El panorama incierto del petróleo
Por Ana Victoria Azuara Rodríguez
Durante el año, el petróleo ha cotizado sumergido en un vaivén de noticias, indicadores económicos y expectativas que han llevado al precio de las principales mezclas de crudo a mostrar amplias fluctuaciones. En el año, el WTI ha tocado un precio mínimo de 52.77 dólares por barril, nivel no visto desde octubre del 2017 y un máximo de 96.90 dólares por barril, precio no visto desde noviembre del 2014.
Las presiones al alza que llevaron al precio del hidrocarburo a tocar máximos anuales se dieron ante la expectativa de que se observara un déficit en el mercado de petróleo, debido a la amplia reducción en la producción petrolera venezolana y la aplicación de las sanciones de Estados Unidos a las exportaciones petroleras de Irán.
Aunque al inicio del 2018 el mercado esperaba que el precio del petróleo continuara su tendencia al alza, en el transcurso del año las condiciones económicas y políticas cambiaron, lo que ha llevado a que el petróleo se perfile para terminar el 2018 con pérdidas. Hasta ahora, el WTI acumula una reducción en su precio de 10.87%.
Tras alcanzar máximos anuales a inicios de octubre, el precio del petróleo volvió a mostrar presiones a la baja, pues la expectativa de que se pudiera observar un déficit de petróleo causó que algunos de los principales productores de crudo impulsaran su producción. Asimismo, la mayor producción de la OPEP y sus aliados también se debió a las presiones de Donald Trump, quien busca mantener los precios del petróleo y de las gasolinas bajos, pues los precios altos no son populares con su base de votantes. Si bien el mercado creía que las presiones de Trump durarían hasta las elecciones de medio término, éstas se han prolongado, ya que él considera que es mejor mantener el precio bajo, lo que ha puesto en peligro el objetivo de la OPEP de mantener en equilibrio el mercado de petróleo.
La OPEP considera que, para evitar un exceso de oferta y cumplir con su objetivo de mantener el equilibrio en el mercado, el cartel debe mantener su producción petrolera conjunta en 31.5 millones de barriles diarios (mbd). Dado que la producción actualmente se encuentra en 33.33 mbd, el cartel tendría que reducir su producción en 1.4 mbd hacia el cierre del año. Lo anterior llevó a Arabia Saudita a proponer un recorte conjunto de al menos 1 mbd. No obstante, el mercado cree que Arabia Saudita, presionado por Estados Unidos, no disminuirá su producción de petróleo, que es necesaria para reequilibrar el mercado global, pues se dice que existen pruebas que vinculan al Príncipe Heredero de Arabia Saudita con el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi.
Asimismo, el nerviosismo sobre los fundamentales de oferta y demanda aumentó, pues ya se ha comenzado a observar una desaceleración en el crecimiento económico global, causada por la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Lo anterior ha permitido al mercado especular sobre una menor demanda por petróleo. Cabe destacar que, durante el tercer trimestre el PIB de China creció a una tasa anual de 6.5%, su menor tasa de crecimiento desde el 2009. En la Eurozona, el crecimiento económico preliminar durante el tercer trimestre mostró su menor ritmo de expansión desde 2014, al crecer a una tasa trimestral de 0.2% y a una tasa anual de 1.7%.
Si bien los fundamentales de oferta y demanda están desequilibrados, dicho desequilibrio es menor al observado en el 2016, ya que actualmente las presiones a la baja que llevaron a las mezclas de petróleo a tocar mínimos anuales, se deben principalmente a presiones especulativas. De acuerdo con el índice RSI (Relative Stregth Index, por sus siglas en ingles), el WTI y el Brent se encuentran en niveles de sobreventa al encontrarse por debajo de 30 puntos desde finales de octubre.
Aunque hacia el cierre del año el precio del petróleo aún podría limitar o incluso revertir ligeramente sus pérdidas, en el largo plazo el panorama para el hidrocarburo es más sombrío, puesto que las condiciones económicas globales ya están cambiando, incrementándose los riesgos de una recesión global. Por lo pronto, en diciembre, gracias a efectos de estacionalidad, el precio del WTI podría tender hacia su promedio móvil de 50, 100 y 200 días que se encuentran alrededor de los 67 dólares por barril. Sin embargo, hacia el siguiente año, si la desaceleración económica se agudiza, la demanda se reduce y la oferta se mantiene en los niveles actuales, el precio del WTI podría comenzar a moverse a niveles por debajo de los 50 dólares por barril.
Por Ana Victoria Azuara Rodríguez
Analista Económico Financiero de Banco BASE