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Aumentarían 25% tarifas eléctricas por freno en energías renovables

20 de mayo de 2020.- De acuerdo con Federico Muciño, socio de la firma de consultoría Epscon, especializada en contratos de energía eléctrica, el freno impuesto por la administración federal a las energías renovables aumentaría 25% la tarifa eléctrica.

Explicó que la suspensión a las centrales de generación con energías renovables tendrá un fuerte impacto para los inversionistas y empresas del ramo de generación de electricidad, pero una afectación igualmente importante será el incremento del costo del servicio eléctrico para consumidores.

“Las centrales renovables detenidas son propiedad de empresas privadas, sin embargo, entre ellas hay quienes venden energía a CFE y quienes la venden a empresas privadas, y debido a ello, se anticipa que se tenga un impacto tanto en los costos de las tarifas de CFE Suministrador de Servicios Básicos (CFE SSB), como en los contratos de Suministradores Calificados, en un rango de 20 a 25 por ciento”, indicó en un comunicado.

“Como resultado de las subastas de largo plazo, centrales renovables venden energía a CFE a precios que en su momento fueron mínimos históricos a nivel mundial. Con esto CFE SSB tendría a su disposición energía renovable a muy bajo costo para suministrar a su base de usuarios”, señaló.

Ahora, abundó, cuando varias de estas centrales están listas para entrar en operación y ello se les impide, se tendrá que echar mano de otras centrales con un costo de energía mayor.

“Conforme a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), CFE SSB debe recuperar los costos en los que incurre por las tarifas reguladas (transmisión, distribución, etc.), así como la energía que compra. Sin embargo, por ‘decreto presidencial’ las tarifas, desde residenciales hasta industriales, se han mantenido constantes en términos reales”.

Para las tarifas residenciales existe un subsidio decretado para este tipo de usuarios. Por el contrario, los usuarios comerciales e industriales deberían de ver reflejados los costos (al alza y a la baja) de la energía comprada por CFE SSB, incluido un menor precio por la energía renovable producto de las subastas, señala Muciño.

“Desde diciembre 2018 hasta la fecha las tarifas han permanecido prácticamente constantes en términos reales, cuando en este periodo (y especialmente en lo que va de 2020) hemos sido testigos de fuertes cambios en los precios de los combustibles, en el tipo de cambio y en los precios del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM)”, detalla.

“Resulta evidente la completa desconexión entre costos y precio en las tarifas de CFE SSB, por lo que CFE estará por momentos cobrando de más a costa de los usuarios, o de menos a costa de la competitividad del mercado y sus propias finanzas”.

Ante la actual suspensión por parte del Gobierno federal a las centrales renovables, los consumidores privados que tienen contratada energía de generadores renovables son también parte de los afectados.

Estos consumidores, en condiciones de libre competencia y con la intención de ser lo más eficiente en costos posible, compararon las distintas opciones en el mercado, acordaron condiciones de precio y negociaron condiciones contractuales, sostiene Muciño.

“Ahora cuando deberían empezar a ver los ahorros por el suministro de energía renovable a precios competitivos, se ven impedidos de recibir la energía comprometida”, subraya el socio de Epscon.

“Estos usuarios industriales, al haber negociado directamente sus contratos, pudieran tener más margen de maniobra para reducir las afectaciones. Les es posible colaborar con su suministrador para interponer recursos legales, negociar con su suministrador una tarifa de transición por el tiempo que pudiera demorar la entrada en operación de la central renovable, e incluso en un caso más extremo, pudiera incluso terminar su contrato y buscar opciones donde la energía esté ya disponible”.

Además del impacto económico, existirá también un fuerte impacto ambiental.

Según datos de la CRE, se emiten 0.505 toneladas equivalentes de CO2 por cada MWh consumido.

En el caso más conservador, el freno a las renovables significa dejar de evitar unas 400,000 toneladas equivalentes de CO2 (que equivale a sacar de circulación a 86,500 automóviles), detalla Muciño.

 

 

Reportacero

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