Industria del acero latinoamericano enfrenta su mayor amenaza en una década, Alacero
Las importaciones representaron cerca del 41% del consumo aparente de acero en la región hasta agosto
Por César Sánchez
Cartagena, Colombia. — En un llamado urgente a la acción regional, el presidente de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero), Jorge Luiz Ribeiro de Oliveira, advirtió que la industria siderúrgica de América Latina atraviesa uno de sus momentos más críticos de los últimos años, presionada por el exceso de capacidad global y las prácticas comerciales desleales de países asiáticos.
“Vivimos tiempos de incertidumbre que exigen unión y respuestas firmes”, señaló Ribeiro de Oliveira al inaugurar el encuentro anual de Alacero 2025. Según el dirigente, la situación del mercado regional “continúa en proceso de deterioro”, con tres años consecutivos de caída en la producción y una creciente dependencia de las importaciones.
La producción de acero bruto de las empresas asociadas a Alacero alcanzó 56.8 millones de toneladas en 2024, una baja del 2.5% respecto al año anterior. En el primer semestre de 2025, la tendencia negativa persistió con una caída adicional cercana al 2%.
Mientras tanto, las importaciones representaron casi el 41% del consumo aparente de acero en la región hasta agosto, el nivel más alto en cinco años. “Es un verdadero absurdo”, dijo el presidente de Alacero, quien denunció el avance de productos asiáticos “por medio de prácticas predatorias de comercio”.
Ribeiro de Oliveira alertó que la amenaza se extiende a toda la cadena de valor industrial. Entre 2008 y 2024, las exportaciones chinas de acero indirecto a América Latina crecieron más de 300%, mientras la OCDE prevé que el volumen global excedente de acero alcanzará 721 millones de toneladas en 2027, equivalente a 15 veces la producción latinoamericana.
“Empresas de la región están revaluando inversiones, reduciendo producción y recortando empleos”, dijo, recordando el reciente cierre de la mayor acerera de Chile. “La desindustrialización es una amenaza real que golpea nuestra puerta”.
En los últimos 25 años, el PIB industrial de América Latina se redujo cuatro puntos porcentuales, agravado por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, las nuevas tarifas estadounidenses al acero y la volatilidad logística global.
El dirigente insistió en que el continente necesita una respuesta coordinada y mecanismos efectivos de defensa comercial. “No tenemos miedo a la competencia, pero no podemos enfrentar solos los subsidios estatales y la competencia desleal. Lo que pedimos son reglas justas”, subrayó.
De acuerdo con la OCDE, China otorga diez veces más subvenciones a su industria del acero que todos los países de la organización combinados, incluyendo incentivos energéticos y fiscales.
Mientras la Unión Europea duplicará sus tarifas de importación de acero de 25% a 50% y reducirá a la mitad las cuotas, Ribeiro de Oliveira advirtió que América Latina debe “reposicionarse” o arriesgarse a perder su base industrial.
El sector del acero regional emplea 1.4 millones de personas y produce con una huella de carbono 30% inferior a la media mundial. “Lo que está en juego no es solo el acero, sino el futuro industrial de toda América Latina”, recalcó.
A días de concluir su mandato al frente de Alacero, Ribeiro de Oliveira destacó la necesidad de continuar innovando con inteligencia artificial y tecnologías digitales. “La industria debe seguir reinventándose para anticipar tendencias y demandas futuras”, dijo.
“Porque no hay naciones fuertes sin una industria fuerte —concluyó—, y el acero seguirá siendo el pilar del desarrollo económico y social de nuestra región.”