Trabaja SEMARNAT en Catálogo Nacional de Unidades Mineras
17 de octubre de 2025.- La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) de México trabaja en la creación de un Catálogo Nacional de Unidades Mineras para contar con un registro integral que permita un seguimiento más preciso de las operaciones mineras y metalúrgicas del país, señaló Luz Mariana Pérez, directora de la Industria Minero Metalúrgica de la Dirección General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Peligrosas (DGGIMAR).
El nuevo catálogo incluirá información no sólo sobre las presas de relaves existentes, sino también sobre otros yacimientos mineros, como botaderos y patios de lixiviación, que hasta ahora no han sido documentados sistemáticamente.
“Hoy trabajamos en un catálogo nacional de unidades mineras en el que identificaremos no solo las presas de jales existentes, sino también otros yacimientos mineros que forman parte del importante monitoreo que requieren las actividades minerometalúrgicas”, explicó Pérez en su presentación durante un taller para periodistas en la Ciudad de México.
El catálogo se basará en el Inventario Preliminar Aprobado de Presas de Relaves, publicado en 2021 y actualizado por última vez el 1 de marzo de 2024, que actualmente incluye 568 presas. Este inventario, disponible públicamente, detalla el nombre de la unidad minera, la empresa responsable, su estado operativo (activo, en cierre o abandonado), el tipo de residuo generado y su ubicación geográfica.
Según el funcionario, el siguiente paso será ampliar el alcance del registro.
“Este inventario ha sido una herramienta interesante, pero el catálogo nacional permitirá hacer un seguimiento más riguroso de cómo están operando actualmente las unidades mineras”.
Pérez enfatizó que el trabajo es interinstitucional, con la colaboración de la Secretaría de Economía, las Oficinas de Representación Estatales (ORE) y la propia Semarnat, ya que “la minería no es responsabilidad exclusiva de una sola institución, sino parte de un esfuerzo coordinado”.
Presas de relaves
El funcionario explicó que las presas de relaves son depósitos donde se vierten los lodos de los procesos mineros y metalúrgicos, que contienen agua, minerales y productos químicos. Sin embargo, existen otras formas de disposición de residuos, como los vertederos (acumulaciones de roca con mineral de baja ley) y las plataformas de lixiviación, que utilizan procesos químicos para recuperar metales.
Indicó que en algunos estados, como Zacatecas, se han implementado tecnologías para solidificar los jales y reducir su viscosidad, con el fin de disminuir los riesgos ambientales.
Entre los principales impactos ambientales asociados a estas estructuras, Pérez mencionó la dispersión de polvo que afecta la calidad del aire, la pérdida de suelo y cobertura vegetal, y la posible contaminación de cuerpos de agua. Sin embargo, reconoció que existen buenas prácticas en el sector:
Afortunadamente, también hay unidades mineras que han buscado prevenir este riesgo ecológico. También hay empresas mineras que hacen las cosas bien.
Actualización del marco regulatorio
Paralelamente, la Semarnat trabaja en la revisión y actualización de las normas oficiales mexicanas (NOM) que regulan las actividades minero-metalúrgicas.
Entre las más relevantes, Pérez mencionó la NOM-120, que regula la exploración minera y que actualmente se encuentra en revisión sistemática; la NOM-141, que se refiere a la construcción, operación y cierre de presas de jales; y la NOM-157, sobre planes de manejo de residuos, que ya se encuentra actualizada y próximamente se publicará en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Asimismo, se actualiza la NOM-147, que establece los límites máximos permisibles de metales en suelo contaminado, “siguiendo metodologías internacionales de referencia para asegurar una mejor protección al ambiente”.
“Las leyes nos dicen qué tenemos que hacer, los reglamentos nos dicen cómo debemos hacerlo y las normas son los instrumentos técnicos que sustentan el cumplimiento de nuestras obligaciones ambientales”, enfatizó.
Pérez enfatizó que todos estos esfuerzos —desde la creación del catálogo hasta la actualización regulatoria— buscan fortalecer la transparencia y trazabilidad ambiental de la minería mexicana, desde la apertura de una mina hasta su cierre y post-cierre, evitando la generación de pasivos ambientales.
Reportacero