Economia y Politica

Alcanza oro mínimo de Dls. $1,676.89 y máximo de $1,959.35 por onza

13 de diciembre de 2021.- En el 2021, el precio del oro tocó un mínimo de $1,676.89 dólares y un nuevo máximo de $1,959.35 dólares por onza, mostrando una volatilidad anualizada de 13.50%.

En el año, los factores que redujeron el precio del oro y otros metales preciosos fueron:

La recuperación económica global ante el proceso de vacunación.

La expectativa de menores estímulos monetarios.

El fortalecimiento del dólar estadounidense.

El 2021 se caracterizó por una reducción en la incertidumbre económica y sanitaria, al avanzar el proceso de vacunación contra el coronavirus, lo que llevó al precio del oro a cerrar el año cotizando en 1,787.17 dólares por onza, lo que equivale a una reducción en su precio de 5.86%, siendo esta su mayor contracción anual desde el 2015. El oro no fue el único metal precioso que se redujo. De hecho, la plata cerró el año con una contracción en su precio de 15.51%, cotizando en 22.307 dólares por onza, mientras que el paladio y el platino mostraron reducciones de 15.51 y 12.92% en su precio y cerraron cotizando en 1,753.7 y 933.59 dólares por onza, respectivamente.

Por un lado, la demanda por estos metales como activo refugio y activo de inversión se redujo ante la recuperación económica global y la expectativa de una política monetaria menos flexible de los bancos centrales. Si bien, las tasas de interés históricamente bajas continuaron en la mayoría de los países avanzados, los hacedores de política monetaria comenzaron a reducir la compra de bonos. Lo anterior, combinado con la expectativa de incrementos a la tasa de interés a partir del 2022, llevo a un incremento de las tasas de rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, lo que a su vez redujo el atractivo de mantener inversiones en oro, que no paga intereses. En el año, la tasa a 10 años de los bonos aumentó en 52.1 puntos base a 1.43%, siendo este su mayor incremento anual desde 2013.

Asimismo, la mejora en la actividad económica de Estados Unidos fortaleció al dólar estadounidense, lo que reduce la demanda por commodities, al hacerlos menos accesibles para inversionistas que tienen otras divisas y reduce su valor. En el año, el dólar se fortaleció en 5.66%, de acuerdo con el índice ponderado, siendo su mayor incremento anual desde el 2015.

No todo fue negativo para e precio del oro, pues su propiedad como depósito de valor de benefició de las presiones inflacionarias observadas durante el transcurso del año. En Estados Unidos, la inflación anual se ubicó en 6.2% en octubre, su mayor nivel desde noviembre de 1990, mientras que en Alemania la inflación al productor de octubre se ubicó en 18.4%, nivel no visto desde 1951. Los metales preciosos suelen ser considerados una cobertura contra la inflación, ya que mantienen o aumentan su valor a medida que disminuye el poder adquisitivo del dinero.

Por su parte, aunque la plata el platino y el paladio cerraron también el año con pérdidas, durante la primera parte del año los precios de estos metales fueron presionados al alza para alcanzar en algunos casos nuevos máximos históricos. La plata tocó un máximo de 30.1003 dólares por onza, no visto desde el 19 de febrero del 2013, mientras que el paladio alcanzó un nuevo máximo histórico de 3,018.82 dólares por onza. Las presiones al alza se dieron por su propiedad dual como metales industriales y debido a que son excelentes conductores de electricidad, por lo que el precio estuvo impulsado por la expectativa de que los países sigan implementando políticas verdes para la generación de energía.

Hacia la segunda mitad del año, se observaron presiones a la baja para el platino y el paladio, ante la expectativa de una menor demanda, ya que sirven como convertidores catalíticos utilizados en los motores de gasolina y diésel, cuya producción se ha visto afectada durante el año.

Hacia adelante, el mercado continuará atento al desarrollo económico, sanitario, político y comercial a nivel global. Hay que mencionar que, aunque en 2021 el principal factor que movió a los mercados financieros continuó siendo el coronavirus, persisten las tensiones políticas y comerciales, las cuales podrían continuar afectando la actividad económica. La principal preocupación, adicional a la crisis sanitaria, es la relación comercial entre Estados Unidos y China y las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, sobre todo en Afganistán e Irán.

Ante esto, el precio del oro podría cotizar en 2022 en un canal entre 1,700 y 1,960 dólares por onza.

DESEMPEÑO MENSUAL DE LOS METALES PRECIOSOS

El oro cerró enero con pérdidas, cotizando en 1,847.65 dólares por onza, lo que equivale a una contracción en su precio de 2.67%, siendo su peor enero en una década. Las presiones a la baja para el metal precioso se dieron ante el fortalecimiento generalizado del dólar estadounidense y el incremento en la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Lo anterior sucedió ante un aumento en la demanda de dólares y bonos como activo refugio.

Finalmente, la plata cerró el mes cotizando en 26.9872 dólares por onza, lo que equivale a un aumento en su precio de 2.22%. Las ganancias se le atribuyen a los ‘short squeezes’ que iniciaron en el mercado de capitales y se trasladaron al metal industrial, cuando un grupo de inversionistas minoristas publicó en una red social que deberían coludirse para comprar ETF’s del commodity.

El oro cerró el mes de febrero con pérdidas, cotizando en 1,734.04 dólares por onza, lo que equivale a una reducción en su precio de 6.15%. Las presiones a la baja se debieron a: 1) el aumento en las tasas de rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que reducen la demanda por commodities, pues aumentan los costos de oportunidad de mantener inversiones en estos activos. La tasa de los bonos a 10 años subió en el mes 3.3 puntos base a 1.40%; 2) la expectativa de una recuperación más acelerada en la actividad económica estadounidense; y 3) el mayor optimismo en torno a la pandemia, pues los casos nuevos de Covid19 en economías avanzadas crecieron a un menor ritmo.

Por su parte, la plata cerró el mes cotizando en 26.6677 dólares por onza, lo que equivale a una reducción de 1.18% tras tocar un máximo de 30.1003 dólares por onza, no visto desde el 19 de febrero del 2013. Por el contrario, el platino cerró el mes mostrando un aumento en su precio de 10.67%, cotizando en 1,193.02 dólares por onza, mientras que, el platino finalizó cotizando en 2,327.25 dólares por onza, lo que equivale a un aumento de 4.16% en su precio. Las presiones al alza se dieron por su propiedad como metales industriales, ya que son excelentes conductores de electricidad, por lo que el precio ha sido impulsado por la expectativa de que los países se muevan hacia políticas verdes y ante la aprobación de estímulos fiscales en Estados Unidos.

En el mes, el oro tocó un precio mínimo de 1,547.57 dólares por onza.

El oro cerró marzo cotizando en 1,707.71 dólares por onza, lo que equivale a una contracción de 1.52%, lo que se debió a: 1) un fortalecimiento del dólar estadounidense, que llevó al índice ponderado a aumentar en 1.48%; 2) la expectativa de una recuperación más acelerada en la actividad económica estadounidense, ante los mayores estímulos fiscales y el proceso de vacunación acelerado; y 3) el incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, ante la expectativa de presiones inflacionarias. La tasa de los bonos a 10 años subió en 3.3 puntos base a 1.74%.

El oro cerró abril cotizando en 1,769.13 dólares por onza, lo que equivale a un aumento en su precio de 3.60%. El aumento en el precio se dio principalmente ante un debilitamiento generalizado del dólar estadounidense y una reducción en las tasas de rendimiento de los bonos del Tesoro. El debilitamiento del dólar y la reducción en los bonos del Tesoro, aumentaron la demanda por el metal, al hacerlos más accesibles para inversionistas que tienen otra divisa y al reducir sus costos de oportunidad de invertir en este tipo de activos.

Por su parte, el paladio cerró el mes con cotizando en 2,941.48 dólares por onza, lo que equivale a un aumento en su precio de 11.95% y alcanzó un máximo histórico de 3,010.63 dólares, debido a la expectativa de una recuperación económica acelerada, que aumenta la demanda por el metal precioso, en un entorno donde la oferta es escasa. El optimismo en torno a su demanda se dio ante la posibilidad de que sigan implementándose políticas globales verdes, que incentiven la construcción de infraestructura para energías más limpias.

El oro cerró mayo cotizando en 1,906.87 dólares por onza con un aumento en su precio de 7.79%, siendo la mayor alza mensual desde julio del 2020. Las presiones al alza se dieron principalmente ante la expectativa de que la Reserva Federal mantendría una postura monetaria flexible, a pesar de las presiones inflacionarias, lo que ocasionó que el dólar estadounidense se debilitara.

Asimismo, las bajas tasas de interés de la Fed, en combinación con las presiones inflacionarias, elevan la demanda por oro como activo de inversión y depósito de valor. El oro, suele ser considerados una cobertura contra la inflación, ya que aumentan su valor a medida que disminuye el poder adquisitivo del dinero. Adicionalmente, el oro tiene una correlación inversa con la tasa de los bonos del Tesoro, por lo que la reducción en los rendimientos de los bonos del Tesoro disminuye los costos de oportunidad de mantener inversiones en materias primas.

En el mes, el índice del dólar se redujo en 1.46%, mientras que, la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años se redujo en 3.1 puntos base a 1.59%.

El oro cerró junio con pérdidas, cotizando en 1,770.11 dólares por onza, lo que equivale a una contracción de 7.17% en su precio, su mayor contracción mensual desde noviembre del 2016. Las presiones a la baja se dieron ante la expectativa de una política monetaria menos flexible que llevó al dólar estadounidense a fortalecerse en 2.29% de acuerdo con el índice ponderado.

Si bien, la Fed mantuvo su tasa de referencia y su programa de compra de bonos sin cambios, los funcionarios señalaron que esperan al menos un incremento de la tasa de 25 puntos base en 2023. Por su parte, la Fed revisó al alza sus proyecciones inflación y crecimiento económico. Una política monetaria menos flexible de la Fed reduce la demanda por commodities, como el oro, al hacerlos menos competitivos al no devengar intereses.

El oro cerró julio cotizando en 1,814.19 dólares por onza con un aumento en su precio de 2.49%. Las presiones al alza se dieron ante la expectativa de que la Reserva Federal mantendrá su política monetaria flexible, a pesar de las presiones inflacionarias, lo que ocasionó que el dólar estadounidense se debilitara. De hecho, en su última decisión de política monetaria la Fed mantuvo sin cambios su tasa de interés en un rango de 0.00-0.25%, aunque en su comunicado de política monetaria, la Fed mencionó que el mercado laboral y la inflación han avanzado hacia las condiciones necesarias para reducir las compras masivas de bonos. Aunque lo anterior indica una postura un poco más restrictiva, Powell mencionó que, todavía hay un camino por recorrer para cumplir con las condiciones.

Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE), mantuvo su tasa de interés sin cambios, señalando que deberá permanecer así hasta que la inflación se estabilice en 2% en el mediano plazo. Asimismo, el BCE mantuvo su programa de compra de bonos, reafirmando su compromiso de comprar 1.85 mil millones de euros en bonos hasta marzo del 2022.

Lo anterior es una señal de que los responsables de política monetaria a nivel global aún ven la necesidad de apoyo económico. Cabe destacar que, aún existen riesgos para el crecimiento económico, ante la nueva ola de coronavirus.

Los metales preciosos cerraron el mes de agosto con pérdidas, causadas por las especulaciones en torno a la política monetaria de la Reserva Federal, pues se comenzó a hablar sobre la posibilidad de que la Fed podría comenzar a reducir sus compras de bonos en el mes de septiembre. Lo anterior llevó al dólar estadounidense a fortalecerse y a los rendimientos de los bonos a incrementarse.

El índice ponderado del dólar aumentó en 0.54% durante agosto, mientras que la tasa de los rendimientos de bonos del Tesoro de Estados Unidos incrementó en 8.6 puntos base a 1.30%. El fortalecimiento del dólar reduce la demanda por commodites al hacerlos menos accesibles para inversionistas que tienen otra divisa, mientras que, un aumento en los rendimientos reduce la demanda por oro al incrementar los costos de oportunidad de los inversionistas, ya que los commodities no devengan intereses.

Sin embargo, para el caso del oro, las pérdidas fueron limitadas ante un incremento en la percepción por riesgo en los mercados financieros globales, causada por la propagación de la variante delta de coronavirus, las iniciativas regulatorias en China y el incremento en las tensiones geopolíticas en Afganistán.

Ante esto, el oro cerró agosto cotizando en 1,813.62 dólares por onza, lo que equivale a una reducción mensual en su precio de 0.03%. Por su parte, el paladio cerró agosto cotizando en 2,470.94 dólares por onza, lo que equivale a una contracción en su precio de 7.21%, mientras que el precio del platino mostró una contracción mensual de 3.40% y cerró cotizando en 1,015.83 dólares por onza. Mientras tanto, la plata cerró agosto cotizando en 23.8943 dólares por onza, lo que equivale a una reducción mensual en su precio de 6.26%.

Las presiones a la baja adicionales para estos metales preciosos se dieron ante la expectativa de una menor demanda, sobre todo porque también son utilizados en la industria. Metales como el platino y el paladio sirven como convertidores catalíticos utilizados en los motores de gasolina y diésel. Ante esto, la escasez de chips para automóviles que llevaron a que los fabricantes de automóviles detuvieran su producción, redujo la demanda por estos metales.

El precio del oro terminó septiembre con pérdidas, cotizando en 1,756.95 dólares por onza, lo que equivale a una contracción en su precio de 3.12%. Las presiones a la baja para el precio del metal precioso se dieron ante un fortalecimiento generalizado del dólar estadounidense y un incremento en la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro, ante la expectativa que los principales bancos centrales podrían empezar a mostrar una postura monetaria menos flexible.

En su última decisión de política monetaria, el BCE afirmó que reducirá el ritmo de sus compras de bonos, en el último trimestre del 2021, específicamente del programa contra la pandemia. Por su parte, se especuló que la Reserva Federal podría anunciar el primer recorte al programa de compra de bonos el 3 de noviembre.

El oro cerró el mes de octubre con ganancias, cotizando en 1,783.38 dólares onza con un aumento en su precio de 1.50%. Las presiones al alza durante el mes se dieron ante tres factores: 1) las preocupaciones en torno a la actividad económica global, ante una desaceleración en el crecimiento económico de China y Estados Unidos, 2) el debilitamiento del dólar estadounidense, que llevó al índice ponderado a cerrar con una reducción de 0.40% y 3) la expectativa de presiones inflacionarias, que aumentan la demanda por commodities, como el oro, como activos para salvaguardar valor.

El precio del oro cerró noviembre perdiendo 0.50%, cotizando en 1,774.52 dólares por onza. En el mes el precio del oro alcanzó un máximo intradía de 1,877.15 dólares por onza y un mínimo de 1,758.96 dólares. Durante el mes, las presiones a la baja se dieron ante la expectativa de una postura monetaria menos flexible.

No obstante, durante la mayor parte del mes el oro cotizó con ganancias ante el nerviosismo en torno al incremento en precios a nivel global. Cabe mencionar que, un escenario de inflación es bueno para el oro ya que suele ser considerado una cobertura contra la inflación, pues aumenta su valor a medida que disminuye el poder adquisitivo del dinero.

¿QUÉ ESPERAR DEL ORO EN EL 2022?

Hacia el 2022 se espera que la cotización del oro muestre volatilidad.

Por un lado, es probable que la demanda por estos metales como activo refugio y activo de inversión se reduzca ante la recuperación económica global y la expectativa de una política monetaria menos flexible de los bancos centrales. De acuerdo con la Fondo Monetario Internacional (FMI) el crecimiento económico global será de 4.9% durante el 2022, luego de crecer 45.9% durante el 2021. Asimismo, para el caso de China, el FMI espera que su economía crezca 5.6% en el 2022, tras un aumento de 8% durante el 2021. Para el caso de Estados Unidos, el FMI estima un crecimiento económico de 5.2% durante el 2022, tras crecer 6% en el 2021. Para el caso de Alemania, el crecimiento económico durante el siguiente año se espera sea de 4.6%, tras crecer 3.1% este año, mientras que se espera que la economía de Japón crezca a una tasa anual de 3.2% durante el 2021, luego de crecer 2.4% en el 2021.

Sin embargo, la pandemia del coronavirus seguirá siendo un factor de riesgo para crecimiento económico y la inflación, por lo que no se descarta volatilidad en la cotización del oro durante el 2022.

Por un lado, las prisiones inflacionarias que han sido causadas por los problemas en las cadenas de suministros y el aumento en los precios de los commodities industriales y agrícolas seguirán alentando la demanda por oro. Por otro lado, las presiones inflacionarias llevarán a que se reduzcan los estímulos monetarios y llevará a los bancos centrales a mostrar posturas menos flexibles, que reducen la demanda por oro.

Ante esto se espera que el oro cotice en un rango entre 1,700 y 1,970 dólares por onza, mientras que la plata, podría cotizar alrededor de los 21 y 31 dólares por onza.

Otros factores que pueden causar movimientos en el precio del oro son, la relación comercial entre Estados Unidos y China y las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente, sobre todo en Afganistán e Irán.

 

 

Reportacero

 

 

 

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