Cierra el peso la semana con apreciación de 0.56% en $17.16 por dólar
13 de febrero de 2026.- El peso cerró la semana con una apreciación de 0.56% o 9.7 centavos, cotizando alrededor de 17.16 pesos por dólar, con el tipo de cambio tocando un máximo de 17.2821 y un mínimo de 17.1265 pesos por dólar. La apreciación del peso en la semana ocurrió a la par de un debilitamiento del dólar estadounidense de 0.78%, de acuerdo con su índice ponderado.
El dólar se debilitó en la semana debido a:
Datos económicos negativos en Estados Unidos. El martes 10 se publicaron las ventas minoristas de diciembre, las cuales mostraron una contracción mensual nominal de 0.02%. En términos reales (ajustadas por inflación), registraron una caída mensual de 0.32%. A tasa anual, las ventas minoristas presentaron una contracción real de 0.22% en diciembre, su primera caída anual desde septiembre de 2024. Lo anterior sugiere un deterioro del consumo al por menor durante los últimos meses de 2025.
Por su parte, los datos de empleo mostraron que en enero se crearon 130 mil posiciones laborales, muy por encima de la expectativa del mercado de 65 mil. Sin embargo, el mercado prestó mayor atención a la revisión de los datos de la nómina no agrícola de años anteriores, destacando que de 2021 a 2025 se revisaron a la baja un total de 1.029 millones de empleos. Resalta la revisión de 2024, que pasó de 2.012 millones a 1.459 millones, y la de 2025, de 584 mil a 181 mil, siendo esta última la menor creación desde 2020. Excluyendo años en los que Estados Unidos ha atravesado una recesión (2008, 2009 y 2020), sería el menor número de posiciones laborales creadas desde 2003.
Asimismo, se publicaron las solicitudes iniciales de apoyo por desempleo, las cuales se ubicaron en 227 mil en la semana del 7 de enero, por encima de la expectativa del mercado de 222 mil. En cuanto a las solicitudes continuas, se situaron en 1.862 millones, mostrando un aumento de 18 mil respecto a la semana anterior y ubicándose por encima de la expectativa del mercado de 1.848 millones.
Finalmente, se publicaron las ventas de viviendas existentes correspondientes a enero, que mostraron una caída mensual de 8.43%, la mayor desde febrero de 2022, para ubicarse en 3.91 millones de unidades anualizadas, el menor número desde septiembre de 2024. Esto llevó a que, a tasa anual, las ventas cayeran 4.40%, la mayor disminución desde junio de 2024.
Datos positivos de inflación. Al cierre de la semana se publicó la inflación al consumidor de enero en Estados Unidos, la cual se ubicó en 0.17% mensual, por debajo de la expectativa del mercado de 0.27%. A tasa anual, la inflación se desaceleró a 2.39%, situándose por debajo de la expectativa del mercado y en su menor nivel desde mayo de 2025. En cuanto al componente subyacente, registró una inflación de 2.50% anual, la menor desde marzo de 2021. La desaceleración inflacionaria se explicó principalmente por el componente de energéticos de -1.74%. Asimismo, destacó la baja inflación del subcomponente de mercancías (0.04%), lo que sugiere que los aranceles no están generando presiones significativas sobre los precios al consumidor.
Los datos negativos de la economía estadounidense, principalmente los del mercado laboral, junto con una desaceleración en la inflación, llevaron a un incremento de 22.3% a 36.7% en la probabilidad de que la Fed recortará tres veces la tasa de interés durante 2026.
El gobierno de China ha solicitado a instituciones financieras que disminuyan su tenencia de instrumentos del Tesoro de Estados Unidos, a pesar de la tregua arancelaria y del próximo viaje de Trump a China en abril. Cabe recordar que, después de Japón (12.85%) y el Reino Unido (9.50%), China es el tercer mayor tenedor de deuda del gobierno estadounidense a nivel global, con 7.30% de la deuda en manos de extranjeros.
Los comentarios del secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, quien señaló que el dólar había sido artificialmente fortalecido por países alrededor del mundo con el objetivo de limitar la competitividad de las exportaciones estadounidenses en años anteriores, previo a la presidencia de Donald Trump. Con ello, resultaba más costoso para otros países adquirir productos estadounidenses. Ante la reciente caída del dólar, Lutnick resaltó que su nivel actual es más “natural”, lo que ha favorecido a las exportaciones y la actividad económica. Estos comentarios sugieren que la actual administración ha buscado deliberadamente un dólar más débil y no se descarta que continúe con esta estrategia para impulsar aún más las exportaciones.
Nerviosismo por el alto nivel de endeudamiento estadounidense. Durante la semana, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) publicó sus proyecciones fiscales hasta 2036, en las que anticipa un aumento acumulado del déficit fiscal de 1.4 billones de dólares, lo que lo ubicaría en 4.7 billones para ese año. El CBO mencionó que el alza se debe al paquete fiscal aprobado en julio del año pasado, denominado “The One Big Beautiful Bill”.
Además, el CBO estima que el pago de intereses aumente de un billón de dólares observado durante el año fiscal 2025 a 2.1 billones en 2036, lo que llevaría al déficit como proporción del PIB a ubicarse en 6.7%, muy por encima del promedio de 3.8% observado durante los últimos 50 años. Finalmente, se anticipa que la deuda alcance 107% del PIB en 2030, lo que representaría su nivel más alto en registro.
Persisten diferencias entre republicanos respecto al tema de los aranceles. El miércoles por la tarde, la Cámara de Representantes aprobó, con 219 votos a favor y 211 en contra, poner fin a los aranceles a las importaciones provenientes de Canadá, destacando que seis republicanos votaron a favor de la resolución. Aunque el voto es más simbólico, debido a que Trump vetaría el proyecto de ley y serían necesarias dos terceras partes de la Cámara para anular dicho veto, refleja que varios republicanos se oponen a los aranceles por su impopularidad entre los ciudadanos estadounidenses, lo que podría afectar al partido en las elecciones intermedias de noviembre de este año.
En la canasta amplia de principales cruces, las divisas más apreciadas en la semana fueron: el yen japonés con 2.93%, el peso argentino con 2.33%, la corona noruega con 1.85%, el won surcoreano con 1.35% y la corona sueca con 1.13%. Por el contrario, las divisas más depreciadas en la semana fueron: el peso chileno con 0.64%, la lira turca con 0.29%, el real brasileño con 0.14% y el dólar de Hong Kong con 0.05%.
En lo que va del año, las divisas con mayor apreciación son: la corona noruega con 6.11%, el dólar australiano con 5.89%, el dólar neozelandés con 4.86%, el peso mexicano con 4.83% y el real brasileño con 4.76%. Por su parte, las divisas con mayor depreciación en el año son: la lira turca con 1.77%, la rupia de Indonesia con 0.88%, la rupia india con 0.84%, el dólar de Hong Kong con 0.44% y el dólar taiwanés con 0.29%.
Cabe resaltar que existen riesgos al alza para el tipo de cambio peso- dólar. El yen japonés fue la divisa más apreciada en la semana, tras el triunfo del partido de la actual primera ministra de Japón, Sanae Taikachi, quien aseguró 316 de 465 escaños en el Parlamento japonés, aumentando 118 escaños. Con esto, la presidenta tendrá más facilidad de impulsar políticas de estímulo fiscal lo que elevó el optimismo sobre el yen japonés. Cabe recordar que parte del avance del peso se debe a las operaciones de carry trade con el yen japonés, por lo que, un fortalecimiento sostenido de la divisa japonesa reduce el atractivo de mantener estas operaciones.
Asimismo, Moody’s Ratings publicó que el apoyo del gobierno a Pemex en conjunto con el menor crecimiento económico podría retrasar la consolidación fiscal y deteriorar el perfil crediticio de la deuda soberana. La calificadora proyecta un flujo de efectivo libre promedio de -7,000 millones de dólares por año entre 2026 y 2029, por lo que la empresa requerirá de apoyo constante. Destacan además que las medidas de apoyo que se llevaron a cabo en 2025 tuvieron implicaciones sobre el déficit fiscal.
Estos comentarios podrían ser un aviso antes de un recorte de la calificación crediticia de la deuda soberana de México.
El mercado no reaccionó a esta noticia, pero en la medida que las agencias calificadoras señalen los riesgos sobre las finanzas públicas, subiría el riesgo sobre México, lo que elevaría el tipo de cambio.
Por su parte, en la semana destacó que el Senado de la República aprobó el dictamen de la reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas. La reforma pasa a la Cámara de Diputados para su discusión y una vez aprobada se enviará al Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Esta iniciativa busca reducir la jornada laboral de 48 horas, comenzando con una reducción a 46 horas en 2027 hasta alcanzar las 40 horas en el año 2030. Aunque su aplicación será gradual, aumentará el costo laboral para las empresas, lo que representa un riesgo para la creación de empleo formal.
En el mercado de futuros de Chicago, las posiciones especulativas netas a la espera de una apreciación del peso mostraron una disminución en la semana comprendida entre el miércoles 4 de febrero y el martes 10 de febrero. Las posturas netas registraron una caída de 6.18% o 5.6 mil contratos, ubicándose en 85 mil contratos, cada uno de 500 mil pesos, su menor nivel desde el 5 de diciembre.
La siguiente semana, el mercado estará a la espera de información relevante, destacando en Estados Unidos la publicación la producción industrial de enero y las minutas de la Fed de la última decisión de política monetaria el próximo 18 de febrero, la balanza comercial de diciembre y del año completo el jueves 19 de febrero y la publicación del PIB del cuarto trimestre y todo 2025 el viernes 20 de febrero, junto con las ventas de viviendas nuevas y el sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan.
En México, será relevante las minutas del Banco de México sobre la última decisión de política monetaria el jueves 19 de febrero.
El mercado de capitales cerró la semana con resultados mixtos entre los principales índices bursátiles a nivel global. Las pérdidas se concentraron en Estados Unidos, principalmente en el sector tecnológico por nerviosismos de que el mercado se encuentre sobrevalorado. El Dow Jones registró una pérdida de 1.23%, cayendo en 4 de las últimas 5 semanas. Cabe destacar que, a pesar de la pérdida, el índice alcanzó a tocar un nuevo máximo histórico de 50,512.79 puntos. El Nasdaq Composite mostró una caída de 2.10%, ligando 5 semanas a la baja, algo que no ocurría desde abril y mayo del 2022. Por su parte, el S&P 500 cayó 1.39%, la mayor pérdida desde la tercera semana de noviembre. Al interior, resaltaron las caídas de los sectores: financiero (-4.83%), servicios de comunicación (-3.53%), consumo discrecional (-2.10%) y tecnologías de la información (-1.98%).
El STOXX 600 registró un avance de 0.09%, ganando en 8 de las últimas 9 semanas, alcanzando un nuevo máximo histórico de 625.90 puntos. El DAX alemán mostró una ganancia de 0.78%, ganando por segunda semana al hilo, mientras que el FTSE 100 de Londres ganó 0.74%, ligando 3 semanas de ganancias y alcanzando un nuevo máximo histórico de 10,535.76 puntos. En México, el IPC de la BMV cerró la semana con una ganancia de 0.95%, ganando en 5 de las últimas 6 semanas y alcanzando un nuevo máximo histórico de 72,111.41 puntos. Al interior, resaltaron los avances de las emisoras: América Móvil (+9.85%), Grupo Carso (+7.50%), Genomma Lab (+6.60%), Vesta (+6.02%) y Televisa (+5.15%).
En la semana, el euro tocó un mínimo de 1.1810 y un máximo de 1.1929 dólares por euro. La libra tocó un mínimo de 1.3605 y un máximo de 1.3712 dólares por libra. Por su parte, el tipo de cambio del euro-peso tocó un mínimo de 20.3449 y un máximo de 20.5651 pesos por euro.
Reportacero