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Participa equipo IRON LION de Horno3 en competencia robótica en Monterrey

A través de Horno3, ArcelorMittal México apoya en la educación e innovación tecnológica de los jóvenes del equipo de robótica “IRON LION”, compuesto por egresados de los cursos, talleres y diplomados infantiles en robótica y mecatrónica

Monterrey, México – Este viernes, el equipo “IRON LION”, que representa a Horno3, participará en una competencia de robótica en el Tecnológico de Monterrey. Bajo la dirección de Héctor Turrubiates, head coach de este equipo, Horno3 continúa su misión de acercar la ciencia y la tecnología a las nuevas generaciones.

En entrevista, Turrubiates compartió detalles sobre la competencia de robótica, los retos de formar un equipo desde cero, la filosofía detrás de Horno3 y la importancia de fomentar la resiliencia y el trabajo en equipo en los jóvenes participantes.

A través de Horno3, ArcelorMittal México apoya en la educación e innovación tecnológica de los jóvenes del equipo de robótica “IRON LION”, compuesto por egresados de los cursos, talleres y diplomados infantiles en robótica y mecatrónica que ofrece Horno3 como parte de su misión de acercar la ciencia y la tecnología a las nuevas generaciones.

Horno3, un centro de ciencia y tecnología en Monterrey, ha sido fundamental en la promoción de la educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) en la región desde su apertura en 2007. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 obligó a la suspensión de programas de competencia durante cinco años, desde 2020 hasta finales de 2024.

“Horno3 reabrió sus puertas lentamente, retomando los programas en 2023, y este año volvimos con más fuerza, especialmente con la competencia FRC, la cual es un hito importante para nosotros”, comentó Turrubiates.

El equipo de robótica “IRON LION” es la manifestación tangible de este esfuerzo. Si bien en el pasado Horno3 había formado equipos de jóvenes para distintas competencias, el equipo actual está reconstruyendo su identidad, comenzando prácticamente desde cero con un nuevo grupo de 30 estudiantes, de los cuales solo 15 podrán estar en este evento regional.

El espíritu de coopetición: la filosofía que impulsa la competencia

Una de las características distintivas de la competencia FRC es el concepto de “coopetición”, una combinación de cooperación y competencia. Aunque los equipos compiten entre sí, también deben colaborar, pues la clave del éxito no es solo ganar, sino ayudar a los demás para avanzar colectivamente.

“Lo que más nos gusta de esta competencia es que no es solo sobre ser el mejor, sino también sobre trabajar en equipo, ser parte de una comunidad y entender que el éxito de uno también puede contribuir al éxito de otro”, explicó Turrubiates.

En este contexto, el equipo “IRON LION” no solo busca optimizar el rendimiento de su robot, sino también transmitir una lección de vida a los participantes. La competencia es tan formativa como educativa, con énfasis en el trabajo colaborativo, la adaptabilidad y el liderazgo.

Los jóvenes de “IRON LION” provienen de diversos contextos educativos en Monterrey, incluidos colegios privados y públicos, pero lo que une a todos es la pasión por la tecnología y el deseo de impactar positivamente a su comunidad.

Horno3: de diplomados infantiles a competencias internacionales

Desde sus primeros años, Horno3 ha integrado a jóvenes en proyectos que van más allá de la simple capacitación técnica. A través de cursos y diplomados en áreas como ingeniería, mecatrónica, robótica y desarrollo sostenible, el centro ha cultivado una cultura de aprendizaje multidisciplinario. En 2014, el equipo de Horno3 ganó por primera vez el campeonato nacional de robótica, y al año siguiente repitió la hazaña, llevándose el título y ganando su pase al mundial en San Luis Misuri.

La suspensión de actividades por la pandemia interrumpió por completo el ciclo de formación continua que habían logrado, pero ahora, al retomar la competencia FRC, “IRON LION” está decidido a recuperar el terreno perdido.

“Lo que nos ha mantenido en marcha es la convicción de que, aunque los robots son la herramienta, lo verdaderamente importante es el impacto en los jóvenes y en sus comunidades”, afirmó Turrubiates.

 

El desafío de crear un robot, pero más allá de la tecnología

El proceso de creación de un robot para la competencia de este año es un reto de múltiples dimensiones. Los estudiantes no solo deben construir el robot, sino también programarlo, automatizarlo y hacerlo lo suficientemente eficiente para cumplir con los desafíos del evento. Turrubiates explicó que los robots, aunque realizan tareas automatizadas como el reconocimiento de imágenes y el aprendizaje automático, también dependen del control humano durante ciertas fases de la competencia.

A diferencia de lo que muchos podrían imaginar, el robot en sí es lo menos relevante de todo el proceso, comentó.

“Los robots son el vehículo para que los estudiantes desarrollen habilidades de resolución de problemas, trabajo en equipo y liderazgo. Este es un proyecto de formación integral”, expresó el coach. El entrenamiento para la competencia es riguroso. Los jóvenes asisten a sesiones de lunes a viernes, con jornadas de seis horas diarias, y los fines de semana las horas de práctica pueden llegar hasta las 12 horas. La dedicación y el esfuerzo son fundamentales, pero también lo es la capacidad de perseverar, aprender de los fracasos y mejorar constantemente.

 

Impacto social: los jóvenes como agentes de cambio

El componente social de la competencia FRC es esencial para el equipo Iron Lion. A lo largo de los años, Turrubiates ha trabajado para asegurar que los jóvenes provenientes de comunidades vulnerables tengan acceso a estas oportunidades. “Lo que buscamos es que estos jóvenes se conviertan en agentes de cambio dentro de sus comunidades. Les damos las herramientas no solo para construir un robot, sino también para comprender su entorno y hacer una diferencia”, dijo.

La visión a largo plazo es que estos jóvenes, al aprender habilidades técnicas y de liderazgo, puedan aplicar esos conocimientos para contribuir a la resolución de problemas en sus comunidades y, por qué no, en el futuro laboral que les aguarda.

A medida que la temporada de competencias avanza, el equipo Iron Lion se prepara para su próxima parada en León, en marzo, donde competirá contra otros 31 equipos. Pero más allá de los resultados inmediatos, el objetivo a largo plazo de Horno3 es seguir formando a jóvenes con capacidades técnicas y de liderazgo que puedan dar forma a un futuro mejor para México y para el mundo.

La competencia de robótica no es solo un evento para los estudiantes; es una experiencia formativa que les enseña a trabajar juntos, a enfrentar obstáculos y a contribuir a su comunidad. Mientras tanto, Horno3 continúa reafirmando su compromiso con la educación y la ciencia, siendo un referente en la promoción de la innovación y el talento joven en el país.

En este 2025, mientras “IRON LION” se prepara para dar lo mejor de sí en la pista de competencia, los verdaderos ganadores serán los jóvenes que, a través de este desafío, están desarrollando las habilidades necesarias para afrontar los retos del futuro.

ReportAcero

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