Economia y Politica

Proponen «tomar deuda» con responsabilidad y dejar atrás divisiones

27 Abr 2020.- En un debate entre representantes del gobierno, empresarios y trabajadores se analizó la posibilidad de aminorar el impacto de la crisis económica por la emergencia sanitaria, y entre las medidas propuestas para reactivar la economía, de apoyo a las Micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), la más recurrente fue tomar deuda para “atemperar los impactos de la crisis”.

Al encabezar la Conferencia Nacional para la Recuperación Económica, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelín, dijo que la promesa es que “no queremos que nadie se quede atrás… aquí lo importante es que todos recibamos ayuda, orientación de cómo salir de la crisis.

«Una crisis que no hemos buscado y ni siquiera merecíamos”, argumentó el dirigente empresarial.

El país estaba en el momento de la expansión económica, con la oportunidad que daba el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y movilizar la inversiones, sobre todo, porque el país vecino estaba buscando reorientar sus importaciones de China y se podría aprovechar esa apertura.

Ahora con la pandemia en proceso, dijo en la plática virtual, “una constante es dejar atrás las divisiones, las posiciones ideológicas y partidistas, debemos buscar un diálogo de altura, volver a decir que los grandes empresarios quieren ser salvados es una reiteración, de algo que nunca jámas se ha pedido”.

“No se ha pedido el salvamento de nadie para soportar la solvencia de una compañía”, explicó Salazar Lomelín.

“Lo que se ha dicho es que México enfrenta un problema de liquidez, donde los más afectados son las familias más desprotegidas; nosotros priorizamos a este sector, porque además tiene un elemento agregado que es el consumo, e impulsar el consumo se traduce en inversión y es elemento que sirve para la recuperación de ingresos que reactive la actividad económica junto con el motor que es la exportación”.

La propuesta del CCE es la coordinación para crear un Consejo Asesor para la Recuperación Económica, que podría utilizarse ahora y en el futuro para tener un diálogo de más altura. “No etiquetando comentarios, es ir a fondo de cuáles son las soluciones económicas que tendrán un impacto en la sociedad”.

Carlos Salazar consideró que la postura de los diputados y senadores le animan porque reconocen que hay un paquete de alternativas, en la que coincidieron “de que es posible se use de forma responsable, de que si se use el déficit del sector público para tomar deuda y llegar al 52 por ciento para usar en apoyo de las Mipymes, y que este problema sanitario no se convierta en uno de liquidez».

En este sentido coincidieron el secretario general de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, quien dijo que la clase trabajadora comparte el objetivo de cero despidos, “nosotros no hemos elegido los tiempos, pero podemos elegir la forma de enfrentar las crisis”, además resaltó “los diferendos ideológicos pueden esperar”.

En su oportunidad, el presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores y titular del gobierno de Baja California Sur, Carlos Mendoza, dijo que preocupa la lentitud del gobierno federal y las “dadivas que parecen aspirinas”, cuando se requiere de un programa emergente para atender la doble crisis económica, con estímulos fiscales, diferir impuestos, e incrementar las partidas presupuestales a los estados, entre otras medidas.

Ildefonso Guajardo, ex secretario de Economía y líder de negociación del T-MEC, reconoció a su vez que al llegar el Covid-19 “sabíamos que con la crisis sanitaria venía la crisis económica” por lo que “si no nos mata el virus si lo hará la economía”.

Así, dijo, para enfrentar las consecuencias se obliga a presentar una plan de reactivación económica inmediato y darle expectativas a los empresarios pequeños, medianos y grandes de que «hay luz al final del camino”, y propuso prepararse por sectores para reiniciar la recuperación económica antes del 24 de mayo, «aun estando en terrenos pantanosos”.

La representación del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) expuso a su vez que el aumento de la deuda pública es inminente, ya se dio, «y un endeudamiento adicional se podría tolerar siempre y cuando se destine para atender la crisis sanitaria y económica y con el uso de reservas que tiene el fisco se puede contar con un colchón para tener un plan ambicioso y hacer frente a la crisis”.

La deuda estaba el año pasado alrededor de 46 por ciento del PIB, y este año aumentará alrededor de 50 por ciento, solo por la contracción económica y la depreciación del tipo de cambio.

Por otro lado, dijo, “hay coincidencia de la necesidad de tomar medidas fiscales ambiciosas, dirigir mayores recursos al sector salud y dar facilidades a las empresas que protejan al empleo, entre otras”.

(Notimex)

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