Colaborador Invitado

Un año que termina en medio del desorden y el abuso

Aumentó el gobierno sus ingresos 20 por ciento

REFLEJO INTERIOR                                                                                  08 de diciembre de 2022

Hiram Peón Lara

Se termina el año, en sólo tres semanas estaremos festejando el año nuevo 2023, ahora mismo no sé si ese festejo será con alegría o con tristeza.

Los más valientes mirarán hacia atrás y, eso sí será con tristeza. No hay manera de observar este año que pasó y encontrar un resquicio en donde depositar la confianza que aún nos queda.

El año que terminó es un verdadero desastre, no sólo a nivel nacional, sino también en nuestro estado.

De los decires e intenciones del presidente López Obrador ni hablar. Tras una cruenta batalla contra el INE logró sacar adelante la aprobación del llamado “plan B”, donde el propio congreso modifica las leyes secundarias que regulan el funcionamiento del INE.

El resultado fue la aprobación, en la cámara de diputados, de iniciativas que recortan personal especializado al organismo electoral, pero flexibilizan reglas para sobrevivencia y recursos a mini partidos como el PT y el Partido Verde; entre otros los legisladores podrán contender por reelección sin pedir licencia al cargo. De ahí seguirá otra batalla para impedir que se apliquen las modificaciones.

La división del país es una realidad. Hay quienes pensamos que el norte del país se uniría para enfrentar los dislates de dictadorcito tabasqueño, pero no. No sucedió.

Y no solo no sucedió, sino que, además, nuestro estado se encuentra dividido y con una falta evidente de liderazgo. El Gobernador Samuel García, se las arregló para alinearse con López Obrador y les dio la espalda a sus ciudadanos.

Los problemas siguen creciendo. Se permitió el trasvase de la presa del cuchillo al distrito 26 de Tamaulipas, cuando se había acordado revisar y frenar el acuerdo.

Los servicios de transporte están peor. No llegan los camiones adquiridos. En la línea 2 del metro se cierran seis estaciones. Los camiones no se dan abasto para transportar tantas personas en la hora pico.

El responsable de este desastre en la línea dos: “son los gobiernos anteriores que no dieron mantenimiento al sistema”, así lo señala, el gobierno de Samuel García, con el más puro estilo del dictadorcito tabasqueño. La mecánica política es evadir responsabilidades y encontrar un chivo expiatorio.

Los tres problemas más graves que enfrenta Samuel siguen siendo la seguridad, el agua y el transporte.

No los ha podido resolver, así que tomó medidas distractoras para dividir la opinión de los ciudadanos. Parte del circo es la elección del fiscal y las maromas que se revelaron para impedir que los candidatos se registren, entre otras cosas, con la famosa carta de no antecedentes.

Si usted es de los que piensa que Samuel fue un error electoral, pues si, tiene razón.

No solo no ha podido enfrentar los problemas, sino que además no ha resuelto los problemas heredados, como, por ejemplo, dónde quedó el dinero que pidió prestado “El Bronco” y que endeudó el estado por treinta años. En que se usó. Nadie sabe, nadie pregunta y nadie contesta.

Pero el problema no termina ahí. Como consecuencia, las alcaldías perdieron su capacidad de gestión y están sobreviviendo con recursos financieros muy limitados. Y si faltaba mas divisionismo en el estado, pues ahora los alcaldes se alinean contra el gobernador. Parece más un pleito de grupos de adolescentes que otra cosa.

El estado es un desastre y el gobernador viajando alrededor del mundo.

El problema, bueno el verdadero problema es que no hemos preparado a la clase política para que sea responsable y solidaria con los ciudadanos. El problema es electorero. Nos equivocamos una vez mas y elegimos autoridades incapaces e insensibles.

VISITANDO A LAS EMPRESAS

¿Recuerda que se aumentó el salario mínimo, por acuerdo entre los sectores obrero patronal y el propio gobierno el pasado 1 de diciembre? Este aumento del 20 por ciento tendrá vigencia por el año 2023.

Muchos opinaron que no tiene importancia, finalmente, en Nuevo León, la mayoría de los empleados reciben salarios superiores a dos salarios mínimos.

Les señalo que hay un tema adicional. Recuerde que muchos de los recargos y multas y beneficios del gobierno, se miden en salarios mínimos, por lo que en automático el gobierno federal y estatal, se subieron sus ingresos en 20 por ciento, y sin tocar baranda.

No perdamos la esperanza, ni la fe, hasta la próxima.

El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM

Contacto:

Mail: hirampeon@gmail.com

Twitter: @Hirampeon

Publicaciones relacionadas

Mira también
Cerrar
Botón volver arriba