Puede usarse la asignación especial para deuda: FMI
24 Ago 2021.- Los países pueden usar la asignación de derechos especiales de giro (DEG) para reducir la costosa deuda pública o los atrasos, pero dicha decisión se debe tomar en un marco general de gestión del endeudamiento público, explicó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la nota de orientación para el uso de esos activos, que fueron entregados ayer a las naciones miembros del organismo.
Mientras tanto, el Banco de México expuso en un comunicado que la tenencia de DEG forma parte de la reserva de activos internacionales en su poder y sostuvo que una de las operaciones permitidas con esa reserva consiste en que el gobierno federal, a través de operaciones cambiarias con el Banco de México, pueda contar con moneda extranjera para cumplir con sus obligaciones en divisas.
Al hacerse efectiva la emisión equivalente a 650 mil millones de dólares, el FMI explicó que se pueden utilizar los DEG para reducir la costosa deuda pública interna o los atrasos internos; pero también para mermar la deuda externa, sin que la posición neta de activos externos del país tenga cambios.
En ambos casos, la decisión debe tomarse en el marco de una estrategia general de gestión de la deuda y respetando los arreglos institucionales nacionales, puntualizó, luego de que algunos países, como México, se han pronunciado por usar los recursos en el pago anticipado de obligaciones.
El organismo agregó que en los países que usen la asignación para cancelar la deuda, como es el caso de México, el impacto en los pagos de intereses netos dependerá de la tasa de interés de la deuda retirada en comparación con la tasa de interés del DEG, la cual es de 0.05 por ciento, frente a más de 4 y 5 por ciento que tuvo el costo financiero en México en el segundo trimestre de 2021.
Tras más de un año en crisis mundial por la pandemia, el FMI aprobó una asignación de DEG –activos de reserva internacional creados por el organismo en 1969– con el objetivo de apoyar la liquidez de los países.
Con la emisión que entró en vigencia este 23 de agosto, casi tres veces más grande que la de 2009, se busca proporcionar liquidez adicional al sistema económico mundial, al complementar las reservas de divisas de los países y reducir su dependencia de una deuda interna o externa más cara, detalló Kristalina Georgieva, directora gerente FMI.
Los DEG son un recurso valioso y la decisión sobre la mejor manera de utilizarlos corresponde a nuestros países miembros. Para que se utilicen con el máximo beneficio, esas decisiones deben ser prudentes y estar bien informadas, abundó.