Economia y Politica

Advierte BASE riesgos al alza en inflación

24 de marzo de 2022.- En México, la inflación de la primera quincena de marzo se ubicó en una tasa anual de 7.29% y una tasa quincenal de 0.48%, lo cual está por debajo de las expectativas, principalmente debido al componente no subyacente de inflación, que incluye los precios de los productos más volátiles como agropecuarios y energéticos, publicó BASE.

La inflación no subyacente se ubicó en 9.10% anual y 0.86% quincenal. A pesar de que la inflación no subyacente quincenal se ubicó por debajo de lo esperado, fue la mayor desde la segunda quincena de noviembre, cuando se ubicó en 1.34%. Al interior de la inflación no subyacente destaca la inflación de los productos agropecuarios con 0.24%, las frutas y verduras subiendo 0.01% y los productos pecuarios 0.41% quincenal. En contraste, los energéticos subieron 1.82% quincenal, siendo el mayor incremento para una quincena igual desde marzo de 1995. Esto se debió a que el gas LP subió a una tasa quincenal de 3.74%, la gasolina de alto octanaje 0.72% y la gasolina de bajo octanaje 1.25%, acumulando, ambos tipos de gasolina, ocho quincenas de incrementos consecutivos. En resumen, a pesar de que la inflación no subyacente estuvo por debajo de lo esperado, al interior se observan presiones significativas en los precios de los energéticos, las cuales por ahora han sido limitadas por los estímulos a los precios de las gasolinas.

La inflación subyacente, que explica la trayectoria de la inflación en el mediano y largo plazo, siguió mostrando presiones al alza, ubicándose en una tasa quincenal de 0.35%, cerca de las expectativas. A tasa anual, la inflación subyacente se ubicó en 6.68%, subiendo ligeramente con respecto a la segunda quincena de febrero (6.67%) y acumulando 13 quincenas consecutivas de incrementos.  Al interior de la inflación subyacente las presiones siguen concentradas en el componente de mercancías, cuyo índice subió a una tasa quincenal de 0.49% y se ubicó en una tasa anual de 8.54%.

Riesgos al alza

A pesar de que la inflación se ubicó por debajo de las expectativas, es importante señalar que persisten las presiones al alza. En el componente no subyacente, los precios de los energéticos siguen subiendo y en el caso particular del gas LP y las gasolinas, a un ritmo mayor del observado en quincenas previas. En el componente subyacente, los precios de las mercancías subieron a una tasa quincenal de 0.49%, que es igual al promedio de la inflación quincenal de mercancías desde diciembre del 2021. En resumen, no han cedido las presiones inflacionarias. Asimismo, de la inflación general quincenal que se ubicó en 0.48%, el 80.1% estuvo explicado por el componente de energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno (de la inflación no subyacente), así como por el componente de mercancías (de la inflación subyacente).

Si bien, la inflación general se ubicó por debajo de lo esperado en la primera quincena de marzo, fue principalmente por el desempeño de los precios de las frutas y verduras, que subieron a una tasa quincenal de apenas 0.01%. Por genérico, el chayote bajó 12.50%, el melón 6.18%, la papaya 5.25%, la papa 4.89%, la calabacita 4.89%, los nopales 4.72% y el limón 3.38%. Sin embargo, estos precios tienden a ser volátiles y no explican la trayectoria de la inflación en el mediano plazo.

Expectativas

Grupo Financiero BASE mantiene su previsión de inflación hacia el cierre del año en 5.5% anual. Si bien la inflación de la primera quincena de marzo se ubicó por debajo de las expectativas, se identifican presiones al alza al interior de sus componentes y es importante conocer la inflación de la segunda quincena para saber si es necesario un ajuste de la trayectoria esperada de la inflación general, lo cual es altamente probable. Hacia adelante, no se descarta un ajuste de la expectativa de inflación hacia el 8%, en caso de que las presiones inflacionarias observadas en las primeras cinco quincenas del año  continúen durante el segundo trimestre. Si las presiones inflacionarias continúan hasta el tercer trimestre, la expectativa de cierre podría revisarse a 10%. Sin embargo, aun es anticipado hablar de una revisión tan fuerte, pues dependerá del desempeño de los precios de las materias primas, de las disrupciones en cadenas de suministro y de la actividad económica, todo esto a su vez resultado de la trayectoria de la pandemia y del alcance y duración de la guerra.

 

 

Reportacero

 

 

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