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Transformó Reforma Energética a la CFE en empresa de energía competitiva

1 de Febrero de 2017.- Al participar en el foro Energy México 2017, Jaime Francisco Hernández Martínez, Director General de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) dijo que actualmente emplean a más de 100,000 trabajadores y tienen ventas anuales por alrededor de $330,000 millones de pesos.

Hernández Martínez añadió que la Reforma Energética transformó a la CFE en una empresa de energía que puede participar de manera directa en el mercado de combustibles.

“Dejamos atrás la etapa donde la misión única de la CFE era electrificar al país, y ahora debemos ser una empresa rentable y competitiva”, dijo.

Explicó que la Reforma Energética estableció una nueva estructura corporativa de la empresa y que el año pasado se realizó el más grande esfuerzo operativo al separarse en 13 nuevas empresas.

“Tendremos ahora seis empresas de generación que deben competir entre ellas y competirán también con el sector privado y que a partir de este 1° de enero, han comenzado a operar de manera independientemente en el mercado”, dijo.

Añadió que hay también una empresa nacional de transmisión y una de distribución y éstas serán una sola empresa por motivos de seguridad en el sistema.

En el caso de la distribución, dijo, tendremos 16 unidades de negocio para las diferentes regiones del país, y esto nos permitirá darle un seguimiento más puntual a la reducción de las pérdidas de energía que es uno de los principales retos que enfrentamos.

Además, la Reforma abre a la competencia el suministro de la energía eléctrica, no solamente participará la CFE, sino hacia adelante tendremos nuevos suministradores privados.

“Tenemos entonces una subsidiaria de suministro básico y una nueva filial de suministro calificado que estará dedicada exclusivamente a nuestros clientes industriales” dijo el directivo.

La Reforma, añadió, abrió por primera vez la oportunidad de acudir directamente a los mercados internacionales para el suministro de combustibles para nuestra generación de energía eléctrica e incluso para comercializarlos con terceros.

“Y para eso hemos abierto una filial en Estados Unidos y otra en México y entiendo que el día de ayer Guillermo Turrent, que dirige ambas filiales, estuvo con ustedes platicando con mayor detalle nuestras estrategias en el tema de gasoductos y de gas de manera más amplia”, expresó.

Enlistó los avances a partir de la transformación de la empresa:

En primer lugar, la Reforma Energética estableció un muy potente incentivo para renegociar nuestro sistema de pensiones, y de hecho nuestro contrato colectivo con el Sindicato.

“La Reforma establecía que, si alcanzábamos un acuerdo, el Gobierno Federal aportaría un peso por cada peso de ahorro que se alcanzara en esta negociación y hoy puedo compartirles con enorme satisfacción de que en mayo del año pasado, cuando cerramos esta negociación, fuimos capaces de reducir en más de 50 por ciento, el pasivo laboral de la empresa”.

Era un pasivo, dijo, que venía creciendo a un ritmo de $60,000 millones de pesos por año. A ese ritmo la empresa hubiera sido inviable en el corto plazo.

“En la última semana del año, recibimos ya la aportación del gobierno federal, por su parte de este esquema de peso por peso, lo que significó una capitalización de la empresa en su conjunto de $320,000 millones de pesos”.

“Como pueden ver en la parte baja izquierda de la lámina, nuestro patrimonio venía cayendo aceleradamente. Las proyecciones que teníamos es que hacia el 2017 o el 2018, este patrimonio se habría vuelto negativo, habríamos extinguido en su totalidad el capital de la CFE”, dijo.

Por otro lado, añadió, nos hemos venido endeudando cada vez menos y esto es resultado de diversas transformaciones al interior de la empresa, que nos han permitido robustecer nuestra base de ingresos y, por otro lado, apostar de manera sistemática nuestros costos.

“Ustedes lo pueden ver en la lámina, de un techo de endeudamiento el año pasado de $12,500 millones de pesos, solamente utilizamos alrededor de $5,400 millones”.

Para este 2017, dijo, hemos solicitado incluso menos que eso, y el techo de endeudamiento se estableció en $10,000 millones de pesos, lo que consolida una trayectoria para disminuir el endeudamiento de la empresa.

Además, añadió, en el 2002, el 100% de la de deuda de la CFE estaba denominado en moneda extranjera. A partir de entonces, hemos pedido una estrategia sistemática que nos ha permitido llegar al cierre de 2016 a un rango de entre 20 y 30% que es mucho más saludable en la exposición cambiaria que lo que teníamos antes de esta Reforma.

Otro de los cambios relevantes de la Reforma Energética es que transparentó el mecanismo de los subsidios que establece el Gobierno Federal para los usuarios finales de la energía eléctrica.

Antes de la Reforma, dijo, la CFE venía absorbiendo parcialmente contra su patrimonio estos subsidios. A partir del año anterior, cuando el Gobierno Federal decida establecer subsidios a las tarifas eléctricas, deberá presupuestarlo también con una partida específica en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

“Así tuvimos el año pasado la primera transferencia en este nuevo modelo de 30 mil millones de pesos, y para este 2017 se ha estimado el subsidio a las tarifas en 43 mil millones de pesos”, explicó Hernández Martínez.

Respecto a los gastos operativos dijo que entre 2013 y 2016 han caído más de 13%.

“Contuvimos también el crecimiento de nuestra plantilla laboral y, de hecho, hemos gastado menos en servicios personales año con año.  Con esta combinación de factores y de herramientas que nos ha dado la Reforma, seremos capaces en este cierre del 2016 de reportar números negros en la empresa por primera vez en varios años”, destacó.

Hemos detenido el deterioro que venía sufriendo la CFE en sus finanzas, añadió, por supuesto no podemos echar las campanas al vuelo, falta todavía mucho por hacer y deberemos consolidar en los siguientes años esta trayectoria de reducción de costos y de saneamiento financiero de la empresa.

“Uno de los indicadores operativos más importantes que tenemos son las pérdidas de energía. En el 2012 perdíamos cerca del 16% de la energía que generábamos, a partir de entonces hemos establecido una estrategia muy agresiva para controlar la medición y para hacer un despliegue operativo más eficaz que nos ha permitido reducir a razón de un punto porcentual por año estas pérdidas”.

Hacia el 2009, dijo, la CFE perdía cerca del 12.5% de la energía. En ese momento, la CFE tomó el control operativo de la zona centro del país donde venía operando otra empresa del Estado en materia eléctrica y perdía en la zona centro entre 35 y 40% de la energía que generaba.

“Nuestro promedio nacional se disparó y, afortunadamente, para este cierre de 2016, hemos logrado ya revertir ese salto que habíamos dado en el 2009 al tomar la zona centro y nuestro dato de cierre será muy cercano al 12%, que es ya un nivel inferior al que teníamos antes de tomar el control de la zona centro del país”.

En nuestro Plan de Negocios discutido recientemente por el Consejo de Administración, dijo, hemos establecido algunas prioridades, dependiendo de nuestras líneas de negocio. En el caso de la generación, debemos ahora enfocarnos en proyectos de rentabilidad, que le aporten valor económico al Estado, y debemos ser capaces también de atraer capital privado y construir alianzas con el sector privado para poder impulsar y diversificar nuestro portafolio de generación.

“En la transmisión y en la distribución el reto ya lo veíamos hace un momento, es disminuir las pérdidas de energía, atender los puntos de saturación en el país y poder seguir robusteciendo la red, a fin de poder desfogar de manera adecuada los nuevos proyectos de energía que se han promovido a partir de las dos subastas de energía eléctrica, que estoy seguro el Secretario ha compartido con ustedes en estas jornadas”.

Finalmente, dijo, debemos ser capaces de desarrollar muy rápidamente nuestras habilidades comerciales para nuestro suministrador calificado y también para nuestros comercializadores de combustibles. Y en esa tarea hemos venido trabajando.

Además, las empresas de energía en el mundo tratan de potenciar su base de clientes, en el caso de la CFE una base de más de 40 millones de clientes a partir de distintas iniciativas que iremos dando a conocer a lo largo de este año, añadió.

¿Cómo será nuestro Plan de Inversiones para los siguientes cinco años?:

“Hemos establecido un monto objetivo entre inversión pública e inversión privada de cerca de $250,000 millones de pesos. De este monto, cerca de $170,000 millones estarán orientados a proyectos de generación y, en buena medida, serán proyectos donde buscaremos capital privado para potenciar nuestra base de generación y tener un portafolio balanceado”.

Por otro lado, añadió, estamos estimando $40,000 millones de pesos de inversión en transmisión. Y ahí destaca particularmente el proyecto de la Nueva Línea de Transmisión de Corriente Directa que mencionaré en un momento más.

Finalmente, en la distribución donde el reto mayor son las pérdidas de la energía, hemos establecido una cartera de proyectos que asciende a cerca de $50,000 millones de pesos para los siguientes cinco años.

“Y si me permitieran resumir en tres elementos en qué consiste la estrategia de la CFE de cara a este nuevo entorno de competencia, básicamente nos hemos enfocado en poder dejar de usar combustibles caros y contaminantes para poder usar otros más baratos y más amigables con el medio ambiente; es decir, usar menos combustóleo y menos diésel y tratar de migrar en mayor medida al gas natural”, dijo el titular de CFE.

Por otro lado, añadió, modernizar nuestras centrales para que puedan utilizar estos combustibles. Finalmente, poder impulsar la construcción de nuevas centrales de generación con tecnología de punta, porque el nuevo mercado eléctrico se construyó a partir de un principio fundamental: la energía más barata es la que se despacha primero.

Y por eso el incentivo tan poderoso para la CFE, y yo creo que ciertamente también para nuestros competidores privados de tener una buena estructura de costos y, sobre todo, que esta estructura sea sostenible a lo largo del tiempo.

Al arranque de esta administración, recordó, se anunciaron 85 proyectos estratégicos por un monto cercano a los $24,000 millones de dólares de inversión. De esos 85 proyectos, 70 ya fueron licitados y el resto se licitarán en los siguientes meses, y tenemos un buen grado de avance.

“De esos 85 proyectos, 26 son los proyectos asociados al fortalecimiento de la Red Nacional de Gasoductos, siete conversiones de centrales, nueve nuevas centrales de generación, 15 proyectos renovables, nueve de transmisión y, finalmente, 19 de distribución”, explicó.

Mantener una red de gasoductos redundante, dijo, es un elemento fundamental de la Reforma Energética porque el gas natural no solamente se utiliza para la generación de energía eléctrica. Aquellas entidades federativas que no tenían acceso a este combustible, hoy podrán detonar también a su industria.

“Y es uno de los elementos que, a mi juicio, muestran de manera muy evidente los beneficios de poder apostar a largo plazo en proyectos de infraestructura como estos. Teniendo acceso al gas natural, somos capaces de generar energía eléctrica con costos más competitivos, que a su vez le permiten a nuestra industria generar bienes y servicios a costos competitivos que luego son comercializados con el resto del mundo, de manera que se constituye un círculo virtuoso en este terreno de las inversiones”, indicó.

En el paquete de nuevas inversiones, dijo, en las siete centrales que queremos invertir, cuatro han sido convertidas ya en el estado de Colima, en Sonora, en Tamaulipas y en Hidalgo, y las siguientes serán concluidas a lo largo de este año.

“Hemos impulsado también seis nuevos proyectos de ciclo combinado y tres de ellos están por licitarse, todos los demás han sido licitados y están en construcción en este momento y permitirán incorporar una capacidad cercana a los 6,200 mega watts al sistema”.

Recordemos, dijo, que la capacidad instalada en el país es de 55,000 mega watts y la demanda máxima que se ha alcanzado es el verano pasado, cercana a los 44,000 megas. Es decir, tenemos un margen suficiente para enfrentar tipos de demanda y para poder avanzar con orden para atender el crecimiento de la demanda de energía eléctrica en el país.

“Una de las grandes diferencias de la Reforma Eléctrica en México respecto a otros países, es que se ha hecho en un momento en el que la demanda de energía eléctrica continúa creciendo, lo hace a una tasa promedio de 3% por año y eso es una gran noticia, porque significa que hay espacio para el crecimiento de la CFE, pero también hay espacio para el crecimiento vigoroso del sector privado en la generación”.

Sobre la próxima licitación de la línea de corriente directa, dijo que será la primera que use esa tecnología en el país.

“Es una tecnología que es más amigable con el medio ambiente, que requiere menores derechos de vía, que pierde menos energía al transmitir y que está diseñada particularmente para atender grandes distancias.

“Ésta en particular, vendrá del Istmo de Tehuantepec hacia la zona centro, cruzará varias entidades federativas y de manera muy importante nos permitirá desfogar los nuevos proyectos de energía renovable que han sido ganadores en las subastas organizadas por la Secretaría de Energía”, indicó.

Estimamos, dijo, una inversión cercana a los $1,200 millones de dólares, y en las siguientes semanas deberemos estar anunciando formalmente el arranque del proceso licitatorio.

Algunos de los principales proyectos de distribución, añadió tienen una inversión cercana a los $1,500 millones de dólares distribuida en diversas entidades federativas y que alberga cerca de 37 nuevos proyectos.

“Quisiera, para terminar, compartirles brevemente algunos de los elementos centrales de las nuevas subastas de energía eléctrica, en las que la CFE ha participado en su doble papel. Por un lado, dijo, como generador, y por otro lado, como suministrador de la energía eléctrica”.

Cuando se anunciaron estos procesos competitivos, recordó, hubo muchas dudas respecto del interés que podrían despertar en el sector privado, y también había dudas respecto del apetito y los precios que podrían alcanzarse.

En la primera subasta se recibieron ofertas de 69 empresas, de las cuales 11 resultaron ganadoras, de 7 países diferentes.

“Pero lo que es todavía más significativo, se alcanzaron ahorros respecto del precio máximo que había establecido la CFE para comprar esta energía, cercanos al 38”, indicó.

De manera muy destacada, dijo, en esa primera subasta, la CFE no fue capaz de ganar con los proyectos de generación con los que participó. Así es que se acreditó que en este nuevo contexto la CFE puede ganar o puede perder; lo que no podemos es dejar de transformarnos y de tomar lecciones valiosas de este nuevo entorno de competencia para regresar, competir y tener condiciones de éxito hacia adelante.

A diferencia de la primera subasta, en la segunda subasta la CFE sí obtuvo los proyectos con los que concursó en la generación.

“Y si me preguntan qué ocurrió entre la primera y la segunda subasta, de manera muy señalada, ocurrió nuestra negociación del sistema de pensiones que permitió tener una mejor estructura de costos, y nos permitió el tiempo también para tomar lecciones de esa primera experiencia”, dijo.

Se dijo también en su momento, recordó, que estos precios, siendo tan competitivos, no serían sostenibles en el tiempo, y para sorpresa de algunos, poco tiempo después de estas subastas en México, que llamaron la atención de todo el mundo, se replicaron procesos similares en otros países, y se igualaron, e incluso en el margen se pudieron mejorar los precios que se habían alcanzado en el país. Absolutamente todos los concursantes que ganaron estas subastas, han acudido a formalizar sus contratos.

“Así es que esta mirada de mediano y largo plazo, le da certidumbre al crecimiento futuro de la energía en nuestro país, y nos permite desde la CFE concentrarnos en el objetivo que hemos establecido, que es poder continuar brindando un servicio de energía eléctrica, de mayor calidad, a precios competitivos y con procesos más amigables con el medio ambiente”, concluyó Hernández Martínez.

 

Staff Reportacero

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