Colaborador Invitado

En la cuerda floja

Para el país, y para la presidenta, son momentos difíciles, que pueden complicarse en el caso de que se tomen malas decisiones. esperemos que Claudia Sheinbaum tenga los argumentos y la habilidad para llegar “al otro lado”.

APOTROPAICO/Juan Palacios Dávila

Después del discurso pronunciado el domingo pasado por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el panorama parecía augurar nubes negras sobre la economía del país, quizá no una gran crisis, como aseguran algunos analistas económicos, pero sí un panorama un poco más negativo que el que hasta ahora se presenta.

El lunes, la propia presidenta Sheinbaum matizó su discurso, subrayó que no era ni el presidente estadounidense, ni el gobierno de ese país, a quienes se había dirigido el tema del “injerencismo” en el ámbito electoral del país, sino a una difusa “ultraderecha” no identificada.

La posición de la presidencia me recordó un antiguo programa de televisión llamado precisamente como el título de esta columna, “En la cuerda floja” y creo que tenía un lema el detective que la protagonizaba “alguien tiene que andar por ella”.

Como he señalado en otras ocasiones, la 4T en general, y sus dirigentes en lo particular, no pueden aceptar que existan entre sus filas elementos que no cumplen con sus principios, sobre todo los más destacados como no mentir, no robar, no traicionar, porque admitirlo podría significar que efectivamente son iguales que otros políticos. Es, digámoslo así, una cuestión de supervivencia. Por ello le es muy importante no ceder en el tema de la extradición de Rocha Moya.

Aunque victorioso electoralmente hablando, en tanto movimiento unificado la 4T no se ha consolidado, en él conviven elementos, como se dice coloquialmente, de chile, de dulce y de manteca, que tienen objetivos y estrategias diferentes entre sí y que se encuentran en pugna, por más que se diga que no existen corrientes internas o, para decirlo como se acostumbra entre los partidos políticos, “tribus”.

La presidenta Sheinbaum tiene que caminar ”en la cuerda floja” porque enfrenta condiciones poco favorables, tanto al interior del país como en el contexto exterior, principalmente por la forma en que nuestro vecino del norte está caracterizando su espacio de seguridad nacional, definición que genera un impacto, habrá que ver de qué tamaño, en la economía del país, dependiente esta, en gran medida, del T-MEC.

Para el país, y para la presidenta, son momentos difíciles, que pueden complicarse en el caso de que se tomen malas decisiones con respecto a la relación más importante que tiene México en el ámbito económico y, como se dice ahora, geoestratégico.

Sí, ahora se quiere matizar diciendo que se están estableciendo nuevos nexos comerciales con otros países, sin embargo, para que estos den frutos pasará mucho tiempo y no hay garantía de que puedan sustituir con éxito lo que significa el T-MEC para el país.

Alguien tiene que realizar la caminata por esa cuerda floja que hoy representa la situación geoestratégica del país y en este caso le toca a la presidenta Sheinbaum, esperemos que tenga los argumentos y la habilidad para llegar “al otro lado”, ya que, en caso de no ser así, el país puede sufrir grandes pérdidas en todos los sentidos.

Es un momento difícil, pero hay que transitar por él y más vale que lo hagamos con éxito o pagaremos altos costos.

juanpalaciosdavila@gmail.com

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