Primero más pobres y enfermos
Por Parralita
Tal pareciera que esa fijación que tiene el Presidente Andrés Manuel López Obrador por los pobres, es tal, que se ha ocupado de engrosar las filas de este perfil de la población.
El más reciente estudio de El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) ya reveló el jueves pasado que en México aumentó la pobreza de 41.9 a 43.9 por ciento.
Esta concepto incluye el incremento de pobreza moderada que pasó de 34.9 a 35.4, mientras que la pobreza extrema de 7 a 8.5 por ciento de los habitantes del País.
Si bien la COVID-19 impactó severamente la economía, por el cierre de actividades que hubo y el distanciamiento social, una larga lista de decisiones de AMLO impactaron a todo el País, particularmente a los más pobres.
El Gobierno Federal llegó y sin análisis minucioso de por medio, eliminó diversos programas sociales, con el argumento de que estaban plagados de corrupción.
Ese mal siempre lo ha padecido cada ente de gobierno, pero el que un programa social fuera mal manejado, no implicaba que fuera malo, simplemente habría que revisar contratos, personal y quitar las manzanas podridas, no todo el bosque.
El Seguro Popular fue uno de ellos, y las consecuencias de sustituirlo sin una estrategia bien definida, por el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), ya arrojaron millones de víctimas, sobre todo las más pobres.
Aunque desde Palacio Nacional AMLO ya desmintió a El Coneval y dice tener otros datos. Datos que por ciento NUNCA muestra, los hospitales rebasados y carencia de medicamentos, evidencian la cruenta realidad del País.
Cualquiera de las entidades marginadas que tome del listado publicado por El Coneval, muestra claramente un repunte de ciudadanos afectados por esa negligente decisión presidencial.
En algunos casos logró que la población sin acceso a la salud pasara de ser menos de la quinta parte, a un tercio del total.
La población de Chiapas sin este derecho subió de 17.6 a 37.1 por ciento. La de Michoacán de 21.2 a 38.7.
En Guerrero se elevó de 13.8 a 33.5 por ciento. La de Oaxaca de 16.3 a 36.9, y la de Veracruz de 16.79 a 31 por ciento.
La población más pobre de cada una de las 32 entidades federativas sufrió un gran retroceso en el acceso de la salud.
Incluso los estados con mejor PIB per cápita, también viven las consecuencias de la ineptitud de un gobierno que se la ha pasado haciendo barbaridades, poniendo siempre de excusa a los pobres y a la corrupción.
Jalisco subió el porcentaje de gente sin acceso a servicios de salud de 19.4 a 32.1 y Nuevo León de 13 a 21.5 por ciento.
En términos generales, la eliminación del Seguro Popular propició que en México se elevara de 16.2 a 28.2 la población que no tiene acceso a ser atendida por algún padecimiento.
Este es sólo uno de los tantos indicadores que han sido golpeados por el patriarca que cambió Los Pinos por la opulencia del Palacio Nacional.