Economia y Politica

Replicando índices: gestión simple y diversificada

El mercado financiero nos proporciona un universo de posibilidades para optar por el que más se acomoda a los objetivos y prioridades de cada persona. Existen diversas estrategias con múltiples características, pero para comenzar, es clave definir cuál es la que mejor nos representa, una inversión activa o una pasiva. En este contexto, el equipo de Inversiones SURA, explica los diferentes modelos de gestión y las implicaciones que tienen.

Gestión activa y gestión pasiva

La gestión activa es la más tradicional, busca superar el retorno medio del mercado, seleccionando, mediante diversos análisis de equipos expertos, los activos que prometen mayor rendimiento en el futuro. Su principal atributo es en qué y cuánto se invierte en cada activo que compone la cartera para ganarle a su índice de referencia. Por el contrario, el objetivo principal de la gestión pasiva es replicar su índice de referencia, es decir, imitar el comportamiento de su referente sin pretensión de aventajarlo, al emular un determinado índice, asegura la diversificación de un portafolio conocido y sin sesgos.

Pero no solo es clave el modelo de gestión que se elige para las inversiones. Seleccionar vehículos que se sustentan de rigurosas regulaciones y son eficientes en su estructura, también aportan a la evolución del portafolio. En la década de los años 80, la Unión Europea decidió regular la industria de gestión de activos, dando origen a la normativa UCITS* en la búsqueda de derribar barreras fiscales locales y dar paso a un mercado único, desde donde se puede acceder a una amplia gama de alternativas de inversión.

En términos prácticos, UCITS es el pasaporte europeo para adquirir instrumentos financieros, pero no solo desde la región, sino desde cualquier parte del mundo. Hoy, los vehículos que se amparan bajo la regulación UCITS se rigen por un estricto marco legal que está destinado a proteger y garantizar los intereses de los inversores, exigiendo gestión profesional, liquidez y transparencia; y por si esto no fuese suficiente, cuentan con ventajas de carácter fiscal.

Existen diversos instrumentos con el sello UCITS, donde encontramos los conocidos Fondos Mutuos, mayormente de gestión activa; pero si existe una inclinación por gestión indexada, se debe explorar las ventajas que proporcionan los UCITS ETFs.

Los ETFs** son fondos cotizados en bolsa, se pueden comprar o vender fácilmente. Gran parte de estos vehículos tienen una gestión pasiva, con rebalanceos periódicos y programados, aminorando costos transaccionales, y al imitar la estructura de los índices más reconocidos, hace sus rendimientos más predecibles en comparación con otras opciones de inversión.

No existe un modelo de gestión o vehículo de inversión que se ajuste a las necesidades de todos los inversionistas, por lo que es importante informarse de las diferentes posibilidades que existen en el mercado y encontrar una estrategia de inversión acorde con los objetivos financieros de cada uno.

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