sin embargo, a los pocos meses, incluso antes de que comenzara la reapertura de las economías, dichos precios iniciaron una recuperación continua que se ha prolongado hasta la fecha. Si bien este comportamiento ha sido generalizado, las magnitudes de los cambios han sido claramente distintos entre sectores.

Índice de precios de materias primas
Cambio porcentual en el periodo indicado
Dic. 2019-Abr. 2020 Abr. 2020-Jun. 2021 Dic. 2019-Jun. 2021
Agrícolas -7.9 29.4 19.3
Energéticos -60.1 225.3 29.7
Alimentos y bebidas -10.3 39.8 25.4
Materiales industriales -11.2 87.7 66.7
Todos los índices -30.0 92.5 34.7
Fuente: Primary Commodity Price System (7 julio 2021)
Recuperado: 29 julio 2021, 11:30 p.m. de https://data.imf.org:443

El cuadro adjunto resume los cambios porcentuales en los índices de precios de los principales grupos de materias primas en tres periodos. El primero, que comienza en diciembre de 2019 y termina en abril de 2020, sirve para cuantificar la caída durante la fase crítica de la crisis pandémica.[1] El segundo, que va de abril de 2020 a junio de 2021, permite medir la magnitud del aumento de los precios de las materias primas, luego de que el presidente Trump firmara el primer programa de estímulos del gobierno estadounidense aprobado por el Congreso para enfrentar la pandemia. El tercero cubre todo el periodo de análisis, el cual permite comparar los niveles de los actuales precios de las materias primas con los que se registraban antes del inicio de la crisis sanitaria.

Las cifras muestran cuando menos tres resultados interesantes: (1) hoy las materias primas en general cuestan 35% más de lo que costaban antes de la pandemia; (2) los precios de los energéticos (petróleo, gas natural, carbón y gas propano) han sido los más volátiles durante la crisis sanitaria, y (3) los materiales industriales son los que más se han encarecido durante el periodo de análisis, registrando aumentos de casi 67%. Estos incluyen, además de materias primas agrícolas (p. ej., algodón, hule, madera y lana), metales industriales (p. ej., aluminio, cobre, mineral de hierro y plomo) y metales preciosos (p. ej., oro, plata y platino).

¿Qué explica el aumento en el precio de las materias primas? Para contestar esta pregunta, hay que tomar en cuenta que los precios de las materias primas se ven influidos tanto por la demanda derivada del proceso productivo como por la demanda generada por su uso como activos financieros. Esto último significa que, además de la actividad económica actual, la expectativa sobre la actividad económica futura tiene una importante influencia en la determinación de sus precios. Así, al principio de la crisis, cuando las medidas implementadas para reducir la movilidad y la incertidumbre eran mayores, cayeron de forma generalizada los precios. Sin embargo, al conocerse los estímulos sin precedentes que se inyectarían en las economías, principalmente en las avanzadas, los precios de las materias primas iniciaron su recuperación incluso antes de que lo hiciera la actividad económica. Lo más interesante es que con el tiempo sus niveles han rebasado por un amplio margen los que mostraban antes de la pandemia.

En México, los precios de las materias primas ejercen una notable influencia en la inflación medida a través del INPC, tanto de manera directa como indirecta. De la inflación general anual de 5.75% registrada en la primera quincena de julio, más de una cuarta parte (1.46 p. p.) correspondió a la incidencia de los precios de los energético (gasolinas, gas y electricidad). Sin embargo, fueron los precios de las mercancías (alimenticias y no alimenticias) los que tuvieron la mayor incidencia al contribuir con el 40% de la inflación general registrada a esa fecha (2.28 p. p.). Puesto que los precios de las mercancías son en mayor medida determinados en los mercados internacionales, se aprecia la notable influencia del encarecimiento de las materias primas usadas para producirlos.

¿Será el aumento de las materias primas y sus presiones sobre la inflación un fenómeno “transitorio”?  Para algunos observadores, incluyendo algunos banqueros centrales, el repunte en los precios responde principalmente a un “reacomodo” de la capacidad productiva, alterada por cuellos de botella originados por las disrupciones que la pandemia y la “nueva normalidad” han impuesto sobre las cadenas globales de producción. En otras palabras, se trata de un cambio en precios relativos que, una vez concluido, no debe alterar el proceso inflacionario. Sin embargo, existen indicios de que ha iniciado ya una “contaminación” hacia otros precios que no se determinan en los mercados internacionales, como los precios de los servicios y, sobre todo, que se han afectado las expectativas de inflación. Los estímulos monetarios y fiscales sin precedentes, por su parte, han contribuido no solo a la rápida recuperación de la actividad económica sino a generar presiones inflacionarias. Mientras que el mercado no anticipe un retiro oportuno de los estímulos que se siguen inyectando, principalmente a través de políticas monetarias ultralaxas, las presiones sobre la inflación seguramente seguirán e incluso podrían elevarse.

Ernesto Sepúlveda[2]

ernesto_sepulveda@icloud.com

Ernesto Sepúlveda es Investigador Técnico en la Junta de Gobierno del Banco de México. Licenciado en economía (UANL), cuenta con una maestría en economía en el ITAM y un doctorado en economía en la Universidad de Essex en el Reino Unido.

Desde 2005 es miembro del Comité Técnico del Indicador IMEF, el cual preside desde 2017, y también es vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF.

[1] Durante el periodo de análisis todos los índices de precios de materias primas descendieron a su nivel mínimo en abril de 2020 salvo el correspondiente a bienes agrícolas, el cual llegó a su mínimo en mayo de 2020. Sin embargo, la diferencia de su nivel entre abril y mayo de 2021 es relativamente pequeña.

[2] Las opiniones vertidas son las del autor y no necesariamente representan las de la institución en la que labora.

 

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