Economia y Politica

Refleja caída de 29% en actividad industrial falta de política industrial y medidas contracíclicas.- IDIC

11 de junio de 2020.- José Luis de la Cruz Gallegos, Director General del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, señaló que hoy México sufre las consecuencias de no contar con una política industrial y un programa contracíclico integral para enfrentar una recesión que comenzó hace más de un año y la cual se exacerbó por la aparición del Covid19.

Señaló que el colapso de 29.6% registrado durante el pasado mes de abril en la actividad industrial representó no únicamente el retroceso consecutivo número 19 del sector fabril, también constituye la mayor caída registrada en la historia de México desde que se tiene información mensual en 1993.

Con base a la información trimestral disponible no hay otra cifra comparable desde 1980.

Como resultado, en el sector industrial, es evidente que México enfrenta la mayor recesión desde 1932:

Se acumulan 19 meses de caídas consecutivas.

El promedio de crecimiento en los primeros cuatro meses del año es de (-) 9.9%

El promedio del sexenio de (-) 3.7%.

El comportamiento de la industria en abril tiene cinco componentes básicos:

Es la continuidad de la tendencia recesiva que inició desde 2018 y ante la cual no se aplicaron medidas contingentes oportunas.

Muestra la afectación que resintió la industria mexicana desde fines del 2019 por la desaceleración industrial de Estados Unidos y la Unión Europea.

Constituye la consecuencia de los programas de confinamiento aplicados para evitar mayores contagios de Covid-19.

Presenta la necesidad de contar con un programa estratégico preventivo que permita definir de forma expedita (o anticipada), con una visión holística y métricas de eficacia tanto a los “sectores esenciales” como a las cadenas de valor que les permiten operar.

Utilizar bienes importados como substitutos de todo aquello que se dejó de producir en México.

Con el resultado de abril ya se conoce la magnitud de la afectación sufrida por la industria mexicana:

Un retroceso de dimensiones y profundidad histórica que, por las caídas previas, puede tener una duración igualmente histórica.

Por ello ahora lo pertinente es establecer un programa para enfrentar esta situación:

La reapertura parcial de la economía no permitirá recuperar el terreno perdido porque aún falta contabilizar lo ocurrido en mayo (cuando el entorno económico y de contención social fue similar) para poder determinar la rapidez con la que se retomarán las inversiones necesarias para lograr una verdadera recuperación.

Además, no se debe olvidar que la industria mexicana ya vivía una recesión antes del Covid-19: el objetivo de recuperación debe ser aún mayor.

La única forma de enfrentar el actual entorno social, de salud y económico que se vive es el de contar con una Nueva Política Industrial Integral. Las razones son:

Se requiere un esfuerzo transversal de todo el sector público, una lógica que no se desprende de programas aislados.

Para lograrlo es necesario que se convierta en un proyecto de Estado.

El punto previo permite avanzar en la construcción de un Consenso Nacional que a su vez permita la construcción de un Acuerdo Nacional que integre los esfuerzos de toda la sociedad y el gobierno mexicano en torno a una Agenda Mínima por el Desarrollo de México.

La determinación de sectores estratégicos se deriva de lo anterior: tanto para enfrentar la pandemia asociada al Covid-19 como para la creación de empleo formal, fomento a la inversión e impulso al crecimiento económico.

Lo descrito permite avanzar en la construcción de un Estado Desarrollador Industrial que permita elevar el Bienestar Social de México. El camino de la inercia de operar la reapertura parcial de la economía sin la definición de un programa de desarrollo industrial y contracíclico enfrenta el riesgo de ser superado tanto por un Covid-19 que no desaparecerá rápidamente como de una recesión industrial que ya alcanza magnitudes históricas.

Por ello, el IDIC propone avanzar en la implementación de un programa de desarrollo industrial de gran calado, como el que se ha expuesto en diversos documentos y foros, el cual permita establecer una sólida y moderna base industrial que sea el fundamento que dé sostenibilidad al Estado de Bienestar que la sociedad mexicana requiere tanto en la recesión actual como para su desarrollo futuro:

Hacia una industria del futuro, una propuesta de los industriales.

Desarrollo 2050. Hacia una industria del futuro.

La Nueva Política Económica-Industrial en el Plan Nacional de Desarrollo (2019-2024). hacia un Crecimiento Sostenido e Incluyente.

México frente a su crisis el reto de la Cuarta Transformación.

México frente a la tercera revolución industrial – Cómo relanzar el proyecto industrial de México en el siglo XXI.

Análisis

Al interior del sector industrial los resultados de sus principales componentes permiten entender la razón de su caída. En abril:

Minería (-) 3.6%.

Generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y de gas por ductos al consumidor final (-) 3.5.

Construcción (-) 38.4%.

Industrias manufactureras (-) 35.5%.

Como resultado se tiene una profundización y generalización de las variaciones negativas en lo que va del año y del sexenio:

Todos los componentes de la industria tuvieron un promedio negativo de crecimiento en los primeros cuatro meses del 2020: salvo en el caso de la industria alimentaria, la extracción de petróleo y gas, así como en los servicios de la minería.

Cuando la revisión se realiza para los primeros 17 meses del sexenio (diciembre 2018-abril 2020) se puede corroborar que la mayor parte de los componentes del sector industrial exhiben un desempeño negativo.

La magnitud, dimensiones y duración de la recesión industrial ha derivado en que su ciclo mantenga una tendencia negativa, una situación que no será fácil de revertir salvo que se logre incrementar el ritmo de inversión pública y privada en sectores estratégicos como la construcción.

De igual forma es relevante considerar que en Estados Unidos prevalece una situación similar: un ciclo industrial con tendencia negativa. Además, se debe tener presente lo mencionado por el Representante Comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer en el sentido de que su país requiere una política industrial que procure la recaptura de ciertos procesos productivos y empleo al interior de la primera potencia del mundo. En otras palabras: no se debe confiar en que el T-MEC será un factor de reactivación vigoroso para que México pueda sustituir la instrumentación de una política industrial y económica nacional

La afectación que enfrenta la industria mexicana es estructural: su capacidad potencial va a la baja, así como la de algunos de sus principales elementos. La implicación directa es que se va a requerir un proceso sostenible de inversiones crecientes que permitan recuperar la capacidad productiva del sector.

En la situación nacional y global actual que enfrenta el sector privado, así como por las restricciones financieras del sector público, sólo se podrá lograr lo anterior con un programa de desarrollo industrial que modifique las condiciones adversas que enfrenta la industria nacional, no son aspectos de coyuntura que desaparecerán con el Covid-19.

 

 

Reportacero

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