Preocupa fortaleza y sostenibilidad de las fuentes de recursos.- CEESP
11 de julio de 2022.- El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, CEESP, en su Análisis Económico Ejecutivo de julio, señaló que las finanzas del sector público muestran estabilidad en lo general, hasta ahora, pero la preocupación radica en la fortaleza y sostenibilidad de las fuentes de recursos.
La pertinencia de la asignación del gasto público asignación es cuestionable los programas insignia arrojaron incrementos importantes, mientras que otros evidentemente necesarios registraron disminuciones o incrementos mínimos.
Hacia adelante, se avizoran riesgos que podrían afectar a las finanzas públicas incluso en este año.
La reprogramación que se hizo en los “Pre-criterios” sugiere que los ingresos no serán suficientes para financiar el subsidio a los combustibles.
Hay otras contingencias que se suman a esa presión.
FINANZAS PÚBLICAS EN BUEN ESTADO HASTA AHORA, PERO CON PRESIONES HACIA ADELANTE
La secretaría de Hacienda dio a conocer los resultados de las finanzas públicas y la deuda pública para enero-mayo, donde se resalta la fortaleza de la situación financiera del sector público y la eficacia de las políticas de recaudación y asignación del gasto.
Las cifras indican que las finanzas del sector público muestran estabilidad en lo general, hasta ahora. Los ingresos crecieron más que el gasto, y el déficit público se redujo y el superávit primario se elevó, considerablemente en ambos casos. No obstante, preocupa la posibilidad de desequilibrios de las finanzas públicas en el mediano plazo.
De acuerdo con los resultados, en enero-mayo los ingresos totales aumentaron 4.0% anual en términos reales, con lo que en términos absolutos superaron en 98.4 miles de millones de pesos (mmp) la cifra prevista en el Paquete Económico 2022. La cifra es sin duda favorable, pero la preocupación radica en la fortaleza y sostenibilidad de las fuentes de recursos.
El significativo incremento de los precios del crudo ha devuelto la importancia de los ingresos petroleros como fuente de recursos públicos. De representar el 8.5% de los ingresos totales en enero-mayo del 2020, pasaron a 14.8% en 2021 y 18.1% en 2022, cuando alcanzaron 495.9 mmp .
La expectativa es que los precios internacionales del crudo continuarán elevados en el resto del año, pero una caída eventual no se puede descartar. Por ejemplo, el temor de una recesión mundial propició que el precio de la mezcla mexicana de exportación disminuyera 15.9 dólares en las últimas tres semanas.
La volatilidad de esta fuente de recursos en un escenario internacional tan complicado genera inquietud sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. Sobre todo, porque los recursos extraordinarios no se han ahorrado para contingencias futuras, sino que se usan para subsidiar los combustibles.
Hasta mayo, los ingresos petroleros excedentes fueron nulos con respecto a lo anticipado en el calendario del presupuesto aprobado de la federación (PEF), al tiempo en que el costo de los subsidios a los combustibles alcanzó 150 mmp .
Por su parte, los ingresos tributarios -la principal fuente de recursos recurrentes del sector público- tuvieron también un comportamiento favorable al crecer 3.3% anualmente en los primeros cinco meses del año. Esto respondió principalmente al incremento de 15.5% en la recaudación del impuesto sobre la renta, como resultado de la firme política recaudatoria que ha seguido el Sistema de Administración Tributaria (SAT).
En este sentido la gestión del SAT ha sido favorable. No obstante, hay que considerar dos factores. Uno, que la presión recaudatoria se ha concentrado en el segmento de la actividad económica que tradicionalmente genera la mayoría de la recaudación. Es decir, no se ha ampliado la base gravable para incluir a todos aquellos que eluden o evaden pagar impuestos.
Dos, que en la medida que las autoridades tributarias utilicen implícitamente métodos intimidatorios arbitrarios, aunque permitidos por la ley, a la larga el efecto sobre la recaudación -y sobre la nueva inversión y la actividad económica- puede ser negativo.
En otras fuentes de recaudación significativas el crecimiento ha sido prácticamente nulo, en el caso del IVA, o negativo, como en los impuestos especiales sobre producción y servicios (IEPS), debido principalmente al subsidio a los combustibles.
El gasto neto total aumentó 0.5% anual en enero-mayo, y fue 69.5 mmp menor que lo aprobado en el presupuesto 2022. Aunque efectivamente en el agregado ello responde a la política de austeridad gubernamental, la pertinencia de la asignación del gasto público es cuestionable.
Mientras que en enero-mayo de 2022 el gasto programable disminuyó 2.3% respecto a un año antes, los rubros que incluyen los programas insignia del régimen arrojaron incrementos importantes.
Resalta el aumento de 236.0% en el gasto del ramo de Turismo, que incluye los crecientes recursos canalizados a la construcción del Tren Maya, así como el de 47.6% en el ramo Bienestar, que aloja los programas asistenciales del gobierno federal.
Por el contrario, otros rubros que evidentemente requieren atención por las necesidades sociales y de reactivación fueron menos beneficiados en el erario registrando disminuciones o aumentos mínimos. Por ejemplo, el gasto del ramo Salud se redujo anualmente en 14.7%, el de Educación en 18.7%, el de comunicaciones y transportes en 5.6% y el de agricultura y desarrollo rural en 4.5%.
Por su parte, el rubro de Seguridad Pública se elevó sólo 1.6% y el gasto en inversión lo hizo en 1.7%, respecto al período enero-mayo de 2021.
Hacia adelante, se avizoran riesgos que podrían afectar a las finanzas públicas incluso en este año. Uno de ellos, es la posibilidad que los ingresos excedentes por la exportación de crudo no alcancen a cubrir el costo de los subsidios a los combustibles.
En abril pasado la Secretaría de Hacienda dio a conocer los Pre-Criterios Generales de Política Económica para 2023 (PCGPE) que incluyen nuevas estimaciones de la economía y de las finanzas públicas y las líneas preliminares del presupuesto para el 2023.
En el documento se actualiza la programación de las finanzas públicas para todo 2022. En ellas, se prevén ingresos petroleros adicionales (al PEF aprobado) por 535.5 mmp, que se utilizan primordialmente para compensar menores ingresos tributarios y mayor gasto público -incluyendo 77 mmp para mayor pago de intereses sobre la deuda-, así como una ligera reducción del déficit primario (el resultado que no incluye los intereses o servicio de la deuda pública) .
En los PCGPE no se especifica qué caídas de ingresos tributarios se compensan, ni en qué rubros se eleva el gasto programable. Pero esa misma reprogramación sugiere que los ingresos no serán suficientes para financiar el subsidio a los combustibles.
El CEESP estima que dichos subsidios pueden alcanzar 530 mmp en el año en su conjunto, cifra prácticamente igual a los ingresos excedentes de los PCGPE. Bajo dicha estimación, los ingresos excedentes no alcanzarían a cubrir los subsidios a los combustibles, ya que una parte importante se utilizará, de manera inevitable, para cubrir mayores intereses de la deuda, que serán, según la estimación de Hacienda, mayores en 77 mmp.
Además de lo anterior, hay otras contingencias que pueden ser otras presiones sobre las finanzas públicas hacia el cierre del año. Sobresalen entre ellas la probabilidad de que tanto el crecimiento del PIB como la plataforma de producción de crudo sean menores a lo previsto en los PCGPE y por lo tanto la recaudación tributaria y los ingresos por ventas de petróleo sean menor que los previstos en ese documento.
De concretarse estas contingencias la presión adicional sobre las finanzas públicas podría ser de alrededor de 117 mmp adicionales.
En resumen, si bien las finanzas públicas no muestran riesgos inmediatos, sí hay riesgos importantes para el resto del año y aún más para el mediano plazo.
México
Durante junio las presiones inflacionarias se agudizaron reflejándose en un incremento mensual de los precios al consumidor de 0.84%, su mayor alza para el mismo mes desde 1999. Este comportamiento reflejó principalmente el incremento de 0.77% en los precios del indicador subyacente que además de ser el más alto para el mismo mes desde el año 2000, fue el origen de poco más de dos terceras partes del incremento general de precios. A su interior resalta el aumento de 1.28% en los precios del rubro de alimentos, bebidas y tabaco, que fue el origen de casi una tercera parte de la inflación total. Por su parte los precios del indicador no subyacente aumentaron 1.07%. De esta manera la inflación anual durante junio se elevó 7.99%, que fue su mayor alza desde enero del 2001. La inflación subyacente mantuvo su tendencia ascendente al aumentar 7.49%, que fue su mayor incremento desde diciembre del 2020. Por du parte, la inflación no subyacente tuvo un repunte de 9.47%.
La información del INEGI indica que en abril la inversión fija bruta aumentó 1.9% respecto al mes previo, impulsada principalmente por el incremento de 4.1% en la inversión en maquinaria y equipo, en especial de la de origen importado que aumentó 5.3%, mientras que la inversión en maquinaria y equipo nacional aumentó 3.4%. Por su parte, la inversión en construcción aumentó 0.7% en el mes, dentro de la cual la canalizada a construcción residencial se elevó 1.4%, en tanto que la no residencial se mantuvo sin cambio. Respecto al mismo mes del año pasado, la inversión fija bruta creció 8.4%. Sin embargo, estos resultados siguen siendo insuficientes para recuperar lo perdió en lo que va de este gobierno.
Por su parte, el consumo interno se mantuvo al alza al reportar un incremento mensual de 0.8%, con lo que acumuló diez meses consecutivos al alza. En su comparación anual también se observa un comportamiento ascendente al crecer 8.0%. El indicador de consumo privado ya superó su nivel prepandemia.
Estados Unidos
De acuerdo con los resultados del Departamento del Trabajo, la situación del mercado laboral continúa mostrando un comportamiento favorable. Las cifras indican que durante junio las nóminas no agrícolas aumentaron en 372 mil personas, superando significativamente la previsión del mercado que anticipaba una creación de 250 mil nuevos empleos. La nomina del sector privado le dio cabida a 381 mil nuevos trabajadores, superando la expectativa del mercado que pronosticó un aumento de 275 mil empleos privados y superando la creación de empleos del mes previo que fue de 336 mil trabajadores. De esta manera la tasa de desempleo fue de 3.6%, mismo porcentaje que el mes previo.
Reportacero