Advierte OCDE peligro económico global de aranceles
19 de marzo de 2025.- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, emitió recientemente una severa advertencia sobre la creciente amenaza que representan las barreras comerciales y los aranceles para el crecimiento económico mundial.
A medida que aumentan las tensiones geopolíticas globales, el mundo se enfrenta a un futuro económico más lento, en particular debido a las guerras comerciales entre Estados Unidos y China y a la incertidumbre política que ensombrece el panorama.
En sus últimas Perspectivas Económicas Provisionales, la OCDE pronosticó un crecimiento más lento en las economías clave, instando a reformas estructurales e inversiones tecnológicas para impulsar la productividad.
Las Perspectivas Económicas Provisionales de la OCDE han generado gran preocupación, ya que pronostican una desaceleración económica mundial causada por diversos desafíos económicos y políticos.
La organización sugiere que el aumento de las barreras comerciales, como los aranceles, podría frenar significativamente el crecimiento tanto de las economías avanzadas como de las emergentes.
Esta disminución de las perspectivas de crecimiento se produce en un contexto de inestabilidad geopolítica, como las guerras comerciales en curso, y la preocupación por la incertidumbre política que amenaza con desestabilizar los mercados internacionales.
El informe de la OCDE revela que se prevé que el crecimiento del Producto Interno Bruto mundial disminuya del 3,2 % en 2024 al 3,1 % en 2025 y al 3 % en 2026.
Esto representa una revisión a la baja respecto a la previsión anterior de crecimiento del PIB mundial del 3,3 %. La institución atribuye esta desaceleración principalmente a la imposición de aranceles, el aumento del coste de producción y la creciente fragmentación del comercio debido a políticas nacionalistas.
Incertidumbre geopolítica y creciente proteccionismo: una receta para la tensión económica
La OCDE señala específicamente las guerras comerciales, en particular el conflicto comercial entre Estados Unidos y China y las medidas proteccionistas conexas, como factores clave de la fragmentación económica. Durante la administración del expresidente Donald Trump, Estados Unidos fue uno de los principales impulsores del aumento de aranceles y la imposición de barreras comerciales como parte de su estrategia para combatir lo que consideraba prácticas comerciales desleales de otros países.
Si bien la administración Biden ha modificado ciertas políticas, estas guerras comerciales y la tendencia global al proteccionismo continúan ensombreciendo el panorama económico.
El aumento de las barreras comerciales afecta directamente a las industrias que dependen del comercio internacional, como la manufactura, el acero y la tecnología.
A medida que aumentan los aranceles, aumentan los costos de producción y los consumidores terminan pagando precios más altos por los bienes, lo que en última instancia reduce la demanda global. Esta desaceleración del volumen comercial y la mayor incertidumbre política crean un círculo vicioso que disuade a las empresas de realizar nuevas inversiones, lo que reduce la creación de empleo y la actividad económica.
Una trayectoria de crecimiento más lenta: Previsiones para las principales economías mundiales
El informe de la OCDE destaca que, si bien el crecimiento mundial se mantiene estable, la trayectoria general de las mayores economías del mundo se encamina a la baja. Entre ellas, se proyecta que Estados Unidos experimente una desaceleración significativa del crecimiento de su PIB, que pasará del 3,5 % en 2023 al 2,2 % en 2025, seguido del 1,6 % en 2026. Esto marca un marcado contraste con el desempeño anterior de la economía estadounidense, impulsado por la recuperación de la pandemia y un sólido consumo interno.
De igual manera, se prevé que la Unión Europea también experimente un crecimiento lento, con proyecciones de que el PIB de la eurozona crecerá tan solo un 1 % en 2025 y un 1,2 % en 2026. Este bajo rendimiento de la eurozona se puede atribuir a varios factores, como la alta inflación, la preocupación por la crisis energética y los continuos desafíos en la cadena de suministro global. Si bien Alemania, la mayor economía de la UE, se ha enfrentado a la presión de las dificultades económicas internas, Italia, Francia y otros miembros del bloque también se enfrentan a disrupciones comerciales debido a las guerras arancelarias globales.
Por otra parte, también se espera que las perspectivas económicas de China se suavicen, y se pronostica que el crecimiento del PIB caerá del 4,8% en 2024 al 4,4% en 2026. La economía china, que ha sido un motor clave del crecimiento mundial durante las últimas décadas, ahora está lidiando con desafíos internos como la reducción de la fuerza laboral, la disminución de la producción manufacturera y medidas regulatorias más estrictas para las empresas extranjeras y nacionales.
Sin embargo, la OCDE destacó a la India como un importante punto brillante de crecimiento, con un crecimiento del PIB proyectado en 6,4% en 2025 y 6,6% para 2026. El sector tecnológico en rápida expansión de la India, la creciente demanda de los consumidores y la creciente inversión extranjera son factores importantes que contribuyen a su sólido desempeño económico.
Indonesia también se destaca, con un crecimiento proyectado del 4,9% en 2025 y del 5% en 2026, gracias a su sector manufacturero en expansión, sus recursos naturales y una mayor inversión extranjera.
El efecto dominó de las barreras comerciales: lo que advierte la OCDE
La OCDE advierte específicamente que una mayor intensificación de las barreras comerciales, como el aumento de los aranceles a las importaciones de productos no básicos en Estados Unidos, podría provocar una reducción del 0,3 % en la producción mundial para el tercer año. Además, la institución proyecta que la inflación mundial podría aumentar un 0,4 % anual durante los próximos tres años, lo que agravaría el coste de la vida para los consumidores de todo el mundo.
Estas perturbaciones económicas probablemente tendrían graves consecuencias para el gasto empresarial, el gasto de los hogares y la confianza general del mercado. Si las principales naciones comerciales, en particular las de Asia, Europa y Norteamérica, continúan aumentando los aranceles como represalia, el efecto dominó económico podría resultar desestabilizador y, en última instancia, provocar pérdidas de empleos, cierres de empresas y estancamiento salarial.
Camino a seguir recomendado por la OCDE: reformas e innovación tecnológica
Para contrarrestar estas tendencias negativas, la OCDE insta a los gobiernos de todo el mundo a emprender ambiciosas reformas estructurales destinadas a mejorar la productividad y fomentar la innovación. Según la organización, la economía mundial aún puede recuperarse de los desafíos actuales, pero solo si los gobiernos y las empresas se adaptan al panorama cambiante e implementan políticas que fomenten el crecimiento.
Las principales recomendaciones de la OCDE incluyen:
- Impulsar la productividad: los gobiernos deben crear entornos que respalden una mayor productividad mediante la inversión en tecnología e innovación.
- Fomentar los avances tecnológicos: la inteligencia artificial y la automatización pueden ser herramientas poderosas para mejorar la eficiencia e impulsar el crecimiento en sectores como la manufactura, la atención médica y las finanzas.
- Aumentar la competencia en el mercado: los gobiernos deben esforzarse por eliminar las cargas regulatorias excesivas y fomentar la competencia en el mercado para facilitar la innovación.
- Mejora de la educación: Mejorar el sistema educativo y promover el desarrollo de habilidades permitirá a los trabajadores adaptarse a nuevas tecnologías e industrias, lo que ayudará a mitigar los riesgos de desempleo asociados con la automatización.
- Fomentar la inversión: Facilitar un entorno que incentive la inversión a largo plazo, especialmente en tecnología e infraestructura, será fundamental para el crecimiento futuro.
Al adoptar estas reformas, las economías pueden posicionarse mejor para enfrentar los desafíos globales cambiantes y, al mismo tiempo, mantener un crecimiento económico sostenible en el largo plazo.
Conclusiones clave:
- La OCDE ha reducido su previsión de crecimiento mundial, estimando que el PIB mundial disminuirá del 3,2% en 2024 al 3% en 2026.
- Las barreras comerciales y los aranceles siguen siendo una gran amenaza para la economía mundial, ya que aumentan los costos de producción y los precios al consumidor.
- Se proyecta que Estados Unidos, la eurozona y China experimentarán un crecimiento económico más lento, mientras que India e Indonesia experimentarán un crecimiento fuerte.
- Podría producirse una reducción del 0,3% en la producción mundial y un aumento del 0,4% en la inflación si los aranceles siguen aumentando.
- La OCDE recomienda reformas estructurales, incluido el impulso a la productividad, la competencia en el mercado y la innovación tecnológica.
- La inteligencia artificial y la automatización se consideran herramientas fundamentales para el crecimiento y la productividad futuros.
- Se espera que Alemania y Argentina experimenten un crecimiento negativo del PIB en 2025, lo que resaltará aún más las disparidades regionales.
- La OCDE destaca la necesidad de un sistema de comercio internacional basado en normas para contrarrestar el impacto del creciente proteccionismo y garantizar la estabilidad económica.
Al implementar estas reformas y adoptar la innovación, la economía global podría capear el temporal de las guerras comerciales y las barreras arancelarias, asegurando un futuro más fuerte y resiliente.
Reportacero