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Urge a México analizar a profundidad y discutir públicamente modelos alternativos de desarrollo: IMEF

24 de Mayo 2021.- El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) informó en días recientes que la pobreza laboral aumentó de 35.6 por ciento a 39.4 por ciento en el primer trimestre de 2021 respecto al mismo trimestre de 2020, un aumento de 3.8 puntos porcentuales a nivel nacional en tan solo un año. La pobreza laboral mide el porcentaje de la población que recibe un ingreso laboral inferior al valor de la canasta alimentaria.

En paralelo, el INEGI ha informado en los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que se registró una disminución de 2.5 millones de personas de la Población Económicamente Activa (PEA), al pasar de 57 millones en enero de 2020 a 54.5 millones en enero pasado. De los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril de 2020 como resultado de la pandemia, la recuperación se mantiene en alrededor de 9 millones para el primer mes de 2021.

El INEGI también informó, a través del Estudio sobre la Demografía de los Negocios 2020 (EDN), que de los 4.9 millones de establecimientos registrados en los Censos Económicos 2019, el 99.8% pertenecen al conjunto de establecimientos micro, pequeños y medianos. De ellos, sobrevivieron al tercer trimestre de 2020 únicamente 3.9 millones (79.19%), poco más de un millón de empresas (20.81%) cerraron sus puertas definitivamente. En paralelo, nacieron 619 mil 443 nuevos establecimientos. Se registró una pérdida neta de poco más de 394 mil empresas.

Desde el IMEF, expresamos nuestra profunda preocupación por el aumento acelerado de la pobreza en el país y por la ausencia de una estrategia integral y suficiente de recuperación, con la participación de todos los sectores.

En semanas recientes, diversos indicadores han mostrado una mayor actividad económica. Los resultados de la Estimación Oportuna del Producto Interno Bruto (PIB) Trimestral señalan que éste aumentó 0.4% en términos reales en el trimestre enero-marzo de 2021 frente al trimestre previo, con cifras ajustadas por estacionalidad. Con estas cifras se acumulan tres trimestres consecutivos de recuperación.

Los indicadores recientes han estimulado una oleada de ajustes al alza en los pronósticos del PIB para este 2021. Dentro de la encuesta mensual que realiza el Banco de México, el pronóstico del consenso de analistas sobre el PIB de 2021 ha pasado de 3.4% a 4.8%. En la encuesta del IMEF, se observó un incremento en el último mes de 4.5% a 4.8 por ciento.

No obstante, la recuperación está vinculada principalmente a la reanudación de actividades que se encontraban suspendidas por la pandemia y al crecimiento de la industria asociada a la demanda externa, que se ha visto favorecida por una dinámica de crecimiento más promisoria en Estados Unidos, gracias principalmente a los estímulos de gasto directo a los consumidores en aquel país.

En el entorno doméstico, la economía sigue mostrando un nivel deprimido de actividad. La inversión fija bruta en febrero se situó -3.5% debajo del mismo mes de 2020, colocándose a un nivel -9.6% inferior al que tenía en diciembre de 2018.

Por su parte, el consumo privado en el mercado interior registró en febrero una reducción mensual de -0.2% y de -6.5% sobre una base anual, con lo cual se sitúa -6.2% debajo de su nivel de diciembre de 2018. Ello refleja principalmente el impacto severo de la profunda recesión del 2020 sobre el empleo y el ingreso de las familias, los cuales están aún lejos de recuperarse plenamente.

En el IMEF hemos venido alertando sobre la posible caída de la tasa de crecimiento potencial del PIB, una vez que las reformas estructurales que se habían aprobado para atraer inversión se han estado revirtiendo y no se están llevando a cabo otras reformas para impulsar la inversión.

Las condiciones desfavorables para la inversión continúan vigentes y podrían deteriorarse aún más si el resultado del próximo proceso electoral lleva a una confrontación entre el gobierno y el sector privado, y a un debilitamiento de las instituciones de nuestra democracia por motivos partidarios.

Ello se da en un contexto de diversos riesgos estructurales en la planeación de las finanzas públicas en el mediano y largo plazo, que inhiben la capacidad de crecimiento apoyado en la inversión gubernamental.

Desde nuestra perspectiva, no puede haber un modelo exitoso de desarrollo sin crecimiento económico y no puede haber crecimiento sostenible sin la inversión privada. Nos parece imperativo para el futuro de México el analizar a profundidad y discutir públicamente modelos alternativos de desarrollo, de manera propositiva y objetiva, con una visión constructiva y con la participación de todos los sectores.

El IMEF reitera que nuestro país requiere urgentemente de un plan amplio y suficiente para apoyar un crecimiento económico más elevado y sostenido, con una visión de mediano plazo y en un marco de economía incluyente.

 

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