Colaborador Invitado

China, ¿en crisis?

Por Gabriela Siller

En el 2014 los mercados financieros han permanecido al tanto de los indicadores económicos de China, donde el tema central ha sido la inversión privada, ya que es financiada con crédito y representa casi el 50% de su PIB. A partir de las recesiones de Estados Unidos y Europa disminuyeron  las compras de ese país, en donde se desarrolló una desaceleración primero como consecuencia de las crisis globales y luego por la disminución en el ritmo de crecimiento de la inversión privada. De hecho, China tiene actualmente un exceso de capacidad instalada en el sector industrial acompañada de sobreendeudamiento, lo cual limitará su crecimiento en los siguientes años.

El problema de la desaceleración es que incrementa la cartera vencida y pone en riesgo al sistema financiero de China, sobre todo porque una gran cantidad de créditos fue otorgada en sombra, es decir sin regulación. Al parecer China ha entrado en una espiral de menores ventas que provocaron una menor inversión y menor crecimiento, lo cual ha resultado en un exceso de capacidad instalada y por lo tanto en desincentivos a la inversión, que tira hacia abajo cada vez más el crecimiento económico de ese país.

Cabe destacar que la inversión privada es un buen motor de crecimiento, pero el sobre apalancamiento es lo que limita su crecimiento dadas las condiciones actuales, ya que de otra forma disminuciones en la tasa de interés en China impulsarían nuevamente la acumulación de maquinaria y equipo.

Los efectos del exceso de capacidad instalada son evidentes en el sector industrial chino, en dondeel índice de precios al productor mostró una contracción anualizada de 2.3% en marzo, con lo que acumula 25 meses a la baja. Lo anterior representa un obstáculo para la  inversión (la cual retrocedió 18.8% en marzo comparado con el mismo mes del 2013) y por lo tanto para el crecimiento económico de China que tiene una meta en el 2014de 7.5%.

El yuan es administrado por el Banco Popular de China y se espera que sigan devaluándolo con el objetivo de abaratar las exportaciones. También es previsible que sigan inyectando liquidez a su sistema financiero para evitar una crisis.

China es poco transparente con su información económica y se calcula que los indicadores tienen deficiencias en su cálculo. Por lo anterior, los indicadores publicados por el gobierno chino no son tomados tanto en cuenta para las perspectivas, al contrario de los indicadores que son calculados por instituciones fuera de China. Por eso es que, a pesar del crecimiento publicado de 7.4% en el primer trimestre del año, se sigue hablando de la desaceleración.

Gabriela Siller Pagaza, PhD, Director de Análisis Económico Financiero de Banco Base

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