Industria cementera enfrenta nueva regulación para productos comercializados en México
La NOM-EM-023-SE-2026 fija especificaciones, métodos de prueba y requisitos de información comercial para el cemento fabricado, importado y comercializado en el país, con el objetivo de combatir productos sin certificación y proteger la seguridad de las construcciones.
La Secretaría de Economía estableció una Norma Oficial Mexicana de Emergencia para regular la calidad del cemento hidráulico en México, mediante requisitos técnicos y pruebas que deberán cumplir los productos fabricados, importados y comercializados en territorio nacional.
La disposición, denominada NOM-EM-023-SE-2026, busca garantizar que el cemento utilizado en obras públicas y privadas cumpla con especificaciones de calidad, además de establecer procedimientos de evaluación de conformidad y obligaciones de información comercial.
Entre los motivos para emitir la regulación, la dependencia identificó la comercialización de cemento fuera del marco regulatorio, una situación que, de acuerdo con información de la industria cementera legalmente establecida, representa al menos 576 mil toneladas anuales.
El impacto económico para el sector se estima en aproximadamente 5 mil 800 millones de pesos al año. De esa cantidad, alrededor de 3 mil millones corresponden al mercado controlado por empresas que operan fuera del marco regulatorio, mientras que otros 2 mil 800 millones podrían estar relacionados con cemento importado comercializado por empresas informales.
La Secretaría de Economía señaló que la regulación existente no obliga a fabricantes y distribuidores a cumplir con los parámetros físicos y químicos establecidos en las Normas Mexicanas vigentes, lo que dificulta homologar los requisitos de los productos disponibles en el mercado.
Establecerán pruebas y requisitos de calidad
La nueva norma contempla especificaciones y métodos de prueba para evaluar las características de los cementos hidráulicos, entre ellas la resistencia a la compresión, el tiempo de fraguado, la sanidad, el análisis químico y el calor de hidratación.
También establece disposiciones relacionadas con el muestreo, la evaluación de conformidad, la información comercial y los mecanismos de verificación y vigilancia.
De acuerdo con la dependencia, la utilización de cemento sin certificación puede ocasionar baja resistencia estructural, problemas de adherencia entre el acero de refuerzo y el material cementante, así como menor durabilidad de las construcciones.
Estos riesgos pueden comprometer la seguridad de las personas y la calidad de la infraestructura, además de generar impactos ambientales asociados con el uso de materiales deficientes.
La NOM-EM-023-SE-2026 aplica a todos los cementos hidráulicos que se fabriquen, importen o comercialicen en México y contempla distintas categorías, entre ellas cemento Portland ordinario, compuesto, puzolánico y con escoria granulada de alto horno.
Con esta disposición, la Secretaría de Economía busca fortalecer la vigilancia del mercado formal, establecer criterios técnicos verificables y reducir la competencia desleal en la industria cementera.