Colaborador Invitado

Taper Tantrum 2021. ¿Hasta dónde llegarán las tasas de EUA y el tipo de cambio?

Por Gabriela Siller

Las depreciaciones recientes del peso que llevaron al tipo de cambio a un nivel de 21.63 pesos por dólar, no visto desde el 3 de noviembre del 2020, se debe a los cambios en los portafolios de inversión globales. Los portafolios se han movido por el alza en las tasas de interés de los Bonos del Tesoro de Estados Unidos, por la especulación de que la Reserva Federal podría empezar a retirar estímulos monetarios por presiones inflacionarias.

Aunque la Reserva Federal ha dicho en reiteradas ocasiones que está lejos de retirar estímulos, el mercado sigue especulando al respecto. Esto ha dado pie a episodios de volatilidad en el mercado financiero, similares al llamado «Taper Tantrum» del 2013.

El Taper Tantrum es conocido como el episodio que comenzó cuando la Reserva Federal anunció en mayo de 2013 una posible reducción en las compras mensuales de bonos, es decir disminución en los estímulos que inyectaba en la economía cada mes. El mercado habla ahora de un Taper Tantrum 2021.

¿Hasta dónde pueden presionarse más las tasas de interés? Es imposible saberlo, pero tiende a relacionarse con el diferencial entre el crecimiento anual del PIB nominal de Estados Unidos y la tasa de interés de los Bonos del Tesoro a 10 años. Al estimar esta diferencia, tomando para el 2021 la expectativa media de los analistas, resulta en un nivel máximo en registro (la serie inicia en 1962. Ver Gráfica 1). El diferencial más cercano está en 1966.

Esto es relevante debido a que el diferencial es mucho mayor a lo que se observa históricamente. A pesar de que la relación entre el crecimiento económico y las tasas de interés no es estable, una divergencia así de grande no es común. De acuerdo a un artículo de Bloomberg, el crecimiento del PIB nominal de EUA ha estado en la última década en promedio solo 2 puntos porcentuales por encima del rendimiento de los bonos del Tesoro. Hoy se encuentra 6 puntos porcentuales por encima. Esto implica que las tasas de interés aún tienen espacio para subir más en Estados Unidos.

Si las circunstancias fueran iguales, las tasas podrían subir alrededor de 250 puntos base (2.5 puntos porcentuales). Sin embargo, la crisis del 2020 se originó por la pandemia del Covid19 que obligó al confinamiento. Con esto, la caída en el segundo trimestre fue histórica, causando un efecto rebote con expectativa de crecimientos anuales altísimos en el 2021. Ese efecto rebote distorsiona y hace más complejo el análisis.

A la par de las caídas históricas en el PIB se aplicaron estímulos fiscales y monetarios extraordinarios, causando un mayor endeudamiento del gobierno de Estados Unidos y una abultada hoja de balance de la Reserva Federal. Esta hoja de balance abultada, sumada a la expectativa de mayor inflación es lo que ha dado pie a la especulación en torno al posible retiro de estímulos.

Aunque se ha iniciado el proceso de vacunación contra el Covid19, aún no termina la pandemia y el mercado laboral de Estados Unidos está lejos del nivel previo a la crisis, esto apunta a que los estímulos monetarios de la Fed seguirán. Sin embargo, el mercado parece prepararse para que no les tome por sorpresa un anuncio de la Fed, como sucedió en mayo del 2013.

Entonces, como primera conclusión puede decirse que no se puede saber con exactitud cuánto más subirán las tasas, pero lo cierto es que al subir seguirán generando cambios en los portafolios de inversión globales, favoreciendo al dólar y depreciando al peso.

En 2014, el Fondo Monetario Internacional emitió un reporte sobre los movimientos de capitales entre países, tras la crisis del 2009 y ante el “Taper Tantrum” del 2013. En el artículo, se menciona que China recibió la mayor parte de los flujos de inversión extranjera directa tras la crisis financiera del 2009, mientras que Brasil y México recibieron una tercera parte de los flujos de capitales. También se menciona que los factores externos tomaron una mayor relevancia en las entradas de capitales tras la crisis del 2009, pero fueron mayormente factores internos los que provocaron las salidas ante el “Taper Tantrum” del 2013.

El peso mexicano no es la divisa que más ha sufrido por la especulación en torno a la política monetaria de la Reserva Federal, pero está entre las primeras cinco más depreciadas. Siguiendo lo ocurrido en el Taper Tantrum del 2013 se llega a la segunda conclusión, de que es posible decir que las depreciaciones del peso han tenido como factor detonante, en las últimas semanas, la expectativa de un cambio de dirección en la política monetaria de la Fed, pero han sido los factores internos los que han provocado la magnitud de estas depreciaciones.

En términos técnicos el tipo de cambio tiene posibilidad de seguir al alza, teniendo como resistencias claves al nivel psicológico de 22 pesos por dólar, que representa la parte baja del rango del escenario pesimista del tipo de cambio.

 

Gabriela Siller Pagaza

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