Gobierno y sector privado cierran filas ante la revisión del T-MEC
La Secretaría de Economía y el CCE establecen una estrategia conjunta para fortalecer la competitividad regional y garantizar la certeza jurídica en vísperas de la segunda ronda de conversaciones con Estados Unidos.
En un movimiento estratégico para blindar la posición comercial de México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, y la cúpula empresarial del país, encabezada por José Medina Mora en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), sostuvieron un encuentro clave para unificar criterios rumbo a la revisión del T-MEC.
El diálogo se produce en un momento crítico: el próximo lunes, la Ciudad de México será sede de la segunda ronda de conversaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos. Este encuentro busca no solo revisar los acuerdos vigentes, sino asegurar que América del Norte se consolide como el bloque económico más competitivo a nivel global.
Un frente común por la relocalización
Durante la Reunión de Consejo Nacional, ambas partes analizaron los desafíos logísticos y las vulnerabilidades en las cadenas de suministro. El objetivo central es claro: maximizar el fenómeno de la relocalización (nearshoring).
Para lograrlo, el CCE y Economía destacaron tres pilares fundamentales que el gobierno deberá garantizar para atraer capital productivo:
- Certeza jurídica: Estabilidad en el marco legal para las inversiones.
- Reglas claras: Normativas transparentes que eviten disputas comerciales.
- Entorno propicio: Políticas públicas que fomenten la innovación y el empleo de calidad.
Diálogo como pilar de confianza
El presidente del CCE, José Medina Mora, subrayó que la coordinación institucional es el único camino para «construir soluciones conjuntas frente a los desafíos actuales». Por su parte, el secretario Ebrard reiteró el compromiso de la administración para mantener un diálogo permanente que fortalezca la imagen de México como un socio estratégico confiable.
«La coordinación efectiva permitirá fortalecer la confianza en México como un destino seguro para la inversión», señalaron de manera conjunta al finalizar el encuentro.
Perspectivas a largo plazo
Más allá de la reunión del lunes, el acuerdo entre el sector público y privado apunta a una visión de desarrollo sostenible. La meta es que la revisión del tratado no sea vista como un obstáculo, sino como una ventana de oportunidad para profundizar la integración productiva y reducir la dependencia de mercados extra-regionales.
Con este respaldo del sector empresarial, México llega a la mesa de negociación con una postura sólida, buscando no solo proteger el intercambio comercial actual, sino potenciar el crecimiento económico a través de una integración norteamericana más profunda.