Requiere México aprovechar el auge de la IA antes de captar su cadena de valor
25 de agosto de 2026.- México está aprovechando el auge de la inversión en IA en Estados Unidos, pero principalmente a través del ensamblaje. Las exportaciones de tecnología han aumentado considerablemente. Sin embargo, el sector depende en gran medida de insumos importados, lo que limita su valor agregado interno y sus multiplicadores de empleo.
La próxima fase de la relocalización cercana (nearshoring) determinará la rentabilidad. Un ecosistema más dinámico de proveedores locales, actividades de mayor valor y un mayor contenido regional podrían convertir la posición de México en IA en una fuente de crecimiento más amplia.
Prevemos que el peso mexicano se mantendrá fuerte, respaldado por un atractivo carry ajustado al riesgo. Vemos diversas oportunidades en los mercados de renta fija del país, mientras que las acciones mexicanas deberían tener una tendencia alcista, aunque las negociaciones del T-MEC podrían generar volatilidad.
Banxico, UBS; datos a agosto de 2026
El modelo de exportación manufacturera de México está evolucionando rápidamente. Tras décadas en las que el sector automotriz dominó su integración en las cadenas de suministro de América del Norte, las exportaciones relacionadas con la tecnología se han convertido en el segmento de mayor crecimiento de la base manufacturera mexicana y ya superan a las exportaciones tradicionales de transporte.
Este cambio está impulsado por el auge de la inversión en IA en Estados Unidos, la diversificación de las cadenas de suministro asiáticas y el acceso preferencial de México al mercado estadounidense. El impacto en la economía mexicana ya es significativo: la mejora en la balanza comercial tecnológica probablemente ha contribuido a más de la mitad del reciente crecimiento económico de México.
Sin embargo, la realidad es más compleja de lo que sugieren las cifras generales de exportación. México está adquiriendo un papel importante en la cadena de suministro de IA de América del Norte, pero gran parte del valor de los productos que exporta todavía se genera en el extranjero.
La fabricación de computadoras y equipos electrónicos depende en gran medida de insumos importados, lo que limita el valor agregado nacional y los efectos multiplicadores en el empleo.
Esto abre una nueva oportunidad para México. La siguiente fase del auge de la IA se centrará menos en aumentar las exportaciones y más en captar una mayor proporción de la cadena de valor.
Un ecosistema más dinámico de proveedores locales, mayores capacidades de ingeniería y los incentivos adecuados del T-MEC podrían ayudar a transformar el papel actual de México como centro de ensamblaje en uno más amplio…
Reportacero