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Cae 4% consumo de acero laminado en América Latina

1 de octubre de 2019.- A pesar de la contracción en comparación con el año anterior, el consumo de acero laminado en América Latina se ha recuperado con respecto al mes anterior por primera vez en el año.

El consumo en la región de enero hasta julio cayó un 4% con relación al mismo período de 2018. Después de esta baja vista en junio, se recuperó en un 6% en julio. Pero, en relación a julio de 2018, la reducción del consumo fue alrededor del 3.68%. Aún así, el resultado del consumo en el mes fue 1% superior al promedio visto en la primera mitad de 2019.

 

Esta variación positiva se debe en gran medida a la reanudación de las importaciones procedentes de China, que han vuelto a crecer en toda América Latina. En julio, las importaciones chinas de la región aumentaron un 5.9% en comparación con junio, muy cercano al aumento del 6.3% observado de mayo a junio. Gran parte del aumento registrado en el séptimo mes del año fue impulsado por México, que experimentó un crecimiento del consumo del 7.3% en comparación con junio, lo que representa el 46% (138 mil toneladas) de la recuperación latinoamericana (298 mil toneladas). En este intervalo de tiempo, las importaciones chinas desde el país avanzaron 31.1% de mayo a junio.

En este contexto, la producción de acero crudo y de acero laminado en América Latina en agosto bajó 5% y 6% respectivamente, versus enero-agosto de 2018. Con esto se presenta un déficit acumulado de 2.1 millones de toneladasMt en la producción de laminados en comparación con los ocho primeros meses de 2018.

La región subió un 19% sus importaciones entre junio y julio de 2019, identificando -0,1% de caída en comparación con enero-julio de 2018 en el acumulado. La participación de las importaciones en el consumo regional empezó el tercer trimestre en 36%, porcentaje mayor que el presentado entre enero-julio de 2018 (35%). El déficit registrado en enero-julio de 2019 fue de 8,06 millones de toneladas, con 69,000 toneladas menos que enero-julio del año anterior (8.13 millones de toneladas). En general, hubo un retroceso del 0.9% en el acumulado.

“América Latina viene siendo castigada por el bajo consumo y las consecuencias de las tensiones comerciales. Además, la región enfrenta la llegada de productos baratos bajo competencia desleal desde China. Baste notar el crecimiento en las exportaciones chinas, revelado por los datos de la OECD desde el Comité de Acero (+12.7%), debido básicamente a la contracción en el consumo interno chino. Su producción ha subido de acuerdo a Worldsteel +9%, mientras tanto en los países latinoamericanos reportamos una caída del -6%”, dice Francisco Leal, Director General de Alacero.

Laminados siguen con resultados tímidos mientras el acero crudo avanza

Con perspectivas nada prometedoras para los próximos meses, el déficit en la producción latinoamericana de acero laminado ha sido impulsado principalmente por el desempeño de México, mientras que Brasil lidera la recuperación. En julio, la producción acumulada de acero laminado fue 6% menor. El mes de agosto registró una producción 0.02% por debajo del promedio de 2019, lo que indica una producción cautelosamente estable, con perspectivas tímidas para la segunda mitad del año.

México representó el 68% del déficit de América Latina en comparación con 2019. El resultado mexicano indica un aumento del 2,4% en comparación con la producción de julio (+34 mil toneladas), con un crecimiento neto 5 veces superior al regional (+7 mil toneladas). La producción de acero bruto, un 3% más alta que en julio y agosto, sigue siendo, a pesar del número positivo, el segundo peor indicador desde diciembre de 2016. La recuperación de 75,000 toneladas de Brasil representó el 53% de la recuperación de la producción latinoamericana (140 mil toneladas), seguida de México con 21,000 toneladas (15%) y Perú con 14,000 toneladas (10%).

Déficit vuelve a crecer a medida que aumenta el consumo

La presencia de las importaciones en el consumo latinoamericano se mantuvo estable, aunque estas están en un nivel más bajo que el año pasado. Las importaciones tuvieron una participación del 36% en el consumo en el año, el mismo porcentaje del primer semestre. En julio, registraron un aumento del 19% en comparación con el mes anterior (+311,000 toneladas). Sin embargo, el resultado indicó una caída del 0.1% en relación a julio de 2018 y una disminución del 3% en el acumulado en comparación con enero-julio de 2018. México registró un aumento de 130,000 toneladas (18%), lo que representa el 42% del crecimiento de las importaciones en América Latina. Brasil tuvo un aumento de 26,000 toneladas (19%), lo que representa el 8% del crecimiento regional.

Las exportaciones de la región disminuyeron, impulsadas por la retirada por debajo del promedio en el mercado brasileño. Registraron una caída del 10% en comparación con el mes anterior y con julio de 2018. En el año hasta la fecha, la caída fue del 6%. Brasil cayó un 28% (-96,000 toneladas), por encima del recorte observado en las exportaciones latinoamericanas de 74,000 toneladas. El crecimiento principal ocurrió en Chile (10,000 toneladas), Costa Rica (6,000 toneladas) y México (4,000 toneladas).

Balanza aún deficitaria

En julio, la balanza comercial latinoamericana experimentó su mayor déficit desde abril y fue un 44% más alta que el resultado de junio. En comparación con julio de 2018, el déficit avanzó un 6%, registrando el peor déficit del mes desde julio de 2017.

Brasil y Argentina fueron los únicos países de la región que lograron un balance positivo de 1.3 millones de toneladas, en comparación con 1.2 millones de toneladas, y 159,000 toneladas, en comparación con 124,000 toneladas, respectivamente, en junio. El resultado muestra una gran brecha en las inversiones en infraestructura de fabricación para construir su recuperación económica. México, cuyo saldo de -4.1 millones de toneladas estaba por debajo de los -3.5 millones de toneladas vistos en junio, representa el mayor déficit de la región: 51% del total en América Latina, en comparación con el 50% en junio.

La participación de la producción latinoamericana en el consumo durante los primeros siete meses de 2019 fue del 79%, frente al 81% en el mismo período del año pasado. Este resultado muestra una pérdida de espacio de la industria local en la reanudación del consumo. Además de un aumento no proporcional en las exportaciones de producción, se refuerzan los aspectos de la desindustrialización y la pérdida de competitividad planteados en los informes recientes.

Reportacero

 

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