Digitalización impulsa crecimiento de MiPyMEs; empresas tecnológicas facturan hasta 10 veces más que las rezagadas
La transformación digital dejó de ser una alternativa para convertirse en un factor determinante de competitividad para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs) mexicanas. De acuerdo con el 3er Estudio de Digitalización PyMES 2026 de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR), las empresas que invierten en tecnología registran un crecimiento promedio de 22% en su facturación, mientras que aquellas que no lo hacen apenas alcanzan un incremento de 2.3%.
El estudio, realizado entre 573 negocios formales de las 32 entidades federativas con un nivel de confianza del 95%, revela que, aunque las MiPyMEs representan el 99.8% de las unidades económicas del país y generan el 60.1% del Producto Interno Bruto (PIB), su nivel de madurez digital aún presenta importantes rezagos.
Solo el 30.95% de los negocios encuestados utiliza de manera sistemática datos digitales para la toma de decisiones, una cifra que coloca a México en un nivel medio-bajo frente a economías más avanzadas como España, donde el indicador oscila entre 40% y 50%, y Corea del Sur, que alcanza entre 45% y 60%.
Además, casi una cuarta parte de las empresas (24.46%) reconoció que no utiliza datos digitales o desconoce cómo aprovecharlos, mientras que 7.58% dispone de información, pero no la incorpora en sus procesos de decisión.
Para Octavio de la Torre de Stéffano, presidente de CONCANACO SERVYTUR, el desafío no radica únicamente en adoptar tecnología, sino en convertirla en una herramienta estratégica para el crecimiento.
“En el bolsillo de una comerciante o de un comerciante puede estar su tienda, su caja registradora y su principal canal de atención. El reto es pasar del uso básico de la tecnología a una estrategia digital que permita vender más, tomar mejores decisiones y aumentar la competitividad de los negocios”, afirmó.
Capacitación, el principal obstáculo
El estudio identifica que la principal barrera para la digitalización es la falta de capacitación del personal, señalada por el 38.53% de las empresas consultadas. Le siguen las limitaciones presupuestales (37.01%) y la falta de tiempo para aprender e implementar nuevas herramientas (25.11%).
Pese a estos desafíos, el 59.6% de las empresas ya realiza inversiones en tecnología, mientras que el 40.4% aún permanece al margen de la transformación digital.
Ante este panorama, los empresarios consideran que los apoyos más efectivos para acelerar la adopción tecnológica son los programas de formación especializada, mencionados por el 39.61% de los encuestados, así como el acompañamiento personalizado durante el proceso de implementación, señalado por el 34.85%.
Impulsan programas para cerrar la brecha digital
Como parte de sus esfuerzos para fortalecer la competitividad del sector, CONCANACO SERVYTUR ha ampliado sus programas de capacitación y vinculación con empresas tecnológicas, promoviendo el uso de herramientas de comercio electrónico, inteligencia artificial, publicidad digital, comunicación en línea y análisis de datos.
Entre las iniciativas destaca Mundial PyMES, además de una serie de webinars desarrollados en conjunto con aliados estratégicos como Airbnb y CANACOPE Ciudad de México, enfocados en temas como presencia digital, geolocalización de negocios, facturación electrónica, plataformas de contenido y servicios de entrega.
De acuerdo con De la Torre de Stéffano, la digitalización de los negocios familiares requiere soluciones adaptadas a sus necesidades y capacidades operativas.
“Los negocios familiares no rechazan la tecnología; muchas veces no han tenido acceso a capacitación adaptada a su realidad. Digitalizar significa brindarles herramientas prácticas para fortalecer su operación, ampliar sus oportunidades de venta y mejorar su competitividad”, concluyó.
La investigación confirma que la adopción tecnológica ya no es únicamente una herramienta de modernización, sino un elemento clave para impulsar la productividad, incrementar las ventas y fortalecer la permanencia de las MiPyMEs en un entorno económico cada vez más digitalizado.