INTERNACIONALES

Fallas en Sidor la llevan a operar a un 30% de su capacidad

18 de junio de 2013.- Las dificultades para conseguir  hojalata, planchas de acero, cabillas y mallas que reportan los industriales venezolanos que dependen de estos insumos para operar están lejos de llegar a su fin, de acuerdo con algunos conocedores consultados de la industria metalúrgica y minera.

Y es que la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) continúa operando a cerca de 30 por ciento de su capacidad instalada, además la persistencia de un control del tipo de cambio que lleva ya una década, genera distorsiones en el mercado.

Esto explica la escasez de productos siderúrgicos en Venezuela, según Fernando Goyenechea, presidente de la Cámara de Industriales y Mineros de Guayana.

Jorge Roig, Presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos y de Minería de Venezuela (AIMM), dijo que si bien Sidor está empezando a aumentar su producción, tras haber renovado sus autoridades, la cifra presupuestada apunta a producir 1.8 millones de toneladas este año, luego de haber llegado a superar las cuatro millones de toneladas cuando estuvo en manos privadas, y a esto se le agrega una gran conflictividad laboral.

Goyenechea, por su parte, asegura que actualmente la siderúrgica está produciendo menos de 1,5 millones de toneladas.

Las empresas que dependen de la hojalata para fabricar envases han tenido un año complicado, debido a los problemas de suministro de Sidor y a las dificultades que han enfrentado para importarla, pese a haber recibido autorización oficial para hacerlo.

Roig informó que la planta de hojalata de Sidor lleva tres meses paralizada y está en mantenimiento.  Por ser la única que la produce, las empresas que dependen de este insumo para trabajar fueron autorizadas para traer del exterior cerca de 25 mil toneladas por primera vez en muchos años, pero han tenido dificultades para adquirir los Certificados de No Producción (CNP) y para abrir las cartas de crédito a través del convenio Aladi por el tiempo que tarda el Banco Central de Venezuela (BCV) en emitir los códigos de reembolso.

Otro segmento que está presentando fuertes fallas es el de productos planos. Goyenechea explicó que «el problema se debe a que por primera vez en 15 años se le está haciendo mantenimiento al galpón de Sidor donde se realiza el decapado, que es un proceso intermedio entre la lámina gruesa en caliente y la de frío, por lo que la producción es limitada».

Roig, por su parte, calcula que existe un déficit de 120.000 toneladas de estas planchas que se usan en el sector petrolero, pero también en la pequeña y mediana industria para hacer desde tanques hasta línea blanca y artículos de construcción, entre otros.

Ambos industriales señalaron que la producción de cabillas de media y tres cuartos está en parámetros normales, porque se han privilegiado estos productos y ha disminuido la demanda de la Gran Misión Vivienda Venezuela. Por tanto, creen que las fallas de oferta que ha habido están más relacionadas con la distribución. «Si bien la  producción de las empresas básicas debería ser suficiente para abastecer el mercado, el problema es que cada vez les han dado menos cabillas a los canales tradicionales para dárselas a cooperativas o consejos comunales que se prestan para negociar con ellas ilegalmente. Si se vendiera a las grandes firmas, eso desaparecería, porque las mafias han disminuido», dijo Roig.

Goyenechea destacó que «otro elemento que juega en favor de la escasez de cabillas es el contrabando de extracción que, al igual que la especulación, es incentivado por el control de cambio «.

El presidente de la cámara guayanesa cree que por esta razón se sigue vendiendo la cabilla de media en Bs. 200, cuando debería costar Bs. 39, según el precio de lista de Sidor. Industriales consultados también se han quejado de que el rollo de malla para hacer pisos debería costar Bs. 1.200, pero no se consigue por menos de Bs. 3.200.

AGENCIAS

 

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