Economia y Politica

Compromisos basados en ciencia

En el marco de la COP28 de Dubái se discute el Balance Global de Emisiones lo cual nos invita a reflexionar sobre dos preguntas 1) ¿qué nos toca como mexicanos hacer para contribuir en la lucha contra el cambio climático? Y 2) ¿Estaremos haciendo lo suficiente? La evidencia científica es muy contundente: según el reporte AR6 del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, la trayectoria actual de emisiones nos situará muy probablemente en un escenario de aumento de temperatura de más de 1.5°C por encima de niveles preindustriales en 2030.

Esto implicará el aumento de inundaciones y la sequía extrema, así como el desplazamiento de millones de personas.  A nivel global, nos corresponde lograr acuerdos que aceleren las dinámicas de descarbonización, de implementación y financiamiento.

A nivel nacional, nos corresponde asegurarnos de dar un cumplimiento irrestricto a las NDCs e incrementar y revisar periódicamente nuestra ambición. A nivel empresas, organizaciones, personas debemos, planear, medir, ejecutar y transparentar las acciones  que contribuyan  a la descarbonización. 

Para asegurar que lo que estamos haciendo es suficiente, es importante utilizar el filtro de  de la ciencia al verificar que haya consistencia entre las metas, y su impacto a partir de la evidencia disponible.  Entre los esfuerzos que vale la pena resaltar, destaca el de 6,797 empresas en el mundo adheridas a la iniciativa de Objetivos Basados en Ciencia o Science Based Targets initiative (SBTi). 

Esta iniciativa requiere, primero, que las empresas cuenten con sus inventarios de Gases de Efecto Invernadero (GEI) incluyendo alcance 1 y 2, así como una estimación del alcance 3.  Con esos inventarios, se plantea y se documenta una propuesta de reducción de emisiones que es revisada y validada por el equipo internacional de SBTi según criterios basados en la ciencia. Finalmente se comunica la meta públicamente y se reporta el progreso anual en relación al objetivo de reducción de emisiones fijado. 

En pocas palabras, es una señal clara de que en una organización, las palabras se convierten en acciones y las acciones en reducción de emisiones.  Se estima que esta adopción contribuye en un mejor desempeño ambiental, a una mayor rentabilidad, confianza de los inversionistas, innovación, reputación de marca e inclusive en reducir la incertidumbre regulatoria.  La base de datos de empresas es pública y está disponible en https://sciencebasedtargets.org/

Así mismo en México se han adherido 41 empresas, de todos los tamaños y de todos los sectores, que están haciendo un esfuerzo por medir sus emisiones, reducirlas y reportarle al público sus avances. Las más recientes adhesiones son Afore SURA, Arca Continental, Bocar Group, Carton Capital, Deacero, Fibra Danhos, FUNO, Grupo Financiero Banorte, Oleohidráulica especializada de Irapuato, Proambiente del Bajío y Grupo Trimex. Estas empresas son un ejemplo de que se puede y se debe hablar de emisiones con toda seriedad. La lista debiera crecer rápidamente y servir de ejemplo para los demás sectores.

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