El peso mexicano se desploma ante la aversión global al riesgo: mercados en crisis y nuevas tensiones comerciales
El peso mexicano inició la jornada con una fuerte depreciación de 1.75%, equivalente a 35.7 centavos, cotizando alrededor de 20.80 pesos por dólar. Durante la sesión, el tipo de cambio osciló entre un mínimo de 20.4622 y un máximo de 20.8085 pesos por dólar. Con este retroceso, la moneda nacional acumula dos sesiones consecutivas a la baja, sumando una pérdida de 86.1 centavos o 4.32%.
Esta caída se atribuye a un nuevo episodio de aversión al riesgo en los mercados financieros globales, tras la entrada en vigor, el pasado 5 de abril, de aranceles generales del 10% a todas las importaciones en Estados Unidos, impulsados por la administración de Donald Trump. A esto se suman los aranceles recíprocos más agresivos, que comenzarán a aplicarse el próximo miércoles 9 de abril, con tasas entre el 11% y el 50%.
A pesar de la agitación, Trump no muestra señales de ceder. En redes sociales, aseguró que “las tasas de interés ya bajan”, junto con los precios del petróleo y los alimentos. Mientras tanto, su equipo económico intenta minimizar el impacto: el secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que los aranceles no llevarán a una recesión y culpó de la caída bursátil al lanzamiento del sistema de inteligencia artificial chino AI DeepSeek. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, ratificó que no se aplazarán los nuevos aranceles del 9 de abril y defendió su implementación como necesaria para “reajustar el comercio global”.
Ante la ofensiva comercial estadounidense, las reacciones internacionales no se han hecho esperar. La Unión Europea planea aranceles de represalia por 28,000 millones de dólares desde el 15 de abril. Japón, Taiwán, Vietnam, Tailandia e Indonesia buscan soluciones a través del diálogo, nuevas inversiones o propuestas de liberalización comercial. Japón, China y Reino Unido, por su parte, mantienen una carta poderosa: juntos concentran casi el 10% de los bonos del Tesoro de EE.UU., los cuales podrían usar estratégicamente para ejercer presión.
En este contexto, el Banco Popular de China fijó el yuan en su nivel más débil desde diciembre, en 7.198 por dólar, implicando una devaluación de 0.13%. Sin embargo, esta medida podría escalar las tensiones, ya que EE.UU. podría acusar a China de manipulación cambiaria.
El panorama para los mercados bursátiles es sombrío. En Asia, el Nikkei japonés cayó 7.83%, el Hang Seng de Hong Kong 13.22%, y el CSI 300 de Shanghái 7.05%. Estas caídas arrastran a los índices europeos y estadounidenses, todos entrando en terreno bajista: el STOXX 600 pierde 4.17%, el DAX alemán 3.69%, el FTSE 100 británico 4.03%, el Dow Jones 3.28%, el Nasdaq 4.05% y el S&P 500 3.69%.
El mercado de commodities también resiente la tensión. El petróleo WTI cotiza en 60.88 dólares por barril, con una caída acumulada de 15.10% en tres sesiones. Los metales industriales también registran pérdidas, mientras que el oro retrocede 0.25%. Contrario a la tendencia, la plata gana 2.16%, impulsada como refugio financiero.
El peso mexicano se posiciona como una de las divisas más depreciadas de la jornada. Aunque México aún goza de los beneficios del T-MEC y no ha sido objeto directo de los aranceles recíprocos, su alta dependencia comercial con Estados Unidos —el 26% del PIB mexicano proviene de exportaciones a ese país— lo convierte en una economía vulnerable. El subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, advirtió que el crecimiento del país en 2025 podría ser cercano al 0% y que ya se observan signos de recesión.
En contraste con el entorno general, el sector automotriz mexicano presentó cifras mixtas. En marzo se produjeron 338,669 vehículos ligeros, con un incremento anual de 12.15%. En el acumulado de 2025, la producción crece 4.80%. Sin embargo, las exportaciones en el año han caído 6.04%, con EE.UU. absorbiendo el 82.99% del total, lo que refleja el riesgo de la sobredependencia comercial.
Esta semana será crucial. El miércoles se publicarán las minutas de la Reserva Federal de EE.UU. y comenzarán los nuevos aranceles. El jueves se divulgará la inflación al consumidor en EE.UU. y el viernes, la del productor, junto al índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.
En México, se esperan datos sobre empleo formal ante el IMSS, la inflación al consumidor y las minutas del Banco de México, además de la actividad industrial del mes de febrero.
Se anticipa que el tipo de cambio oscile entre los 20.65 y 20.95 pesos por dólar durante la jornada, en un entorno marcado por la incertidumbre global, el endurecimiento de la guerra comercial y el temor a una recesión mundial.