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Procura China solucionar problema de sobreproducción de acero

El país mantiene un objetivo de crecimiento del PIB del 5%, impulsado por políticas fiscales y un enfoque en el aumento de la demanda interna.

5 de marzo de 2025.- China, con el objetivo de reestructurar su economía y cumplir ambiciosos objetivos de crecimiento, se ha comprometido a abordar los desafíos de la sobreproducción en sus sectores del acero y el petróleo.

Estas dos industrias, que se encuentran entre las de peor rendimiento y mayor impacto ambiental del país, han estado lidiando con una producción excesiva durante un período considerable.

El compromiso del gobierno chino de abordar esta sobreproducción representa un paso significativo hacia la alineación del desarrollo económico del país con sus objetivos medioambientales.

Al frenar la producción excedente en estos sectores, China pretende mejorar su eficiencia, promover prácticas sostenibles y reducir su huella ecológica.

Esta medida también refleja la estrategia más amplia de China de pasar de una economía impulsada por la manufactura a un modelo más orientado a los servicios y liderado por la innovación.

Además, China aspira a crear una economía más equilibrada y resiliente, capaz de generar un crecimiento sostenido a largo plazo.

Cambio en el uso de energía en China

La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China anunció el miércoles, en la reunión anual de política celebrada en Pekín, recortes en la producción de acero.

El consumo energético del país está cambiando rápidamente debido a la electrificación del transporte. Como resultado, la agencia de planificación económica está instando a las refinerías a reducir la producción de combustible y aumentar la producción de productos petroquímicos.

Los mercados de materias primas, que ya luchaban contra la sobrecapacidad y desconfiaban de la posible desaceleración económica derivada de una guerra comercial con EUA, mostraron poca reacción a los ambiciosos planes de gasto de China.

Además, China ha reafirmado su compromiso con el crecimiento económico manteniendo un objetivo de crecimiento del PIB de aproximadamente el 5% por tercer año consecutivo.

Este objetivo se apoya en ambiciosas políticas fiscales, que incluyen el mayor déficit fiscal previsto en más de tres décadas y el compromiso de aumentar la emisión de bonos de los gobiernos locales a niveles sin precedentes.

Estas medidas, tal como se describen en los informes de trabajo presentados en la Asamblea Popular Nacional, destacan el enfoque proactivo del gobierno para estimular la actividad económica y garantizar un crecimiento sostenido en un panorama económico mundial complejo y en constante evolución.

Una prioridad máxima para los responsables de la formulación de políticas será la implementación de medidas rápidas y eficaces para impulsar la demanda interna.

Esto podría implicar un enfoque multifacético que abarque estímulos fiscales, como recortes de impuestos específicos o gasto directo en proyectos de infraestructura, para inyectar dinero en la economía y fomentar el gasto del consumidor y la inversión empresarial.

Además, podrían emplearse medidas de política monetaria, como la reducción de los tipos de interés o la aplicación de la flexibilización cuantitativa, para abaratar los préstamos y estimular la actividad económica.

El posible cambio en las prioridades de gasto de China

El ligero aumento de los precios de referencia del cobre y la disminución simultánea de los precios del mineral de hierro indican un posible cambio en las prioridades de gasto.

Este cambio parece favorecer el consumo privado y las nuevas industrias innovadoras frente a la inversión estatal en las industrias pesadas tradicionales.

El cobre, a menudo considerado un indicador de la salud económica debido a su amplio uso industrial, sugiere una perspectiva positiva para sectores como la construcción, la electrónica y las energías renovables.

Estos sectores suelen asociarse con el consumo privado y el nuevo desarrollo económico.

Por otro lado, la caída de los precios del mineral de hierro, un ingrediente clave en la producción de acero, sugiere una posible desaceleración en los proyectos de infraestructura impulsados por el Estado y la industria pesada.

El gobierno ha reconocido las dificultades que ha enfrentado en la transición hacia nuevos motores de crecimiento tras una recuperación decepcionante de la pandemia.

Esto se evidencia en su poco ambiciosa meta de reducción de la intensidad energética, que en la práctica abandona su objetivo quinquenal.

 

 

Reportacero

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