Nacionales

Economía mexicana arranca 2026 con señales de debilidad, pero anticipa posible repunte

Monterrey, NL.— La economía mexicana inició 2026 con señales claras de desaceleración e incluso con indicios de una fase recesiva, de acuerdo con el más reciente reporte del Sistema de Indicadores Cíclicos elaborado por Banco Base.

El documento señala que, bajo el enfoque clásico del Sistema de Indicadores Compuestos (SICCA), el indicador coincidente —que refleja el estado actual de la economía— registró en enero una caída de 0.71 puntos, su mayor descenso desde diciembre de 2024. Este comportamiento es consistente con un debilitamiento de la actividad industrial y del consumo en el arranque del año.

A pesar de este deterioro, el indicador adelantado —que anticipa la dirección futura de la economía— se ubicó en 107.30 puntos, acumulando cinco meses consecutivos al alza, lo que sugiere que la actividad económica podría acercarse a un punto de inflexión positivo en los próximos meses.

Bajo la metodología de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el panorama luce más prolongado en términos de debilidad. El indicador coincidente suma más de un año por debajo de su tendencia de largo plazo y acumula 24 meses de contracción, lo que refleja un periodo persistente de bajo crecimiento.

El análisis interno muestra señales mixtas: mientras algunos componentes como los ingresos por suministro de bienes y las importaciones mostraron crecimiento, indicadores clave como la actividad industrial, el indicador global de actividad económica y el empleo formal registraron caídas. Destaca además el aumento en la tasa de desocupación, lo que apunta a un debilitamiento del mercado laboral.

En contraste, el indicador adelantado del sistema cíclico alcanzó 100.84 puntos en febrero, ligando once meses al alza y colocándose por encima del umbral de 100 puntos, lo que refuerza la expectativa de una recuperación gradual impulsada por el sector manufacturero y la confianza empresarial.

No obstante, persisten riesgos importantes para el crecimiento económico en 2026. Entre ellos destacan la fragilidad del mercado laboral —con generación de empleo concentrada en la informalidad—, presiones inflacionarias derivadas de conflictos internacionales, la incertidumbre por la revisión del T-MEC y los problemas de inseguridad que afectan la actividad económica y el turismo.

En conjunto, el reporte concluye que, aunque los indicadores actuales reflejan un entorno económico débil, las señales adelantadas abren la puerta a un posible repunte en el corto plazo, en un contexto aún marcado por riesgos internos y externos.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba