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Reducción de jornada laboral obliga a elevar productividad en las empresas

Directivos de Viakable y Mondelēz International destacan la necesidad de automatizar procesos, capacitar al personal y medir resultados para mantener la competitividad ante los cambios laborales.

La reducción de la jornada laboral representa un desafío para las empresas en México, que deberán reorganizar sus operaciones, incorporar tecnología y desarrollar nuevas habilidades en sus trabajadores para mantener la productividad sin elevar excesivamente sus costos.

Desde la perspectiva empresarial, el cambio no consiste únicamente en ajustar horarios, sino en revisar procesos, eliminar ineficiencias y generar más valor por cada hora trabajada, particularmente en sectores manufactureros donde la operación depende de turnos, mantenimiento y continuidad productiva.

Carlos Ramos, director general de Viakable, señaló que la transición requiere establecer objetivos ambiciosos de productividad. Como referencia del potencial de mejora, indicó que la revisión de procesos y el uso de herramientas de automatización pueden contribuir a alcanzar eficiencias de hasta 25%.

Este potencial, sin embargo, depende de las condiciones y necesidades de cada operación, así como de la implementación de mejoras en los procesos de trabajo.

Automatización y capacitación, claves para la transición

La incorporación de tecnología puede ayudar a reducir tareas repetitivas, disminuir riesgos operativos y liberar capacidad para actividades de mayor valor agregado.

No obstante, la transformación tecnológica debe acompañarse de capacitación, movilidad interna y desarrollo de nuevas competencias para que los trabajadores puedan adaptarse a las nuevas necesidades de las empresas.

Marcelo Hernández, People Lead and Labor Relations de Mondelēz International en Nuevo León, destacó la posibilidad de generar eficiencias operativas y, al mismo tiempo, abrir nuevas oportunidades de desarrollo profesional para el personal.

La adaptación también requiere coordinación entre las áreas de Recursos Humanos, operaciones, ingeniería, mejora continua y liderazgo, con el fin de rediseñar las actividades y mantener el funcionamiento de las plantas bajo nuevos esquemas de jornada.

Empresas deberán medir resultados, no solo horas

Otro de los cambios necesarios será evolucionar hacia una cultura laboral enfocada en resultados, eficiencia y generación de valor, en lugar de evaluar el desempeño principalmente por la presencia física o las horas trabajadas.

En este proceso, los líderes tendrán un papel central para acompañar a los equipos, establecer objetivos claros y facilitar la adaptación a nuevas formas de organización del trabajo.

Para las empresas multinacionales, el reto también está relacionado con la competitividad de México dentro de las cadenas de producción globales. La adaptación a los cambios laborales deberá combinarse con una mayor productividad, especialización, innovación y capacidad de respuesta.

En este escenario, la reducción de la jornada laboral plantea a las compañías la necesidad de transformar sus procesos y fortalecer las capacidades de sus equipos para sostener sus niveles de producción y competitividad.

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