En el IMSS se frenó la privatización silenciosa: Zoé Robledo
En esta administración se frenó la privatización silenciosa que durante años se llevó a cabo en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Con el pretexto de que la atención médica era de mala calidad y costosa, los gobiernos anteriores redujeron la inversión en infraestructura y la cobertura de plazas; en cambio, aumentaron los contratos con particulares para la prestación de los servicios.
Encontramos que las empresas imponían sus condiciones, lo que ofrecían era caro y deficiente. Había espacio para la corrupción, afirma el director del organismo, Zoé Robledo Aburto.
Además, ese era el camino clásico de tener derechohabientes insatisfechos para que en el momento que se propusiera la participación total de la iniciativa privada en clínicas y hospitales, todos estuvieran de acuerdo. Así pasó en Teléfonos de México, Ferrocarriles Nacionales y otros organismos que pasaron a manos de particulares.