Economia y PoliticaNacionales

Reapertura de la economía es insuficiente.- IDIC

26 de noviembre de 2020.- De acuerdo con José Luis de la Cruz Gallegos, Director General del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, IDIC, el mensaje de la economía es claro: la caída de la economía nacional durante el tercer trimestre (- 8.6%) refleja que la reapertura instrumentada no fue suficiente para revertir totalmente la inercia que el sistema productivo ha enfrentado a raíz de la aparición del Covid-19.

En los primeros tres trimestres del año el PIB retrocedió en promedio (-) 9.8%, lo cual mantuvo su ciclo económico en el menor nivel observado desde 1980.

De igual forma, el ciclo del PIB de servicios e industrial mantiene una tendencia a la baja (gráfica 2) después de retroceder (-) 8.8% y (-) 12.5% respectivamente.

No obstante, también es relevante mencionar que el ciclo asociado al Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) comienza a mostrar una modesta tendencia al alza (gráfica 3). Ello implica que la actividad productiva sigue registrando tasas anuales negativas pero que las mismas se van moderando.

Lo anterior implica que en 2020 se tendrá una disminución del PIB de (-) 8.5%.

En 2021 la variación del PIB se ubicará entre 3.5% y 4.2% Todo ello sin un segundo confinamiento en México y/o Estados Unidos.

Bajo dicho contexto se puede estimar que México podría recuperar sus tasas positivas de crecimiento en abril del 2021.

De igual forma es oportuno señalar que el país debe elevar su capacidad de generar crecimiento de forma endógena, es decir, basado en sus capacidades productivas propias. El costo de la dependencia es elevado, particularmente en un momento de cambio estructural global.

Por ello es fundamental instrumentar una estrategia basada en cinco pilares:

  1. Dialogo Nacional.
  2. Una visión holística e integradora de mediano y largo plazo
  3. Establecer una Agenda Mínima que priorice la identificación de sectores y regiones productivas.
  4. Identificar adecuadamente el cambio estructural y las megatendencias que se están operando en el orden global.
  5. Reconocer que las instituciones y estrategias de política económica diseñadas por México durante los últimos 35 años se basaban en una apertura económica global que ya no existe: hay un cambio de forma y contenido.

Tener identificados los vectores de cambio estructural mundial, así como la situación social y económica interna, permitirá que el país puede establecer una estrategia eficaz ante un entorno desafiante y en donde la contención del avance del Covid-19 ha implicado un elevado costo económico y social para todos los países del orbe.

En el caso de México, el aumento de la pobreza laboral a 44.5% de la población ocupada es un adelanto de lo que las cifras vinculadas con la medición de la pobreza multidimensional podrían presentar en 2021.

Para revertirlo México puede aprovechar el contexto al promover confianza y certidumbre para elevar la inversión productiva, el único mecanismo que ha probado su eficacia para elevar el nivel de empleo y desarrollo social con bases productivas.

México tiene una oportunidad para revertir los efectos sociales y económicos que la recesión, exacerbada por el Covid-19, ha provocado. Para lograrlo, es fundamental instrumentar una estrategia basada en cinco pilares:

  1. Dialogo Nacional.
  2. Una visión holística e integradora de mediano y largo plazo
  3. Establecer una Agenda Mínima que priorice la identificación de sectores y regiones productivas estratégicas en materia de generación de empleo, inversión y crecimiento económico.
  4. Se deben blindar las cadenas de valor asociadas a los sectores estratégicos, es fundamental para garantizar el buen desempeño de la economía y el empleo nacional.
  5. Identificar adecuadamente el cambio estructural y las megatendencias que se están operando en el orden global:
  6. el cambio político en Estados Unidos y las nuevas directrices que emergen del mismo.
  7. El ascenso de China: la creación de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), La Franja y la Ruta y el Made in China 2025.
  8. La disputa entre ambas potencias.
  9. La reconstrucción de las relaciones en América del Norte a través del T-MEC
  10. El aumento de la visión nacionalista que ha surgido en algunos países desarrollados.
  11. El avance de la Industria 4.0 y el impulso que la visión de la Unión Europea le asignan en su relación con México.
  12. La reconfiguración de las Cadenas de Valor Global.
  13. Reconocer que las instituciones y estrategias de política económica diseñadas por México durante los últimos 35 años se basaban en una apertura económica global que ya no existe: hay un cambio de forma y contenido.
  14. El avance del proteccionismo y el liderazgo del Este de Asia no se modificarán en el corto plazo y tampoco la visión de Estados Unidos sobre la necesidad de acotar su avance.

Lo descrito permite analizar y dimensionar la contracción de 9.8% registrada por la economía mexicana en los primeros tres trimestres del 2020:

No solamente representa un indicador claro de la magnitud de la recesión: una caída no observada en 90 años. Al mismo tiempo constituye una métrica del trabajo por realizar y la dirección que se debe tomar para superar el mayor reto enfrentado por México en casi un siglo.

Aun en el tercer trimestre del año, con la reapertura nacional y global de la economía, el PIB mexicano siguió presentando los efectos adversos: una reducción de (-) 8.6% a tasa anual. Dicha cifra, por si sola, presenta un mensaje que debe considerarse: ¿cuáles serán los efectos sociales y productivos de la recesión?

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) elaboró una métrica que permite dimensionar el grado de afectación que enfrentan tanto la sociedad como las empresas:

Durante el tercer trimestre del 2020 “aumentó la pobreza laboral (porcentaje de la población con un ingreso laboral inferior al valor de la canasta alimentaria) de 38.5% a 44.5% en este periodo, lo cual se vio reflejado en un incremento de la pobreza laboral en 28 de las 32 entidades federativas”.

¿Qué significa lo anterior? Básicamente que, en el ámbito rural, y a pesar de estar ocupados en el mercado laboral, el ingreso de las personas no superó los 1,212 pesos mensuales: fue inferior a los 41 pesos por día.

Por su parte, en el entorno urbano, el ingreso de las personas en pobreza laboral fue inferior a los 1,682 pesos mensuales (56 pesos diarios).

Se debe enfatizar: lo descrito ocurrió a pesar de contar con ocupación o empleo.

Evidentemente que la situación de pobreza es más delicada para quien no cuenta con un empleo.

¿Qué implica la estadística presentada por el Coneval? En esencia, que aumentó el número de mexicanos que no tienen el ingreso económico suficiente para cubrir una de las necesidades básicas del ser humano: alimentarse.

En este sentido México tiene la oportunidad de enfrentar el desafío histórico que la etapa de la recesión asociada al Covid-19 representa. Como fue señalado en el libro Covid-19: Un día después. La Responsabilidad del Porvenir:1

El COVID- 19 ofrece a la sociedad global y a los gobiernos nacionales la oportunidad de repensarse y reconstruirse para una nueva época. Esto no será fácil ante la complejidad de la problemática y de los paradigmas de hoy; pero la pandemia no habrá pasado en vano si a su partida, además del dolor y el duelo, deja la conciencia de la necesidad de construir un mejor país.

Bajo dicho precepto México debe impulsar su legítima aspiración a construir un Estado de Bienestar considerando la construcción de un nuevo orden global que ya se encontraba en ciernes antes del Covid-19 pero cuya configuración fue acelerada por la pandemia.

México debe observar las tendencias globales para conformar alianzas nacionales y externas que le permitan solventar sus rezagos estructurales, al mismo tiempo que se ubica adecuadamente en la nueva realidad internacional.

El aumento de la inversión productiva es un requisito indispensable: sin mayor inversión no será posible acelerar el crecimiento económico, pero todavía más relevante, no se tendrá la capacidad para crear los 250 mil empleos formales que se van a requerir cada mes por los próximos 5 años, tanto para recuperar las fuentes de trabajo perdidas en 2020, como para compensar el millón que debe generarse cada año y atenuar la informalidad y precarización laboral observada durante las últimas décadas.

La confianza, la certidumbre y el Diálogo Nacional son indispensables para lograr lo descrito. Dichos factores son esenciales para la inversión privada:

Se toma un riesgo al emprender: se pagan intereses si se recurre a deuda o arriesga patrimonio propio.

Tener un horizonte de mediano y largo plazo enmarcado por el diálogo y la confianza es fundamental para crear los incentivos que promuevan un incremento sostenido de la inversión.

“El Estado Desarrollador promueve la creación de un Consenso Nacional que privilegia el objetivo de crecimiento acelerado, socialmente incluyente y sustentable, plasmado en un Programa Nacional, con todos los instrumentos de política, alineados hacia tal fin. Sustentado en un Consejo Económico y Social, con todos los agentes económicos”.

La construcción del Estado Desarrollador permitiría solventar el hecho de que durante los últimos 40 años México ha considerado, y privilegiado, a la política comercial como sustituto de una verdadera política industrial: una estrategia con resultados cuestionables.

El planteamiento del Premio Nobel Paul Krugman fue claro y contundente: “miremos a México, que hizo una liberalización comercial radical en 1985-88, luego se unió al TLCAN. Ha visto una transformación de su economía en muchos aspectos;

ha pasado de una economía que no exportaba mucho más que petróleo y turismo a una importante potencia de exportación manufacturera. ¿Y el efecto sobre el desarrollo ha sido? Decepcionante”.

Bajo dicho contexto “no debe olvidarse por la pandemia, … la necesidad de reorientar la senda del crecimiento económico, sin repetir la seguida en las últimas  décadas, lo que implica, acelerar el crecimiento de las actividades más intensivas en trabajo e insumos nacionales y con mayor generación de valor agregado nacional, que reduzca de forma permanente la elevada intensidad ingreso de las importaciones, eleve la participación de las remuneraciones laborales en la distribución primaria del ingreso y cierre la brecha entre la tasa de crecimiento del PIB y de la productividad laboral y la tasa de crecimiento de las remuneraciones medias y mínimas.” 4

Lo que debe procurarse es crear un círculo virtuoso entre el crecimiento de la economía y el desarrollo social. Priorizar el objetivo de desarrollo social, a través del crecimiento económico, implica incrementar los flujos de inversión y orientarlos hacia sectores estratégicos predeterminados.

Para lograrlo, se requiere una visión de Estado que consideré la realidad global, sus nuevas tendencias y elaboré una estrategia de largo plazo. Básicamente se necesita crear una política industrial, esfuerzos aislados pueden ser positivos, sin embargo, su contribución será marginal ante la magnitud del cambio estructural que ocurre en el mundo y los rezagos estructurales de México.

 

 

Reportacero

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