El CCMX lanza el programa «1% más» para impulsar la integración de proveedores mexicanos a las cadenas de valor de grandes empresas
El Consejo Mexicano de Negocios, a través del Centro de Competitividad de México, presentó el programa de encadenamiento productivo denominado «1 % Más». Esta iniciativa busca acelerar la integración de las micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas a las cadenas de valor de las corporaciones más grandes del país. El propósito central es promover que estas compañías tractoras incrementen al menos en un 1 por ciento sus compras a proveedores nacionales pertenecientes a este sector.
El anuncio oficial se efectuó en el transcurso del encuentro MiPyMEs que impulsan México: conectar, fortalecer y crecer, organizado en el marco del Día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas, que se celebra el 27 de junio. En este foro, líderes del sector empresarial, representantes del ámbito público y emprendedores evaluaron los principales desafíos y áreas de oportunidad para estas unidades económicas, las cuales representan el 99.8 por ciento de las empresas de la nación y son responsables de generar cerca del 70 por ciento de los puestos de trabajo en México. Actualmente, solo el 4.6 por ciento de las pequeñas y medianas empresas logra participar de manera activa en las cadenas de valor.
La meta principal de 1 por ciento Más consiste en elevar la incorporación de proveedores de menor escala a los esquemas de suministro de los corporativos que forman parte del Consejo Mexicano de Negocios. Con esto se pretende detonar un efecto multiplicador en la economía interna mediante el desarrollo de proveeduría local, el fortalecimiento de la competitividad y la apertura de opciones de expansión para miles de negocios. Al respecto, José Antonio Pérez Antón, presidente del Centro de Competitividad de México, expuso que las MiPyMEs constituyen el motor económico del país, pero enfrentan una brecha considerable entre sus capacidades y las exigencias de los mercados más sofisticados, por lo que el programa actuará para profesionalizarlas y convertirlas en aliadas comerciales confiables a largo plazo.
Para cumplir con este propósito, el Centro de Competitividad de México brindará acompañamiento técnico, capacitación avanzada, asistencia especializada y vinculación comercial. El objetivo es perfeccionar rubros críticos de la gestión empresarial como el control de calidad, los criterios de sostenibilidad, el cumplimiento de normativas vigentes y los procesos de innovación interna.
La estrategia operativa abarcará el desarrollo de mesas y encuentros de negocios directos entre los pequeños empresarios y los compradores corporativos, ferias de proveedores en coordinación con cadenas comerciales, la identificación de canales de exportación o vinculación internacional, y el diseño de acuerdos institucionales entre los sectores público y privado. Las unidades económicas interesadas en formar parte de este proceso de selección y evaluación deberán realizar su registro en la plataforma oficial de la organización.
Por su parte, Ana M. Aguilar Argáez, directora ejecutiva del Consejo Mexicano de Negocios, subrayó que los planes de desarrollo y sustentabilidad económica deben ubicar obligatoriamente a las MiPyMEs en una posición prioritaria, ya que representan el cimiento operativo de las corporaciones transnacionales. Afirmó que robustecer las destrezas de estos negocios es un requisito indispensable si se desea elevar la productividad general, consolidar sectores industriales clave y atraer flujos de inversión extranjera al territorio nacional.
En el panel de discusión sobre encadenamiento productivo intervinieron Fernando Díaz Barrero, director general de la Unidad de Desarrollo de la Secretaría de Economía; Javier Carnevali, director de Abastecimiento y Suministro de Grupo Herdez; y Jorge García, director de Grugar Industrial, quienes aportaron perspectivas sobre cómo las redes de suministro corporativas actúan como palancas de crecimiento.
El Centro de Competitividad de México acumula 14 años de funciones enfocadas en la maduración del entorno corporativo del país por medio de asesoría, adiestramiento y vinculación financiera. A lo largo de su trayectoria, el organismo ha respaldado a más de 30 mil emprendedores, impulsado la formalización y profesionalización de más de 20 mil unidades económicas y gestionado transacciones comerciales directas que superan los 2,500 millones de pesos entre proveedores nacionales y empresas tractoras.
La relevancia de estos mecanismos de integración comercial se acentúa al considerar que cerca del 75 por ciento de los nuevos proyectos de negocio en el país no consigue superar los primeros dos años de operaciones en el mercado, sumado a que el 76.8 por ciento de las empresas de este tamaño carece de acceso formal a productos de financiamiento. Por ello, la inserción a las cadenas de suministro corporativas se consolida como una de las vías más efectivas para garantizar su supervivencia y viabilidad financiera.
Juan Carlos Ostolaza Cortés, director general del Centro de Competitividad de México, concluyó que la expansión de estas unidades económicas impacta directamente en el bienestar de la sociedad mexicana, por lo que se continuarán edificando canales de comunicación y sinergias entre las instituciones públicas, las corporaciones y los emprendedores locales para propiciar condiciones de equidad económica y estabilidad familiar.