Prevé SHCP aumento de 6.4% de ingresos presupuestarios a $5,539 miles de millones de pesos en 2021
9 de septiembre de 2020.- La SHCP estima un crecimiento del PIB de 8.0% en 2020 y de 4.6% en 2021, los ingresos presupuestarios ascenderán $5,539 miles de millones de pesos (+6.4% a/a).
El gasto neto será de $6,257 miles de millones de pesos y habrá un déficit público de 2.9% del PIB.
La SHCP presentó su propuesta del Paquete Económico 2021
La Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó ayer por la tarde su propuesta para el Paquete Económico 2021, el cual incluye los Criterios Generales de Política Económica (CGPE), la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación (ILIF) y el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF). El Paquete se adapta parcialmente a las condiciones difíciles por las que atraviesa la economía y prevé un déficit público de 2.9% para los próximos 2 años, uno de los más altos en la última década. Sin embargo, desde nuestra perspectiva, la inercia de incertidumbre mundial y los retos para la recuperación económica mexicana no están plenamente incorporados en la formulación del escenario macroeconómico, lo que podría incidir en la valoración de las calificadoras conforme se evalúe la validez de los supuestos.
El crecimiento se estima en -8.0% para 2020 y en 4.6% para 2021
Al respecto, dentro de los aspectos contemplados en los CGPE para elaborar el presupuesto público, destacan los pronósticos macroeconómicos. Por un lado, el crecimiento del PIB se estima dentro de un rango de -10.0% y -7.0%, aunque el pronóstico puntual de Hacienda es de -8.0%, con lo que se infiere un sesgo al alza en el horizonte de riesgos para la economía. Para 2021 se estima una recuperación de entre el 3.6% y el 5.6%, con un pronóstico central de 4.6%, mientras que entre 2022 y 2026 la variación anual del PIB promediaría 2.5%. Con estas tasas, la recuperación de los niveles del PIB real previo a la crisis se daría hasta 2024, lo que de entrada implicaría una restricción presupuestaria permanente para la administración pública.
Existe un riesgo de subestimación en la magnitud del impacto de la crisis
Aún cuando los estimados de la SHCP reflejan afectaciones profundas por la crisis del Covid-19, desde nuestra perspectiva, existe un riesgo importante de subestimación en la magnitud del impacto. Para ponerlo en contexto, en la última encuesta de expectativas publicada por Citibanamex a inicios de esta semana ninguno de los economistas consultados anticipa una caída tan baja como la del pronóstico central de los CGPE. El rango de respuestas va de -8.7% hasta -12.0%, con una mediana de -9.9%; para 2021 solo 5 de 25 pronósticos apuntan a un crecimiento por encima de 4.0% y la distancia con la mediana de 3.5% también es considerable.
La misma percepción rodea a las estimaciones de otras variables fundamentales como la inflación y el tipo de cambio, que se encuentran lejos de las visiones del mercado, de las de instituciones como el Banco de México y de las trayectorias actuales.
Expectativas privadas del crecimiento del PIB (%) en todo el año vs estimado SHCP
Los ingresos presupuestarios ascenderán $5,539 mmdp (+6.4% vs estimado de 2020)
Partiendo de dicho marco macroeconómico, el supuesto es que en 2021 los ingresos presupuestarios (sin incluir financiamiento) ascenderán a $5,539 miles de millones de pesos (mmdp), lo que implicaría un incremento real de 6.4% respecto al estimado más actualizado de los ingresos presupuestarios para todo 2020. Conforme a la información del CGPE destacan 4 elementos que soportan la perspectiva de una recuperación importante en los ingresos:
- i) La reactivación ordenada y continua de la economía a partir de la disminución en los contagios de Covid-19 apoyada por la disponibilidad de una vacuna universal en 2021.
- ii) El impacto positivo de las medidas de política económica que se han adoptado para garantizar la liquidez y solvencia de hogares y empresas.
iii) El impulso otorgado por el sector industrial a través de las exportaciones y la ventaja comparativa que el T-MEC pueda otorgar a nuestro país para la atracción de inversión, así como en el proceso de relocalización de las cadenas globales de valor.
- iv) La materialización de cambios estructurales en materia laboral y de profundización e inclusión del sector financiero que tengan un impacto positivo en la competitividad y la generación de empleo y que además mitiguen la presión de las cargas fiscales.
Los aumentos en la recaudación y en la producción petrolera alimentan las expectativas Conforme a la visión de la SHCP, los elementos anteriores resultarán en un incremento de 5.7% a/a real en la recaudación de impuestos, con lo que ascenderá a $3,533 mmdp y aportará más del 60% de los ingresos presupuestarios. En el desglose, el IVA y el ISR crecerían en 4.6% respecto a la recaudación proyectada para 2020, mientras que el valor adicional provendría de un incremento de 12.5% en el IEPS. Estos 3 rubros constituyen el 96% de los ingresos tributarios, por lo que la materialización de las altas tasas de crecimiento será vital para sostener las perspectivas de ingresos durante todo el año.
En segundo orden, los ingresos presupuestarios se verían beneficiados de una recuperación en la industria energética, pues está proyectado que las aportaciones petroleras tengan un crecimiento de 13.0% real anual frente a lo proyectado para 2020. Los ingresos petroleros representan el 17% de los presupuestarios, pero ante la volatilidad de los indicadores asociados al sector, las desviaciones podrían ocasionar brechas significativas en las finanzas públicas. Más aún, las estimaciones de producción son pretenciosas y dado que el rubro es de los que recibe gran atención por parte de las calificadoras supone un incremento en el riesgo de deterioro de la calificación soberana del país.
Para ponerlo en contexto, el pronóstico de la SHCP para 2021 es de una producción de 1.86 millones de barriles (mdb), mientras que la producción que Pemex reportó hace 2 semanas para el mes de julio de este año ascendió a 1.59 mbd. Las cifras muestran una tendencia descendente que podría consolidarse a partir de un entorno de saturación de los inventarios globales, baja demanda y bajos precios. Además, la LIF contempla que el sector mantenga un desempeño sobresaliente en el mediano plazo, pues sus ingresos pasarían de representar 3.5% del PIB en 2020 a más de 4.0% a partir de 2022.
Composición de los ingresos totales de la ILIF 2021 (incluyen finaciamiento, base $6,295 mmdp)
El gasto neto será de $6,257 mmdp, por lo que habrá un déficit público de 2.9% del PIB
Respecto a las erogaciones, el Proyecto del Presupuesto considera un gasto neto a pagar en 2021 de $6,257.1 mmdp, lo que implica un balance presupuestario negativo ante la insuficiencia de los ingresos presupuestarios. Dicha condición se replicaría por segundo año consecutivo, pues en 2020 se estima que el balance sea de -$663 mmdp, lo que llevaría el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) a 54.7% del PIB frente al 45.6% que se había aprobado originalmente. Así, para 2021 están contemplados ingresos por financiamiento de $756 mmdp, de los cuales $737 mmdp provendrían de endeudamiento interno. En términos del balance presupuestario estas cifras implican un déficit de 2.9% para 2020 y 2021, lo que ante las dificultades para restablecer el equilibrio en el mediano plazo conllevarían un crecimiento continuo de la deuda.
El monto del PPEF 2021 prácticamente no tiene un incremento real (+0.1%) frente a lo proyectado para 2020 que permita la aplicación de un gasto contracíclico para reactivar la economía, pero el gasto de inversión si incluye un alza de 5.3% a/a real frente a lo aprobado para 2020. En particular, el gasto en inversión física asciende a $707 mmdp, cantidad que representa el 11.1% del gasto neto y que se concentrará principalmente en Pemex ($450 mmdp), CFE ($50 mmdp), la construcción del Tren Maya ($37 mmdp) y del Aeropuerto Felipe Ángeles ($30 mmdp). En su conjunto, el gasto programable de 2021 (categoría a la que pertenece la inversión) tendrá una caída de 1.0% frente al estimado de 2020, por lo algunos rubros operativos y secretarías tendrán recortes sustanciales.
¿Qué esperar?
Desde nuestra perspectiva, el Paquete Económico 2021 es poco conservador. Si bien las proyecciones de las variables macroeconómicas y de los ingresos reflejan afectaciones muy sustanciales, el panorama de riesgos que se vislumbra tanto para la economía global como para la local conlleva la necesidad de extremar la prudencia. Consideramos que los supuestos de los que dependen las expectativas de recaudación en este y el próximo año son frágiles, especialmente en lo que concierne a la reactivación del sector petrolero y a la noción de que la propagación del Covid-19 dejará de ocasionar disrupciones significativas en la actividad durante los próximos meses.
Dado que el escenario base que se plantea es de déficits consecutivos y crecimiento de la deuda, pensamos que las desviaciones de este escenario conllevarían algún grado de especulación sobre la sostenibilidad de la deuda y por lo tanto aumentan las posibilidades de que se dé una revisión a la baja en la calificación crediticia del país en 2021. Así, esperamos que la volatilidad financiera en los mercados locales se incremente hacia finales de año e impacte al alza en las cotizaciones del tipo de cambio. Adicionalmente, en las próximas semanas estaremos revisando nuestro estimado de crecimiento de 2021 para incorporar mejor los efectos de la propuesta de inversión pública.
Reportacero