Starbucks ajusta menús y moderniza sucursales para reducir su huella de carbono
Starbucks busca que el color verde trascienda su logo y se ha unido al número creciente de empresas que anuncian objetivos de sostenibilidad amplios a medida que los consumidores se preocupan cada vez más por el cambio climático.
La cadena de cafeterías anunció en enero de 2020 que se esforzaría por convertirse en un “recurso positivo”, es decir, que en un futuro retendrá más carbono del que emite, eliminará los desechos y proporcionará más agua potable que la que usa. Entonces la multinacional estadounidense estableció tres objetivos preliminares para 2030: reducir a la mitad las emisiones de carbono en las operaciones directas y su cadena de suministro, conservar o reponer la mitad del agua que se utiliza para la producción o las operaciones de café y reducir a la mitad los residuos enviados a vertederos. La compañía formalizó esos objetivos en marzo de 2021, en el marco de su 50 aniversario.
“Somos una empresa que aspira a devolver más de lo que recibimos en lo que respecta a las personas y al planeta”, escribió el entonces presidente y CEO global Kevin Johnson, en una publicación de Linkedin el miércoles 17 de marzo para celebrar el 50 aniversario de la compañía. Johnson anunció su retiro unas semanas después, pero el compromiso estaba hecho.