Economia y Politica

América Latina deberá elevar inversión en infraestructura para cerrar brecha hacia 2030

América Latina y el Caribe deberán incrementar la inversión anual en infraestructura de 1.8 a 3.12 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) regional hacia 2030 para cerrar la brecha existente, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El organismo señaló que el reto para las ciudades no se limita a ampliar carreteras, redes de comunicación, sistemas de movilidad o servicios públicos, sino también a integrar infraestructura física y digital para mejorar la operación urbana.

Cámaras, sensores, sistemas de alumbrado, dispositivos de geolocalización, redes de comunicación y plataformas de atención generan grandes volúmenes de información. Cuando estos sistemas pueden intercambiar datos, las autoridades pueden obtener una visión más amplia del territorio y coordinar de manera más eficiente sus recursos.

Mauricio Swain, CRO de Kabat One, explicó que la infraestructura inteligente permite conectar distintas fuentes de información para mejorar la toma de decisiones.

“Cámaras, sensores, sistemas de monitoreo, comunicaciones y plataformas digitales pueden aportar información distinta sobre un mismo evento; conectarlas permite a las instituciones entender mejor lo que ocurre y actuar con mayor precisión”, señaló.

Bajo este modelo, un sensor puede identificar una condición específica, mientras que una cámara aporta información visual, un sistema de geolocalización muestra la ubicación de los recursos y una plataforma de despacho coordina la respuesta.

El objetivo es que estos elementos formen parte de un mismo flujo operativo y no funcionen como sistemas aislados.

Un ejemplo se encuentra en Michoacán, donde el Fondo para el Fortalecimiento para la Paz (Fortapaz), financiado con recursos estatales, ha canalizado recursos para capacitación, equipamiento, profesionalización, infraestructura y prevención del delito.

A estas acciones se sumaron inversiones en el C5, capacidades de investigación e integración tecnológica para identificar zonas con mayor incidencia y orientar los recursos operativos. De acuerdo con César Erwin Sánchez Coria, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública de Michoacán, este conjunto de medidas ha acompañado una reducción de 62 por ciento en delitos de alto impacto en la entidad.

Para Swain, la conectividad también puede fortalecer la operación de los centros de comando y control al integrar información procedente de cámaras, sensores, GPS, radios y llamadas de emergencia.

La integración permite reducir procesos de consulta y proporcionar a los responsables mayor contexto para coordinar recursos ante distintos incidentes.

El BID plantea que este tipo de infraestructura requiere considerar desde su diseño elementos como arquitectura de datos, interoperabilidad, continuidad operativa y capacidad de crecimiento.

Estos componentes permitirían a las ciudades incorporar nuevas tecnologías sin tener que reconstruir completamente sus procesos y sistemas cada vez que se realiza una nueva inversión.

La aplicación de este modelo también puede extenderse a movilidad, protección civil, servicios públicos y atención ciudadana, sectores que generan información susceptible de utilizarse para detectar patrones, priorizar recursos y dar seguimiento a incidentes.

“El siguiente paso para las ciudades será diseñar infraestructura con capacidad de conectarse, escalar y compartir información desde el origen”, concluyó Swain.

Con ello, la inversión en infraestructura dejaría de centrarse únicamente en la construcción de activos físicos y pasaría a considerar también la capacidad tecnológica necesaria para convertirlos en sistemas urbanos integrados y operativos.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba