El petróleo cerró la semana cotizando en 78.44 dólares por barril ganando 2.44% y tocó un máximo de 80.77 dólares por barril, no visto desde el 19 de julio 2024. Esta es la cuarta semana consecutiva en la que el precio del petróleo gana, acumulando un aumento de 12.71% en ese periodo. Las presiones al alza se deben a la expectativa de una menor oferta global, en un periodo donde la demanda se mantiene fuerte ante las condiciones climáticas más frías de lo esperado en el hemisferio norte. Por un lado, la expectativa de una menor oferta se debió a:
- Las últimas sanciones de Estados Unidos a Rusia. El gobierno de Biden anunció el viernes pasado sanciones dirigidas al sector energético de Rusia (Gazprom Neft y Surgutneftegas y sus subsidiarias) y su flota de “buques sombra” (más de 180 petroleros).
- La publicación del reporte mensual de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), pues publicó que espera que el superávit de petróleo para el 2025 sea menor ante la incertidumbre en torno a la oferta de Rusia, que acaba de recibir nuevas sanciones por parte del gobierno de Estados Unidos. La IEA prevé que los inventarios mundiales se expandan en 725 mil barriles diarios en 2025, en lugar de 950 mil barriles diarios. Asimismo, la IEA destacó que espera una mayor demanda ante el clima invernal más frío y elevó su pronóstico de consumo para 2025 en 100 mil barriles diarios, diciendo que crecerá en 1.05 millones, lo que llevará los niveles promedio a 104 millones de barriles por día.
- La publicación del reporte semanal de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), pues indicó que la semana previa los inventarios de petróleo cayeron en 1.96 millones de barriles, alcanzando un mínimo de 412.68 millones no visto desde marzo del 2022.
- El debilitamiento del dólar estadounidense que eleva la demanda por commodities al hacerlos más accesibles para quienes tienen otra divisa. El debilitamiento del dólar sucedió ante la publicación de la inflación de Estados Unidos correspondiente al mes de diciembre, pues se ubicó en tasa anual de 2.89%. La inflación subyacente, que determina la trayectoria de la inflación general en el mediano y largo plazo, se ubicó en 3.24% anual, desacelerándose por segundo mes consecutivo para ubicarse en su menor nivel desde agosto, contrario a la expectativa del mercado de que se ubicaría cerca de 3.3% anual. Cabe destacar que el dólar se había fortalecido ante la posibilidad de que la Reserva Federal mantenga la tasa de interés alta por más tiempo. Por este motivo, la desaceleración de la inflación subyacente permite la corrección a la baja del dólar.
Asimismo, el precio de gasolina del NYMEX cerró la semana con ganancias, cotizando en 2.1184 dólares por galón, aumentando 2.10% y tocó un máximo de 2.1755 dólares no visto desde el 30 de agosto del 2024. Además del debilitamiento del dólar estadounidense y la expectativa de una mayor demanda por las condiciones climáticas frías, las presiones al alza se debieron al cierre de un gasoducto Colonial Pipeline Co.. La compañía cerró una de las líneas de combustible más grandes de Estados Unidos luego de una posible fuga en Georgia. Ese gasoducto transporta 1.5 millones de barriles por día de gasolina entre Houston, Texas, y Greensboro, Carolina del Norte.
Asimismo, el oro cerró la semana con ganancias, en 2,706.69 dólares por onza, aumentando en 0.63%. Esta es la tercera semana consecutiva en la que el precio del oro gana, acumulando un incremento de 3.23% en ese periodo. Las presiones al alza no solo se debieron ante el debilitamiento del dólar estadounidense, sino ante el aumento en la aversión al riesgo en la antesala a la toma de protesta Donald Trump el 20 de enero.
Por su parte, la mayoría de los metales industriales cerraron la semana con ganancias, con el precio del cobre aumentando 1.00%, cotizando en 9,081.89 dólares por tonelada métrica, mientras que el aluminio, el zinc y el níquel ganando 4.39%, 2.58% y 2.80%, respectivamente, cotizando en 2,684.5, 2,942 y 16,097 dólares por tonelada métrica. Las presiones al alza se deben a:
- El debilitamiento del dólar estadounidense.
- La publicación de los datos económicos de China, los cuales muestran que la economía alcanzó el objetivo de crecimiento del gobierno de 5% para el 2024.
- La expectativa de mayores estímulos económicos en China, pues persiste el riesgo de desaceleración, a lo que se agregan preocupaciones por la presidencia de Donald Trump, que podría adoptar una postura agresiva en contra de China.
- La noticia de que la administración entrante de Trump aumentará lentamente los aranceles comerciales en lugar de imponer gravámenes considerables de una sola vez. En medios se dice que podría crearse un cronograma en donde los aranceles podrían aumentar entre 2% y 5% cada mes, lo que puede ayudar a la planeación de las empresas y evitar presiones inflacionarias significativas.
Para el caso del aluminio, las presiones al alza también se deben a que se espera que la producción en China se desacelere. Según Shanghai Metals Market, la industria del aluminio se está acercando a un punto de inflexión ya que los límites a la capacidad de producción se desacelerarán.
Finalmente, los precios de commodities agrícolas cerraron la semana con ganancias, con el maíz, trigo y la soya ganando 3.03%, 1.60% y 1.00%, respectivamente y cerraron la semana cotizando en 4.84, 5.39 y 10.35 dólares por bushel. Esta es la segunda semana consecutiva en la que los granos ganan terreno con el precio del maíz y el trigo aumentando en ese periodo 7.54% y 1.89%, respectivamente. Para el caso de la soya esta es la cuarta semana consecutiva en la que la soya gana terreno acumulando un aumento de 5.74% en ese periodo. En la semana, el maíz tocó un máximo de 4.85 dólares por bushel no visto desde el 12 de diciembre del 2023 y la soya tocó un máximo de 10.64 dólares, no visto desde el 1 de octubre del 2024. Las presiones al alza se debieron a:
- El debilitamiento del dólar.
- Las condiciones climáticas secas en Argentina y Brasil, pues se espera que dañe los cultivos y se reduzca la oferta.
- Un aumento en las exportaciones netas de Estados Unidos, que muestran que la demanda global es fuerte. De acuerdo con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) las exportaciones netas de maíz aumentaron 130.22% a 1.02 millones de toneladas métricas, mientras que las de trigo ganaron 368.91% a 521.90 mil toneladas y las de soya en 159.04% a 569.1 mil toneladas métricas.