Productores siderúrgicos reducen más de 32.5 millones de toneladas de emisiones de CO₂e
Nueve empresas certificadas por el Global Steel Climate Council reportaron reducciones de emisiones entre 2023 y 2025 mediante inversiones y ajustes operativos para fabricar acero con menor intensidad de carbono.
La industria siderúrgica registró una reducción de más de 32.5 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e) entre 2023 y 2025, como resultado de las acciones implementadas por nueve empresas certificadas bajo el estándar del Global Steel Climate Council (GSCC).
Entre las compañías que contribuyeron a estos resultados se encuentran Arkansas Steel Associates, Nucor Corp. y Steel Dynamics, cuyos avances incluyen la reducción de emisiones en la producción de acero para refuerzo de concreto, productos estructurales, rieles y otros segmentos industriales.
El GSCC, organismo con sede en Washington, D. C., publicó en 2023 el Steel Climate Standard, una metodología diseñada para medir y comparar las emisiones de gases de efecto invernadero de los productores siderúrgicos, independientemente de la tecnología utilizada en sus procesos.
Los resultados correspondientes al periodo 2023-2025 reflejan disminuciones en la intensidad de emisiones por tonelada de acero producida en distintas categorías, incluidos productos largos, planos, tubulares y otros materiales siderúrgicos.
Medición de emisiones sin favorecer una tecnología específica
El estándar establece criterios comunes para cuantificar las emisiones y evaluar el avance de las empresas hacia objetivos de descarbonización, con una trayectoria de largo plazo orientada a alcanzar emisiones netas cero en 2050.
Adina Renee Adler, directora ejecutiva del GSCC, señaló que las reducciones reportadas demuestran que es posible obtener avances medibles mediante diferentes estrategias tecnológicas y operativas.
La directiva explicó que las empresas participantes han realizado inversiones y ajustes de acuerdo con las características de sus instalaciones, bajo requisitos comunes de medición, verificación y reducción de emisiones.
El modelo del organismo no impone una única ruta tecnológica para descarbonizar la producción. En cambio, evalúa el desempeño ambiental de cada productor mediante indicadores de emisiones y criterios de verificación independiente.
De acuerdo con Adler, la neutralidad tecnológica no reduce las exigencias ambientales, sino que establece objetivos basados en los resultados obtenidos. Este enfoque cobra relevancia ante la creciente influencia de la intensidad de carbono en las decisiones comerciales, las compras industriales y la asignación de inversiones.
Acceso a energía limpia y chatarra condiciona la transición
El GSCC advirtió que los productores siderúrgicos enfrentan condiciones diferentes para reducir sus emisiones, debido a factores como la disponibilidad de chatarra ferrosa, el acceso a energía limpia, la infraestructura existente, la capacidad de inversión y las políticas de cada región.
Estas diferencias influyen en las tecnologías que pueden adoptar las empresas y en la velocidad con la que pueden transformar sus operaciones.
Por ello, el Steel Climate Standard busca establecer una referencia común para medir las emisiones reales, sin privilegiar una ruta de producción específica, pero con la obligación de demostrar avances compatibles con una trayectoria de reducción respaldada por criterios científicos.
La certificación y la verificación de los resultados permiten a las compañías documentar sus avances ambientales con datos comparables, un aspecto que puede adquirir mayor importancia para competir en mercados donde los requisitos de carbono influyen en la selección de proveedores.
Los resultados reportados por el GSCC colocan la reducción de emisiones como un indicador relevante para evaluar la transformación de la siderurgia, una de las industrias con mayor intensidad energética y de emisiones a escala mundial.